¿Cómo una disquera fundada en Los Ángeles, terminó ligada al Cártel Jalisco Nueva Generación?
DEL Records se ha consolidado como uno de los sellos discográficos independientes más influyentes de la música regional, incluyendo en su catálogo artistas destacados como Gerardo Ortíz, Ariel Camacho y Lenin Ramírez. Pero no siempre operó por su cuenta.
Jesús “Chucho” Pérez Alvear, brazo mexicano de la disquera y operador financiero del CJNG, se dedicaba a organizar eventos de los artistas en México, negociaba con promotores locales y conseguía los venues para los conciertos, obteniendo una comisión por cada evento.
Su colaboración con Ángel del Villar, fundador de DEL Records, hizo que la disquera se consolidara como líder en el género regional mexicano. Sin embargo, las primeras sospechas de que se podría tratar de algo más grande provinieron desde 2018 por parte de las autoridades estadounidenses.
Las primeras advertencias se dieron por parte del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, en donde señalaron a la empresa de facilitar recursos generados por conciertos y presentaciones de artistas en México, a cuentas bancarias controladas por el CJNG, utilizando la industria musical como vía para lavar dinero y darle apariencia legal dentro del sistema financiero.
El 6 de abril de ese mismo año, el Departamento del Tesoro incluyó oficialmente a Chucho Pérez, mediante su empresa Gallística Diamante, en su lista negra como narcotraficante. Como resultado, se determinó que ninguna empresa o persona de Estados Unidos podría hacer negocios con él.
Pese a las advertencias, ejecutivos de la disquera, incluyendo a Ángel del Villar y Luca Scalisi, director financiero de DEL Records y quien previamente había trabajado con artistas como Eminem, continuaron operando con normalidad.
En un evento que tuvo lugar en la Feria Nacional de San Marcos en Aguascalientes (FNSM), el 27 de abril (solo 20 días después de la notificación), el cantante Gerardo Ortíz se presentó como si nada. Más tarde saldría a la luz que la gestión del evento iba a estar a cargo de Chucho Pérez, mientras que los gastos corrieron a manos de Ángel del Villar y Luca Scalisi. Incluso, el aeropuerto de Aguascalientes estaba cerrado ese día, pero DEL Records aseguraron tener contactos en el gobierno local que permitieron su llegada.
Para 2019, las ganancias por los conciertos de Gerardo Ortiz en México, se seguían depositando en una cuenta bancaria de la empresa Del Melodía, una cuenta abierta en un banco mexicano y controlada de manera exclusiva por Scalisi, el único empleado con acceso a ella. Así que cada vez que una empleada de Del Entertainment enviaba recibos de depósito, Scalisi los confirmaba.
Se estima que sumaron hasta 492 mil 632 dólares, equivalentes a 2 millones 700 mil pesos. Ese mismo año, Gerardo Ortiz rompió su relación laboral con la disquera, y fue esencial para determinar los procesos judiciales y sentencias que sucederían casi 3 años después.
En octubre de 2023, iniciaría formalmente el juicio federal en California contra los directivos, tras el arresto de Ángel del Villar y Luca Scalisi por violaciones a la Ley Kingpin, que permite sancionar a narcotraficantes extranjeros y sus organizaciones. En el caso de Chucho Pérez, fue asesinado en la Ciudad de México antes de recibir sentencia.
Scalisi y Del Villar enfrentaban 14 cargos por supuestos delitos financieros. De haber sido culpables, hubieran sido condenados hasta 30 años de cárcel, pero las cosas cambiaron.
En 2025, Del Villar fue declarado culpable de 11 cargos tras negarse a colaborar con el gobierno y fue sentenciado a 4 años de prisión y una multa de 2 millones de dólares. Se entregó a las autoridades el 1 de diciembre de 2025. Ese mismo día, la jueza impuso a Del Entertainment, 3 años de libertad condicional y 1.8 millones de dólares en multas.
A raíz de la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) anunció una nueva investigación prioritaria contra Del Records por lavado de dinero, y finalmente Luca Scalisi recibió una sentencia el 7 de abril de 2026: 8 meses de prisión tras desestimarse 13 de los 14 cargos en su contra por su cooperación con el gobierno.
Los testimonios de Gerardo Ortíz fueron cruciales en el proceso judicial, en donde confirmó que fue manipulado por los directivos de DEL Records para asistir a los eventos gestionados por el Chucho Pérez. En 2025, fue sentenciado en un proceso separado a tres años de libertad supervisada.
Al momento, DEL Records continúa operando de manera normal. Su página web sigue activa, así como sus redes sociales.