Falacias y elecciones: “El voto útil”

Circula en los chats de WhatsApp, en redes sociales y en los discursos de las candidaturas una falacia sobre el “voto útil”, que es ese tipo de voto inventado por estrategas en comunicación y opinólogos donde el elector se da cuenta que su preferencia electoral no tiene posibilidades para ganar y decide votar por otra opción para evitar que la opción puntera gane. Digo que es inventado, porque los tipos de voto según la legislación electoral es válido y nulo, no hay un tipo de voto útil y no lo hay porque es una falacia, una estrategia de marketing, nada más. 

El voto es el mecanismo madre de participación ciudadana, es donde todas y todos, sin diferencia alguna emitimos un voto, elegimos la mejor opción política o la que más representa nuestras ideas y lo hacemos de manera libre e informada. Proponer votar por una opción en la que no te sientas representado totalmente pero lo hagas por un cálculo numérico de posibilidades de triunfo o para evitar que una candidatura llegue, rompe el principio de libertad del voto y un principio intrínseco del mismo: votar con alegría y esperanza. Solo se puede votar con alegría si se vota por una opción que nos guste y nos motive y no por una opción que no nos guste pero lo hagamos por cálculo en una visión meramente económica del voto y el voto es más que eso, es un mensaje de paz y una expresión ciudadana un elemento de libertad. 

Además de lo anterior, la falacia del voto útil propone que mantener el voto por la opción que nos representa aunque según algunos datos de encuestas o argumentos es una opción con pocas posibilidades de ganar sería un voto inútil, eso es una falacia en un sistema de representación mixta como el mexicano. Existe la representación proporcional, sino gana por quien emitimos nuestro voto, ese voto será utilizado para integrar a los órganos de representación con las fuerzas minoritarias, ese es un principio democrático fundamental: la minoría tiene derecho a espacios de representación. Pensar que solo podemos o debemos emitir nuestro voto por la opción que tiene posibilidades de construir mayoría es unilateral y desconoce la pluralidad y a las minorías, es seguir el juego de la tiranía de la mayoría. 


Para entender un poco más, la representación proporcional, son aquellos espacios y cargos públicos que ocupan legisladores, legisladoras y regidurías sin ganar una elección de mayoría relativa (más número de votos) pero representan los votos de las personas que votaron por ellos. Por eso aunque en un municipio ganó un partido la mayoría, hay regidores de minoría, o si un partido no ganó ningún distrito electoral pero recibió votos en un porcentaje considerable (en algunos lugares más del 3%) tiene derecho a tener legisladores. 

Comprendiendo lo anterior, el “voto útil” se convierte en una estrategia de marketing y no en una defensa de la democracia, es más democrático emitir un voto libre y ejerciendo el derecho de votar por quien queramos y nos represente más, aunque eso signifique que esa fuerza tenga uno o dos regidores y no sea mayoría en el congreso, que votar por una opción que aumente la fuerza de la mayoría, México es plural y cabemos todos. 

Otra cosa elemental e irrenunciable es que después de la elección debemos vigilar que esos legisladores o regidurías de minoría se comporten representando a su electorado y a esa minoría, para ello hay que exigir que así lo hagan y no se sumen a la mayoría, porque fue lo que sus electores le mandaron. 


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