Estudiante oaxaqueño gana el oro en torneo internacional de robótica

Con dieciocho años de edad, Aldair Avella Flores es una figura del emprendimiento tecnológico en el estado de Oaxaca, respaldado por sus triunfos en concursos nacionales e internacionales de robótica. El joven destaca como estudiante de ingeniería en electrónica en el Instituto Tecnológico de Oaxaca (ITO), en donde cursa el segundo semestre, y pese a su incipiente formación académica su trabajo como diseñador de drones ha inspirado a las nuevas generaciones, además de colocar en alto el nombre de México.

En mayo de 2016 se hizo merecedor a una medalla de oro al obtener el primer lugar en la categoría de drones en el torneo internacional de robótica Robot Games Zero Latitud con sede en la Universidad de Investigación de Tecnología Experimental Yachay en Ecuador, organizado por la empresa CAD Metronics y la Asociación Ecuatoriana de Robótica.

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En el evento tuvo la oportunidad de representar a México al lado de su compañero Kevin Jiménez Robles, quien es también estudiante del ITO. La acreditación para participar en Robot Games Zero Latitud la consiguieron después de ganar el concurso nacional Robomatrix, realizado en el estado de Oaxaca, certamen para el cual diseñaron un dron con las características indicadas, como agilidad, rapidez y fácil maniobrabilidad.

La singularidad del diseño de sus drones resalta por la integración de características que permiten su uso en caso de rescate o emergencia. Aldair Avella mencionó que la elaboración de un dron conlleva el desarrollo de cada una de las piezas, el diseño mecánico, el diseño de presentación y finalmente la programación. Sus prototipos pueden ser comandados por radiofrecuencia y tienen la posibilidad de recibir información por telemetría, tecnología mediante la cual se puede conocer datos como temperatura y concentración de gases en el aire, por lo que pueden ser destinados para estrategias de rescate.

Para solventar la participación fuera del estado y del país, el joven estudiante comentó que “ha sido necesario recurrir a patrocinios de empresas privadas, además de gestionar el apoyo de mi casa de estudios, el ITO, y especialmente del Consejo Oaxaqueño de Ciencia y Tecnología (Cocyt), que han apoyado los proyectos con los que he concursado. Mi filosofía se basa en vencer los obstáculos y perseguir objetivos, de eso se trata el emprendimiento tecnológico. Definitivamente el principal reto es el económico al trabajar de forma autónoma, pero existen otros aspectos como la información limitada acerca de la elaboración de drones, por lo cual he aprendido a través de la experimentación y errores”.

Aldair Avella se denomina como un autodidáctica, debido a que la mayor parte de sus conocimientos acerca de robótica, en especial sobre el diseño y elaboración de drones y tecnología de telemetría, son temáticas que ha aprendido a través de la búsqueda de información a través de Internet pero sobre todo mediante los múltiples intentos, fallas y aciertos, como él mismo lo describe: “La forma en que más he aprendido es por medio de la experiencia”.

Con información de la Agencia Informativa CONACyT

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