El masajista de oro: Se equivoca con 11 millones y Rommel Pacheco lo premia en Conade

El amiguismo en la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte volvió a quedar expuesto tras una investigación de Proceso. Carlos Eduardo Robleda Chávez, terapeuta físico y allegado al titular Rommel Pacheco, transfirió por equivocación más de 11 millones de pesos de recursos públicos a una cuenta bancaria en el extranjero.

El movimiento debía cubrir la cuota de México ante la Agencia Mundial Antidopaje (WADA) con sede en Suiza, pero terminó depositado en una cuenta de CaixaBank en España perteneciente al Consejo Iberoamericano del Deporte. En lugar de alertar a sus superiores, el funcionario ocultó la pifia durante semanas e intentó resolver el problema por su cuenta.

La falla provocó un enredo burocrático de cinco meses entre la SEP y la Tesorería de la Federación para reintegrar los fondos al erario. El caso evidenció el nulo perfil técnico de Robleda, cuya única cédula registrada ante la autoridad educativa corresponde a la carrera de Terapia Física y Rehabilitación.

Lejos de enfrentar un proceso sancionador por la negligencia administrativa, el funcionario fue premiado por Rommel Pacheco con la titularidad de la Subdirección de Administración de la dependencia. Mientras tanto, la funcionaria que documentó la anomalía y gestionó la recuperación del dinero terminó fuera de la institución.

Malos pasos

El paso de Rommel Pacheco por la Conade ha estado marcado por señalamientos de encubrimiento e irregularidades internas. Su administración enfrentó fuertes críticas tras archivar denuncias por acoso sexual y laboral contra funcionarios de la dependencia, lo que derivó en la renuncia de la titular del área anticorrupción y desató cuestionamientos sobre la protección a figuras de su círculo cercano.

A esto se suman los roces con atletas y figuras del deporte nacional, como Paola Espinosa, quienes han denunciado la continuidad de las viejas prácticas y el abandono institucional que caracterizaron gestiones anteriores. Entre tensiones con el sindicato y quejas por la asignación de plazas a perfiles sin experiencia técnica, la gestión de Pacheco arrastra el desgaste de operar bajo los mismos vicios de discrecionalidad y opacidad que prometió erradicar.

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