Cuando la violencia machista supera la ficción: Noticias internacionales (de terror) que dan más miedo que Halloween
Mientras millones de personas se preparan para la fiesta más tenebrosa del año, el verdadero terror provocado por el patriarcado y la violencia machista surge desde la imposición de roles de género en la infancia, el acceso temprano a contenidos explícitos, las brechas de género al dedicarse a los cuidados y la posibilidad de ser agredida por el propio círculo íntimo o familiar en el ámbito privado y público.
Cifras clave a nivel global
- Casi un tercio de las mujeres en el mundo viven en una realidad marcada por la violencia de género
Según estimaciones globales elaboradas por la OMS y los organismos de las Naciones Unidas, 840 millones de mujeres y niñas (casi 1 de cada 3 mujeres de 15 años o más) han sido víctimas de violencia física o sexual a lo largo de su vida. Este tipo de violencia se manifiesta desde las primeras relaciones afectivas, siendo la pareja el principal agresor. Y muchas ni siquiera identifican estas agresiones como violencia de género.
- Alrededor del 20% de jóvenes no identifican ciertos comportamientos como violencia machista
La banalización de la violencia de género es uno de los focos principales de preocupación para muchas entidades, ya que las mismas personas que ejercen esta violencia no saben que están ejerciéndola; desde empujar, golpear, insultar o amenazar. De acuerdo con el V Macroestudio contra la violencia de género realizado en España, 1 de cada 5 jóvenes varones no cree que sea maltrato machista golpear, empujar o amenazar a su pareja tras una discusión, así como obligarla a tener relaciones sexuales, controlarla, impedir que vea a familiares o amistades, e incluso impedirle que trabaje o estudie. El mismo estudio concluye que las redes sociales y contenidos en línea han contribuido a generar nuevas formas de violencia de género entre los jóvenes.
- Entre el 16% y el 58% de las mujeres en todo el mundo denuncian haber sufrido acoso o violencia en línea
El internet se ha convertido en un arma de doble filo para las mujeres. Lejos de ser un “juego inofensivo” o acciones que no pasan a lo físico, se trata de una manifestación directa de la misoginia estructural que busca controlar, silenciar y expulsar a las mujeres del espacio público digital. Cada vez hay más pruebas que demuestran que la violencia digital puede manifestarse de diversas formas en el mundo real, incluida la violencia física que conduce al femicidio.
- Las mujeres representan hasta el 95% en la creación de deepfakes
Con las nuevas tecnologías, ahora con la inteligencia artificial (IA), empeora el panorama. La manipulación de imágenes también está creciendo de manera exponencial y se estima que entre el 90% y el 95% de los deepfakes muestran a mujeres sexualizadas sin su consentimiento.
- 1 de cada 10 niños de 8 años tiene su primer contacto con la pornografía
La exposición temprana a la pornografía violenta o explícita antes de desarrollar el juicio crítico, afecta de manera directa a las infancias al entender conceptos como control, sumisión de las mujeres y la dominación masculina como “normales”, afectando la empatía y la capacidad de construir relaciones basadas en el respeto mutuo.
- Mujeres dedican al trabajo de cuidados el triple de tiempo que los hombres
En todo el mundo, las mujeres dedican el triple de tiempo que los hombres a cocinar, limpiar y cuidar a niñas, niños, personas mayores o enfermas sin recibir ninguna remuneración económica. Esta distribución desigual no solo produce un agotamiento crónico y una carga mental, sino que reproduce otras formas de violencia, como la violencia económica.
- Cada día, 137 mujeres y niñas son asesinadas en el mundo por sus parejas íntimas u otros miembros de su familia
El promedio de 137 víctimas diarias equivale a un feminicidio en el entorno familiar cada 10 minutos en el mundo. Esta cifra permite desmontar uno de los mitos más arraigados sobre el miedo y la seguridad de las mujeres: la asimetría de género en la esfera privada. Mientras que el 60% de los homicidios de mujeres ocurren dentro del entorno íntimo o familiar, solo el 11% de los homicidios de hombres tienen lugar en la esfera privada, demostrando que el hogar es el lugar más peligroso para las mujeres.