Musk vende humo
Tesla, de Elon Musk, presentó esta semana en Texas la segunda generación del vehículo deportivo Roadster. En la demostración, el auto usó propulsores que le permiten hacer maniobras en el aire. Nueve años de retraso para tres segundos.
La compañía mostró el prototipo del vehículo en noviembre de 2017 y prometió producción para 2020. La demostración “voladora” se anunció para finales de 2025 y se pospuso hasta mediados de octubre de 2026.Recordemos otros engaños y promesas incumplidas de Musk:
Vida en marte
En 2016, Musk quería enviar una nave no tripulada a Marte en 2018 y apuntaba a 2024 para la primera misión con personas. No ocurrió. En febrero de 2026 cambió la jugada: dijo que SpaceX ya se enfocaba en una “ciudad autosuficiente” en la Luna, porque Marte tomaría más de 20 años. Un año antes dijo que la Luna era “una distracción”.
¡Taxi!
En 2019, Musk prometió un servicio de robotaxis con un millón de vehículos sin conductor para 2020. Nunca ocurrió. Lo que llegó fue un servicio en Austin lanzado en junio de 2025 con supervisores a bordo.
Los viajes sin supervisor dentro del auto llegaron en enero de 2026. Meses antes, Musk había anticipado “millones” de Teslas autónomos para la segunda mitad de 2026, mientras Waymo (empresa de tecnología de conducción autónoma de Alphabet/Google) ya hacía más de 200,000 viajes semanales.
Según datos reportados, un año después del lanzamiento, Tesla tenía registrados apenas 42 robotaxis en Texas, lejos de los 1,000 prometidos. En Musk se identifica un patrón: cada fecha incumplida se reemplaza por una promesa más grande.
Como buen empresario voraz y rapaz, Musk no solo vive del dinero mal habido sino también de las mentiras, engaños y promesas incumplidas. ¿El inventor de nuestro tiempo? Es el farsante de nuestros días.