No jueguen con nuestro dolor: un mundial en medio de fosas humanas

Faltan 73 días para la Copa Mundial de la FIFA 2026. Eso el gobierno mexicano lo tiene claro, es el suceso que tiene buena parte de su atención, al que cada vez le destinan más recursos y más presupuesto. 

 

Por otro lado, faltan más de 130 mil personas en México y no hay información para intentar encontrar al 36%. Ahí, la impunidad y el abandono imperan mientras los gobiernos organizan sus eventos, apresuran su construcción de canchas y demás infraestructura para el gran evento futbolístico. 

 

Los colectivos

 

En ese contexto, madres buscadoras de personas desaparecidas han lanzado la consigna “No jueguen con nuestro dolor”. Con esto se busca visibilizar la crisis de desaparecidos en el país durante el mundial. Colectivos han convocado a una manifestación el 11 de junio en la Ciudad de México, día de la inauguración de la justa mundialista con el partido entre la Selección Mexicana y el equipo de Sudáfrica. 

 

En otros estados del país también se esperan movilizaciones. En Jalisco, alrededor del Estadio Akron, otra sede mundialista, fueron encontradas más de 450 bolsas con restos humanos a finales del 2025. El colectivo Guerreros Buscadores de Jalisco ha denunciado al gobierno por querer ocultar la crisis. Raúl Servín, miembro del colectivo jalisciense, denunció que el gobierno estatal pretende detener las búsquedas durante el mundial. Frente a la falta de respuestas, los colectivos han solicitado una reunión con la presidenta Claudia Sheinbaum.

Mientras se destinan 2,000 millones de pesos a la movilidad para eventos en cada sede que solo durarán tres semanas, el presupuesto anual para la búsqueda de personas en México apenas alcanza los mil millones. Una muestra más de las prioridades del gobierno mexicano. 

 

El escudo

 

Artistas como Elsa Oviedo han protestado sobre el abandono por parte de las autoridades mexicanas a los colectivos frente al mundial. Oviedo manipuló el escudo de la Selección Nacional y cambió símbolos. El símbolo del águila, que se supone representa al país, fue sustituido por una pala: el símbolo de las personas buscadoras, de la resistencia, de la crisis en la que está envuelto el país. El escudo de la Selección siempre ha buscado la unidad, pero esta nueva versión lo hace por una causa distinta: una que duele e indigna.

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