Sexo, rock y revolución

Acaba Enero y las cosas no pintan mejor que el año pasado: el “bicho” cada vez parece más reacio a dejarnos volver a ser “normales” -lo que sea que eso significara hace 11 meses, el presidente de este país demostró que con oraciones no se detiene y las vacunas son un lío que nadie entiende en los laberintos de organización de este México, lindo y querido.

Ante tanta fatalidad que parece escrita por Stephen King, mezclado con el humor catastrófico de Woody Allen, mejor recomendar tres libros con temas que siempre son entretenidos: las relaciones humanas, la música rock y las andanzas de revolucionarios pendencieros.

Hay para escoger y resistir:

 

Y TÚ, ¿ERES FIEL?

La narración, que se llevó el año pasado el premio Herralde de Novela por parte de la arriesgada editorial Anagrama, trata de respoder la pregunta de que si seremos los humanos, todos, hombres y mujeres, capaces de mantener una plácida monogamia o nada más estamos esperando la oportunidad de “pintar el cuerno”, como decíamos en los 90, a la pareja porque somos unos animales buscando el coito con quien se deje.

Entre un erotismo algo desarticulado, un thriller inserto a media trama y los cameos de varios escritores como José Ovejero o Manuel Vilas, que se transforman en “detectives” para descubrir infidelidades se transcurre esta fábula, “Cien Noches”, que se mueve en un espectro literario que, acorde a la idea de la historia, se mezclen varios sudores, palpitaciones y líquidos corporales.

El propio autor, LuisGé Martin, la describe como una “novela viajera, promiscua y compartida”.

Así que, entre la levedad de la trama, los escarceos sexuales y un misterio sobre la muerte de un joven argentino, “Cien Noches” está para el escape gozoso a una tierra de letras donde no haya que cuidarnos de compartirle la saliva a alguien.

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Cien Noches

De LuisGé Martin

Editada en Anagrama 

 

CRONISTA, NO CRÍTICO DE ROCK

Dice el siempre divertido Carlos Velázquez que todos los críticos de música moderna son “depresivos, frígidos, impotentes” y que por eso, bendito Dios, él no lo es: aunque este libro, editado por la muy hipster editorial Sexto Piso, sea un divertido compendio de textos donde el autor tamaulipeco se aleja de sus corrosivos cuentos y se convierte en un narrador, siempre en “primera persona” y rayando la autobiografía descarnada, de eventos relacionados con su pasión musical.

Desde sus adolescentes encuentros con el sonido de Smashing Pumpkins y la cocaína, como rito de iniciación, pasando por su particular visión de la discografía de Lou Reed o la vez que rozó el brazo de Marky Ramone, el autor de historias delirantes como “Despachador de Pollo Frito” nos sumerge en un delirio narrativo donde la banda sonora y las aventuras las aporta él y los lectores sumamos la chela y la botana para la lectura de este compilado de crónicas que siempre están al borde del delirio.

Quizás estos textos no los leerían en ninguna estación de radio, porque la música se ha vuelto vacía, como el cerebro de Bad Bunny, o repetitiva como capítulo de serial de Televisa, pero a quienes añoramos el buen rock, con mayúsculas, este libro es un bálsamo divertido y provocador.

Mantén la Música Maldita

De Carlos Velázquez 

Editado en Sexto Piso

 

¿QUIÉN SE ACUERDA DE LA REVOLUCIÓN?

Longinos Brumell vió pasar la gesta revolucionaria ante sus ojos de niño, como un vendaval. De anciano, inesperadamente es secuestrado por un par de jóvenes que aspiran a crear su propia “revolución” en un México de 1973. Entre ambos hechos, la narración de las memorias de Don Brumell retratan un México corrupto y diáfano, bronco y sentimental, cinéfilo y arrebatado a la memoria que, con maestría, evoca en esta novela el escritor mexicano Alvaro Enrigue.


“Decencia” es una novela revolucionaria en toda regla, escrita casi un siglo después de que el alzamiento de los pobres diera origen a un México mancillado por los “socios” de Longinos: generales y magistrados, actrices hermosas y provincianas devoradoras, que han creado una identidad nacional que esta novela retrata, como pocas.

Una notoria obra con sabor a tequila añejo y pistolas guardadas en bolsas de tejido. 

En suma, una joya escondida de las letras mexicanas.

Decencia


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De Alvaro Enrigue

Editada en Anagrama 

 


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