Así vivo el coronavirus: testimonios de la cuarentena en el mundo

Por Yair Hernández (@YairHernandezC)

Fotos: cortesía de los testimonios


 

Un fantasma recorre el mundo: el fantasma del coronavirus. Y a su paso deja miedo, crisis, desabastecimiento y muerte. Este virus, que debido a su alcance global ya se clasifica como pandemia, empezó en China a finales del 2019. Ahora, que ya quedó atrás un cuarto del 2020, la situación por el llamado Covid-19 está en un punto crítico: las principales potencias económicas lo enfrentan rogando a sus poblaciones que se queden en casa, que se laven las manos. A falta de una vacuna, la prevención es la cura. 


Hace unos días, el 24 de marzo, en México se decretó la fase 2 de esta enfermedad, que significa que los casos positivos al coronavirus ya no son únicamente importados sino que la transmisión está sucediendo de manera local. De todas las medidas que el Gobierno está tomando para que el virus no colapse el sistema de salud, la que recibe más énfasis es la de quedarse en casa. 

Por eso, ante la inminente cuarentena – que ya vive algunos y que otros pronto tendrán que vivir obligatoriamente al llegar a la Fase 3 -, vale la pena conocer cómo sucede este aislamiento en otras partes del mundo: Italia, Francía, China, Alemania y Canadá.

“La policía tiene derecho a detenerte en cualquier momento”, Vanessa (Francia)

Soy Vanessa Garnica, tengo 24 años y actualmente vivo en Bordeaux, Francia, donde estoy en confinamiento total. El presidente-gobierno ha decretado no salir de casa hasta nuevo aviso. Se prevén inicialmente 15 días, pero pueden ser más.

Las únicas razones justificadas por salir son: ir por compras esenciales al supermercado, si tienes un trabajo que autorice, razones medicas, ir a correr o ejercitarse cerca de casa, e ir por tus hijos si alguien los estaba cuidando. En caso de cualquiera de esos desplazamientos, debes portar un certificado o formulario que se descarga de Internet  y que “firmas sobre honor”; la policía tiene derecho a detenerte en cualquier momento y reclamar dicha hoja. Ayer, a mi novio lo detuvieron dos veces mientras manejaba y le solicitaron el documento. 

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El ambiente social es tenso, pero esto fue paulatino. Días antes del confinamiento todo seguía su curso y parecía normal; todos prestaban atención a las noticias pero nadie parecía tomarlo enserio, pero, a medida que el resto de Europa comenzaba aplicar medidas más severas, la atmosfera se fue tornando más hostil. Después, el confinamiento y la locura de los supermercados; la gente fue a saquear los estantes, principalmente de pasta, arroz, harina, aceite y papel higiénico. Creo que la gente tiene incertidumbre y miedo a lo desconocido. Un episodio así no se veía en mucho tiempo. Las personas pierden el control de sus emociones y si tienen los recursos para comprar, compran. 

“La paciencia aquí es una cualidad que debes adoptar

Ante todo esto, primero sentí un poco de pánico e impacto al ver los pasillos de los supermercados vacíos, pero después apelé a mi razonamiento lógico, y pensé: “Ok, relax, los van abastecer”.  Después fue inquietud y estrés por todos los tramites y citas que tenía planeadas para el proximo mes. Es verdaderamente estresante saber que todo se va ralentizar, mis citas en instituciones serán pospuestas.  Y me causa incertidumbre saber en cuánto tiempo el sistema burocrático francés volverá a estabilizarse, aunque tengo absoluta certeza de que lo harán y lo harán bien como siempre. No obstante, la paciencia aquí es una cualidad que debes adoptar.

Yo aquí me siento segura y tranquila de un gobierno que me respalda, que suspendió los pagos de alquileres, que puso en marcha medidas para que la economía del país se mantuviera estable; un estado que podría financiarme alimento o un techo si lo necesitara. Pero, ¿México? Yo era emprendedora y freelance, si este encierro ocurriera allá yo estaría perdida hablando economicamente, mi arrendatario seguiría pidiendome el pago puntual seguramente. ¿Y qué hay de mis padres? Qué viven al día y que trabajan en el comercio informal. ¿Qué hay de mi hermano? Un oficinista que paga un caro alquiler.  Pero, y si no paran nada y no hay medidas preventivas y/o efectivas y el corona virus se vuelve un problema más grande, ¿el sistema de salud mexicano podría sustentar una crisis así? La respuesta para mí es no. 

Como recomendación, lo único que puedo decir es que se cuiden mucho y que tengan extrema limpieza. Que eviten salir, que no utilicen el transporte público a menos que sea absolutamente necesario, que suspendan actividades ludicas que impliquen lugares concurridos. Tomen con seriedad esta situación, y sean concientes y responsables de sí mismos. Sean consientes de que no tienen/tenemos un gobierno que los respalde ni un sistema de salud que pueda tratar con cientos de contagios. Sin afan de ser dramática, creo que su mejor opción es cuidar de sí mismos y de su familia para evitar una tragedia futura. 

“Recurrentemente nos domina la ansiedad”, Itza (Canadá)

Soy Itza Navarro, tengo  24 años y llevo 23 meses viviendo en Vancouver, Canadá. Me encuentro en cuarentena desde el día 17 de Febrero. Aquí cancelaron clases y la empresa donde trabajo tomó medidas de prevención, así que acortaron los horarios durante los primeros días, pero ahora se encuentra cerrado el establecimiento hasta nuevo aviso.

En mi hogar, el ambiente es confortante ya que estoy cerca de mi familia. Recurrentemente nos domina la ansiedad porque es muy nuevo pasar esta temporada de aislamiento, pues nunca experimentamos una situación parecida. Pero me siento segura ya que sé que las medidas que nos encontramos tomando son totalmente higiénicas y la ciudad es muy limpia. Además, nos abastecimos con alimentos no perecederos y fáciles de cocinar, medicamentos y abundantes líquidos. 

Aún hay gente en los alrededores, más en supermercados, pero en los buses o el tren está casi vacío; la gente prefiere conducir o no salir de casa. Yo me entretengo cocinando, leyendo, limpiando en exceso mi hogar. Pasando el tiempo con mi familia.

Diría que las medidas que tomaron aquí son muy buenas, hay un total apoyo; a pesar que la gente se encuentra en sus casas sin poder salir a trabajar, el gobierno se encuentra apoyando económicamente a todo ciudadano con documentos en regla dentro del país.

Para los mexicanos, sugeriría tomar las medidas higiénicas, evitar el contacto con más gente, mantener la calma y solo consultar redes que brinden información certificada. No somos adivinos; probablemente existe o quizá no (el virus), pero si en verdad valoras tu vida y de los tuyos, lo menos que puedes aportar es tu cuidado personal. 

“Esto no es un ningún plan hecho por los gobiernos para darnos en la madre”, Diana (Alemania)

Soy Diana Ruiz,  tengo 23 años y vivo en Boppard, Alemania desde hace casi 3 años. Sobre el coronavirus, el domingo 22 de marzo empezó un toque de queda donde nadie puede salir a menos de que necesiten comprar víveres o ir al médico, pero esta misma razón se debe demostrar.

Aquí la gente tiene pavor. Se han realizado muchas compras de pánico que dejan los supermercados con pocos víveres. Boppard es un pueblo viejo; muchas personas de la tercera edad que viven aquí. Y como también lo mencionó la Canciller, Angela Merkel, este un desafío que no se había presentado en el país desde la Segunda Guerra Mundial. Esta comparación dio como resultado que la gente tenga mucho miedo y que no sepan qué hacer – aunque creo que ya hay más información que al principio y el gobierno alemán está dándole la importancia que merece al tema. Considero que el gobierno siempre toma medidas a tiempo, por eso mismo me mantengo tranquila.

En la ciudad hay gente bastante incrédula sobre el tema. Todos los establecimientos están cerrados, pero la gente – creo que veo muchas familias con niños pequeños – sale a “pasear por el Rin”. Hubo hace unos días hasta una fiesta, “Corona-party”, que fue parada por la policía ya que era una burla a la situación actual mundial.

Por eso creo que es muy importante concientizar a la gente y mostrarles que es un tema delicado, que no son vacaciones. Asimismo, darle ayuda a los más necesitados. En Alemania existe un fondo desde la reunificación alemana con el cual tenemos la seguridad de que seguiremos obteniendo recursos monetarios y no seremos despedidos cada vez que ocurran estos tipos de desastres. En México, más del 60% de la población vive al día y ellos no se pueden dar el lujo de ir en cuarentena, entonces creo que el gobierno debería de darle prioridad a esos casos. Cuidar a los adultos mayores y apoyar a padres de familia que tienen hijos pequeños y por consiguiente no pueden seguir trabajando por cuidarlos.

Esto no es un ningún plan hecho por los gobiernos para darnos en la madre, tampoco los americanos introdujeron el virus en China para apagar su economía y tampoco es un intento ruso. Es un tema delicado, es mundial y es humano. Nadie es inmune. Y sólo saldremos de esto sí existe una solidaridad mancomunada. La prevención es primordial, así también como no entrar en pánico. ¡Esto es real!  Y si en México está en fase 1, es porque tenemos “suerte” y podemos hacer aún algo. Usemos el tiempo que tenemos a favor.

“Sé que no es la primera epidemia y no será la última”, Daniel (China)

Soy Daniel Eduardo Romo Covarrubias y llevó 8 años en Guangzhou, Guangdong, China. Aquí estuvimos en Cuarentena desde el 25 de Enero. A la fecha, ya abrieron muchos negocios y varias cosas han vuelto un poco más normales, aunque todos los sitios siguen tomando la temperatura; las escuelas, teatros y cines siguen cerrados; y en lugares muy concurridos hay que registrarse en las aplicaciones del gobierno. Aún no se puede estar en la calle sin el uso de tapabocas.


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Al principio había mucha alarma pero siento que la gente nunca cayó en pánico; quizá será porque el gobierno Chino tiene el absoluto control de todo y las personas solo te decían “Quédate en casa y confía en el gobierno”. Claro que había tensión y un ambiente consternado, pues a quién le gusta pasar por algo así.

A mí me pesa más lo económico, puesto que yo me dedico al comercio internacional y tengo meses sin poder cerrar ordenes por causa de la crisis. En cuanto al virus, sé que no es la primera epidemia y no será la última, es cuestión de paciencia. Toca usar el tapabocas, no tocarse la cara, lavarse las manos. 

Respecto a las acciones del gobierno (chino), fueron acertadas; construir dos hospitales para 1000 personas cada uno en diez días, solo China. Inmediatamente después d que se empezaron a poner más graves las cosas, impusieron cuarentenas y medidas de precaución; con tal de no movernos y no contagiarnos, nos renovaron la visa a todos los extranjeros. 

Yo vivo en un conjunto de edificios que son como 18 edificios, con 40 pisos cada uno y 6 departamentos por piso, imagínate la cantidad de personas. Pues bueno encontraron un infectado en el edificio de enfrente. ¡Uno! Y cerraron todas las entradas, excepto una, y nos pidieron sacar una credencial extra para entrar junto con identificación. El punto es que, si no fuera real, esto no se hubiera sentido tan cerca. Simplemente siempre es mejor prevenir que lamentar y el no cuidarse es jugar a los dados con nuestras vidas, la de nuestras familias y las personas que nos rodean. Cuídense y tomen precauciones. Precavidos pero sin pánico.

Cuando una amiga te dice que su papá está en reanimación por el virus, te das cuenta que puede ser muy grave”, Kévin (Francia)

Soy Kévin, tengo 26 años y estoy en Francia, en la ciudad de Maisons-Alfort – a 20 minutos del centro de París – desde hace 3 semanas. Actualmente solo podemos salir para ir a comprar comida o trabajar si tu jefe te da una autorización; ahora trabajo desde casa.

“Hay pánico también por la comida; antes de la cuarentena, la mayoría de la gente compró muchas cosas y por eso en las tiendas falta mucha comida”
Aquí la atmósfera es un poco rara y dividida. Hay gente que toma el problema de una manera seria, que hacen la cuarentena, y hay otra parte que continúa saliendo a hacer deporte, con amigos, a caminar en la calle. Ahora toda la gente que hace cuarentena está enojada por toda la gente que no la hace, porque por este tipo de comportamiento la cuarentena va estar más larga. Hay pánico también por la comida; antes de la cuarentena, la mayoría de la gente compró muchas cosas y por eso en las tiendas falta mucha comida. La gente tiene miedo de no tener suficiente comida. 

Tengo miedo por mis padres y la gente mayor cerca de mí. Tengo miedo también por la economía; soy independiente y, con la mayoría de mis amigos, no sabemos cuánto tiempo va a durar (la cuarentena), entonces tenemos miedo de no tener suficiente dinero para sobrevivirla.

Para sobrellevar el encierro, trato de hacer deporte y hablo mucho con mis amigos todo el día; hacemos videollamadas juntos para tomar el aperitivo. Tengo suerte de poder trabajar todavía, eso ocupa la mayoría de mi tiempo, me permite no pensar tanto en la cuarentena.

Al principio yo no vislumbré la magnitud de este virus, pero cuando tienes una persona cerca de ti que lo tiene, empiezas a comprender que es real, y después, cuando una amiga te dice que su papá está en reanimación por el virus, te das cuenta que puede ser muy grave. Todo puede cambiar muy rápido.

“Las funerarias ya no tienen la capacidad necesaria para incinerar a las personas que fallecieron a causa del virus”, Marcos (Italia)

Soy Marcos Ernesto Bernabe Cruz, estudiante de la Maestría en Geología del Petróleo en la Università degli Studi di Perugia. Oriundo de Veracruz y egresado de la Facultad de Ingeniería de la UNAM. Tengo 25 años. Perugia es la ciudad principal de la Región de Umbria, ubicada en el centro de Italia. He estado viviendo en Italia desde mediados de septiembre del 2019. Actualmente me encuentro en la cuarentena decretada por el Gobierno de Italia para todo el país desde el 10 de marzo. Sin embargo, las regiones del norte de Italia, las cuales han sido las más afectadas por esta pandemia, se encuentran en cuarentena desde los últimos días de febrero. 

El ambiente en general se puede describir como tristeza, preocupación e incertidumbre sobre cuándo y cómo terminara esta crisis sanitaria, ya que diario se observa en las noticias y en las redes sociales como aumenta el número de contagios y decesos, así como tantos testimonios trágicos sobre cómo esta enfermedad ha golpeado en distintas formas a varios sectores de la sociedad italiana. 

“El ambiente en general se puede describir como tristeza, preocupación e incertidumbre”
Esta situación me provoca un poco de desesperación ya que no se le ve final inmediato a esta situación. Los cuidados y medidas preventivas son las mismas que ha recomendado el Ministerio de Salud de Italia: mantener distancia de un metro con las personas alrededor, correcto y continuo lavado de manos, no llevarse las manos a la cara, desinfectar áreas comunes, entre otras.

Además, las reuniones en bares, antros y plazas están estrictamente prohibidas y, de no ser acatadas, hay multas que van desde las económicas hasta las penales. Hasta hace dos días las actividades como ejercicio al aire libre estaban permitidas, siempre y cuando se mantuviera la distancia mínima de un metro entre una persona y otra, pero ahora esas pocas libertades también han sido prohibidas. Las compras a los supermercados están permitidas, sin embargo, solo se permite el acceso de un integrante por familia. En estos establecimientos también están siendo aplicadas las normas de distancia, así como el acceso controlado, es decir, por grupos reducidos cada cierto intervalo de tiempo. 

La existencia del Virus es real, no por nada los países europeos y Estados Unidos, a los que siempre hemos considerado como de primer mundo, con sistemas de salud de calidad, equipos de primera generación y profesionales altamente calificados, se encuentran de rodillas ante esta enfermedad. En Italia, el sistema de salud, uno de los mejores de Europa, está a punto del colapso; los hospitales y el personal médico ya no son suficientes para atender a toda la cantidad de enfermos y, aunque se escuche crudo, las funerarias y morgues ya no tienen la capacidad necesaria para incinerar a las personas que fallecieron a causa del virus. 

México tiene una oportunidad única de realizar bien las cosas y no llegar hasta la situación de Italia, España. Es nuestro momento de demostrar que somos una sociedad inteligente y consciente sobre una enfermedad de esta magnitud;  que aún podemos evitar que nuestro sistema de salud (el cual todos sabemos no tiene la eficiencia de uno europeo) colapse y empecemos a contar por centenas los muertos a causa de este virus. 

Este último mensaje es para los jóvenes tanto adolescentes y adultos que se sienten invencibles y que piensan que es solo una “gripe fuerte”, quizás para nosotros no sea mortal, pero todos tenemos a un ser querido que se encuentra dentro del sector vulnerable de la población donde el virus tiene una mayor tasa de mortalidad, es a ellos a los que necesitamos proteger más, no es el momento de ser egoístas, es el momento de ser mexicanos y cuidarnos los unos a los otros, juntos ya hemos salido adelante de situaciones difíciles, donde fue el ‘después’ de la tragedia lo que nos unió, y hoy tenemos esta gran oportunidad llamada ‘tiempo’, donde unidos podemos evitar que la tragedia suceda, siguiendo y tomando las medidas necesarias para evitar una propagación exponencial del Covid-19 y así salvar muchas vidas.

 


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