Miopes a la realidad

#VueltayVuelta, una columna recurrente de Carlos Aguirre


En este contexto estamos miopes ante la realidad: Diego Petersen lo escribió muy bien “en el informe de gobierno del presidente ni tan guapo como en el Facebook ni tan feo como en el INE”. Sin embargo, nuestra miopía surge de un activismo político ideológico. Aunque se ha propagado la idea de que vivimos en un país polarizado, las cifras que aprueban a AMLO dicen lo contrario: la mayoría está con él. El asunto polar está en las opiniones y en los medios de comunicación. Y en Twitter sobre todo. En honor a la verdad, este artículo está escrito para esa audiencia politizada de Tercera Vía, donde estamos los que nos gusta leer de política y los que tenemos una posición en el debate público. 

La realidad no se nos pone al frente, porque nos cega nuestra simpatía o no con AMLO, ni siquiera con el movimiento, con la ideología, con el plan de gobierno o con las acciones, sino con la persona. AMLO nos polariza y nos hace miopes a la realidad (a esos que estamos politizados). Escuché un podcast argentino, “Tenemos que hablar”, que les recomiendo, sobre México y AMLO, me sorprendí escuchar una opinión y análisis sin postura. La crítica a la seguridad y a las armas en las calles es exquisita; el elogio al plan de gobierno, los programas de izquierda exitosos, la era post neo liberal y la reflexión sobre si esa 4ta transformación sea real también es para escucharla con atención.



Quizá no podremos superar esta era donde un liderazgo carismático nos une y nos divide. Esa es labor seria de los medios de comunicación, de provocar debates menos sesgados y basados en la razón. Es normal que la ceguera de taller y la filiación política cegue nuestros análisis, pero deberíamos optar por generar mesas de diálogo críticas que nos ayuden a analizar de mejor manera la realidad. 

En esta semana del informe disminuimos los análisis y los menospreciamos por el poco nivel de rendición de cuentas del presidente; al fin y al cabo fue una mañanera más solemne y sin preguntas. Pero no construímos ejercicios críticos de análisis del país. Dentro de metodologías serias del análisis político, económico y social. En fondo desde mi perspectiva, la responsabilidad del gobierno es generar condiciones para que la ciudadanía y la sociedad politizada tenga debates más constructivos y de profundidad; para esto debe informar y explicar en todo momento sus decisiones, fundamentarse en los datos y consolidar un sistema de planeación y medición que permita medir las promesas de campaña frente a la realidad. Quizá con eso, los debates no sean tan miopes, los datos son esos lentes que necesitamos, esa luz que ansiamos para poder discutir de manera razonada y no desde el corazón o el hígado. 

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