Bordado, resistencia y memoria: conoce la colectiva ‘Las Nombramos Bordando’
Desde 2020, María Antonieta de la Rosa, Karime Díaz y Xóch Guzmán han construido su propia forma de resistencia, denuncia y memoria ante el aumento de feminicidios en su ciudad de origen, Morelos. Frente a un panorama marcado de impunidad, indiferencia e injusticia, las llevó a fundar Las Nombramos Bordando, en donde encuentran refugio a través del bordado colectivo, convirtiendo su arte en protesta y consolidándose como una de las expresiones más potentes del artivismo en Cuernavaca. ¡Conócelas!
¿Qué hacen ‘Las Nombramos Bordando’?
Lo que empezó como una acción simbólica un 8 de marzo, al organizar un funeral simbólico donde pasaron toda la noche bordando nombres de víctimas de feminicidio para forrar un ataúd, se ha transformado en un trabajo colectivo y un espacio para compartir saberes, experiencias y cuidados. “Cuando el ataúd estuvo listo, lo cargamos a hombros y nos unimos a la marcha en la Plaza de Armas. Esta acción fue profundamente emotiva y simbólica, marcando el inicio de nuestro camino como colectiva.” Mencionó María Antonieta, una de las fundadoras, a La Jornada Morelos.
A partir de una base de datos creada por una de las fundadoras, Xóch Guzmán, se registraron los feminicidios ocurridos entre 2015 y 2017 en Morelos, y a partir de este registro, plasmaron los nombres de las víctimas en una manta, dando como resultado un acto de denuncia y resistencia.
No solo se trata de bordar cosas al azar. Cada nombre plasmado, cada diseño, color y material elegido tiene detrás un proceso de diálogo e intercambio de ideas para poder plasmar el recuerdo de todas las víctimas.
Desde entonces, la colectiva ha sido pieza elemental de las marchas del 8M en Cuernavaca y han llegado hasta el Museo de Arte Popular de la Ciudad de México, formando parte de la exposición Textiles de México en 2021. Posteriormente en 2022, participaron en la muestra feminista del festival Verde Violeta en el Jardín Borda.
A menudo lanzan convocatorias para reunirse a bordar en colectivo, ofrecen talleres de bordado de pines, gráfica y jornadas de bordado, la mayoría son gratuitos. Si te encuentras en Morelos, síguelas para no perderte su próxima convocatoria.
Más allá de las cifras, la importancia de crear un archivo
Las Nombramos Bordando, hacen énfasis en la creación de un archivo de víctimas con este enfoque, ya que de esa forma, las cifras oficiales de víctimas de feminicidio no se reducen a simples números. Mientras las estadísticas oficiales suelen reducir los casos de feminicidio a números o cifras, ellas buscan nombrar a las víctimas, recuperar su identidad y denunciar la violencia a la que nos enfrentamos día a día.
Los bordados son presentados de la siguiente manera: el nombre de pila de la víctima, y en algunos casos, también su apellido; la fecha en la que fueron declaradas fallecidas y el lugar donde fueron encontradas. Cada línea es una forma de devolverle historia, memoria y vida a quienes han sido reducidas a cifras o titulares.