Camila Álvarez
Nuestras ciudades son dispositivos de control
Cada paso sobre el asfalto, cada plaza que cruzamos, forma parte de una geografía del poder cuidadosamente diseñada para moldear
Tener veinte es sentir que ya es tarde
Tener veinte años me arde como una herida abierta, es una sensación infinita de estar parada en el borde de
Estar enfermos es también aprender a estar vivos
En este sistema no tenemos derecho a estar enfermos. Ni tenemos derecho a detenernos. Tampoco tenemos derecho a ser vulnerables.
La Polarización del Cuidado Masculino
Hay algo que me parece desconcertante en la forma en que muchos hombres se relacionan con el cuidado. No es
Consumimos demasiado contenido para evitar pensar
Las personas ya no pueden estar solas con sus pensamientos. Caminamos por la calle con audífonos puestos, escuchando el pódcast
Infancias hipersaturadas; las pantallas que reemplazan el juego
En una reunión familiar, en una plaza comercial, en el transporte camino a casa o en un local de comida,
La sobriedad visual no es nuestro destino ni la belleza un privilegio
Despertamos cada día entre muros desgastados, caminamos por banquetas maltratadas, trabajamos en espacios hostiles y regresamos a casas lúgubres. La
La imposibilidad del diálogo intergeneracional
En la mesa de un bar, con una banda de rock sonando de fondo y un calor sofocante, hay una
Hombres que no saben amar en voz alta: la paternidad emocional ausente
Él encontró en su jardín lo que no encontró en otro lado, y yo decidí meterme entre las plantas y
Fraccionamientos cerrados; “juntos pero no revueltos”
Los fraccionamientos cerrados no son solo vivienda, sino que son una expresión tangible de la desigualdad urbana en México. Representan