Ron Finley y la guerrilla agrícola de Los Ángeles

“Verán, soy artista. La jardinería es mi grafiti, yo cultivo mi arte. Uso el jardín, la tierra, como un pedazo de lienzo, y las plantas y los árboles, son mi embellecimiento de ese lienzo. Se sorprenderían de ver lo que la tierra puede hacer si dejan que sea su lienzo. Simplemente no pueden imaginar lo asombroso que es un girasol y cómo afecta a la gente”. Así describe Ron Finley su trabajo, el hombre que popularizó en la gente que se dedica a la agricultura la frase “Sembrar es como imprimir tu propio dinero”. 

El proyecto de Ron es de esos que sostienen el impulso de la resistencia, no se detuvo a pesar de vivir en uno de los entornos más duros de Los Ángeles y ha creado un cambio radical en su propio barrio tan solo sembrando en los espacios públicos. “Lo que hice, fue plantar un bosque de alimentos frente a mi casa. En una franja de tierra que […] que pertenece a la ciudad. Pero puedo hacer lo que me venga en gana, dado que es mi responsabilidad y tengo que mantenerla”.

No ha sido fácil, cuando uno intenta un cambio, no sólo se trata de transformar nuestra dinámica habitual también encontraremos resistencias inesperadas. Algunos vecions de Ron se quejaron y lograron una orden judicial. ¿Una orden judicial por plantar alimento en un pedazo de tierra que a nadie importa?”. Pero eso no afectó, incluso logró acercar la idea a autoridades locales que le han apoyado desde entonces. 

El argumento es muy simple “L.A. es la ciudad de EE.UU. con más terrenos baldíos. Tiene 68 km² de terrenos baldíos. Eso equivale a 20 Central Parks. Eso es espacio suficiente para plantar 725 millones de plantas de tomate… ¿Por qué diablos no les parece bien esto?”.

El proyecto de Finley tiene por objetivo principal impactar de manera positiva en los jóvenes de su barrio. Para él y las personas involucradas en esto no sólo se trata de la tierra, sino de entender a esa juventud como otro territorio que debemos sembrar para cosechar un mejor futuro.

“Veo a jóvenes que quieren trabajar, pero tienen esta cosa en la que están atrapados. Veo chicos de color que están en este camino diseñado para ellos, que no los lleva a ningún lado. Con la jardinería, veo una oportunidad en la que podemos entrenar a estos chicos que se encarguen de sus comunidades para tener una vida sustentable”.

La sensación de da esta charla TED es de las mejores, no sólo por el contenido de la plática sino por la propia actitud del exponente. Ron es de esos tipos que han reconocido que a pesar de ser sólo un ciudadano que creció en un barrio difícil, tiene el poder de cambiar las cosas. El final de la charla es simplemente emocionante y utiliza los mismos códigos del barrio: “Si quieren reunirse conmigo, […] no me llamen si quieren sentarse en sillas cómodas y tener reuniones para hablar de hacer alguna mierda… para hablar de hacer alguna mierda. Si quieren verme, vengan al jardín con su pala para que podamos plantar alguna mierda”. 

Puedes mirar la plática con mejor definición en la página oficial de TED

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