El mexicano que dejó el servicio público para producir a Scorsese

La burocracia y los rechazos dentro de la administración pública federal entregaron a México una de sus glorias en el cine internacional. ¿

¿Cómo es eso? Hablamos del productor Gastón Pavlovich, quien tiene desde hace tiempo una relación laboral con el director Martín Scorsese y -por supuesto -, es uno de los realizadores detrás de The Irishman, la última cinta del legendario cineasta para Netflix.

Pavlovich entró a las filas del gobierno vía el infame y sonado (en el 2000) proceso de reclutamiento del sexenio foxista que emulaba las técnicas de la iniciativa privada. Como es conocido, dicha historia no tuvo un final feliz en general ya que los mandos altos políticos detuvieron la innovación de los burócratas de mediana estatura por la grilla usual. Negocios como siempre.

Leemos en El Financiero que luego de ese decepcionante paso por la federación (donde se rechazó un plan de trabajo de Pavlovich para Pemex), el sonorense se dedicó a cumplirse un sueño: hacer cine. Su primer guión, y producción, es una cinta entrañable llamada ‘El Estudiante’, la cuál fue bien recibida y tiene la peculiaridad de ser parte de una camada de filmes principalmente apoyados por la iniciativa privada (en este caso, Bimbo).

Su encuentro con Scorsese fue así, relata la nota de El Financiero:

Max Rose (2013), una película protagonizada por Jerry Lewis y aclamada por la crítica, hizo viajar a Pavlovich por el mundo hasta que una noche, en el Festival de Cannes, los representantes de Scorsese se interesaron en “el mexicano” que había producido ese filme. Aquel encuentro cambió su vida para siempre.

Luego de eso produjo ‘Silence’ para el director, quien a pesar de su estatus legendario tuvo problemas para levantar financiamiento en Hollywood. Por supuesto, eso no era raro para Scorse ya que de vez en cuando realiza indies: ‘After Hours’ fue una producción modesta de manera voluntaria, en los años siguientes a su reconocimiento con éxito en taquilla.

Ahora, el mexicano es la clave para que ‘The Irishman’ des el esperado regreso de Scorsese en la nueva casa de los directores arriesgados: Netflix. (Pregúntenle a los Gilroy)

El perfil completo en El Financiero

Previo

Detienen de manera arbitraria a Humberto Padgett por investigar nuevo aeropuerto

Siguiente

En México nos merecemos un “honoris causa perdida”

Sin comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *