74 de cada 100 mexicanos pobres nunca dejarán de serlo: Centro de Estudios Espinosa Yglesias

México es un país con baja movilidad social y alta desigualdad de oportunidades, esto de acuerdo con el “Informe Movilidad Social en México 2019: Hacia la igualdad regional de oportunidades”, publicado el pasado 20 de mayo por el Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY).

En este informe del CEEY, se establece que “74 de cada 100 mexicanos que nacen en la base de la escalera social, no lograrán superar la condición de pobreza”. Esta cifra contrasta con la menor movilidad de quienes se encuentran en una situación de privilegio, pues “57 de cada 100 que nacen en el extremo superior de la escalera social, se mantienen ahí el resto de su vida”.

La desigualdad en México cambia de manera regional, siguiendo las conclusiones del documento. Por ejemplo: mientras que en los estados del sur del país, “67 de cada 100 personas que nacen en la base de la escalera social se quedan ahí”, en el caso de la zona norte y norte-occidente, “solo 25 de cada 100 personas que nacen en la base de la escalera social permanecen ahí”.

La situación de las mujeres es más limitada que las de los hombres con condiciones de origen equivalentes. De hecho, “si una mujer nació en condiciones de pobreza, tendrá menos probabilidades que un hombre de escapar de esta: 75 de cada 100 mujeres que nacen en la base de la escalera social, no logran superar la condición de pobreza, mientras que 71 de cada 100 hombres están en esta situación”.

El tono de la piel es otro factor que se suma a la desigualdad de oportunidades. “Los mexicanos de tono más oscuro experimentan menor movilidad ascendente y mayor movilidad descendente respecto a quienes reportan un tono de piel más claro”, puntualiza el informe del CEEY.

Las acciones para cambiar el problema de la desigualdad, en acuerdo con este documento, pueden comenzar por: “diseñar una serie de mecanismos de acción pública en los ámbitos de la educación, la salud y la protección social”. Esto supone: a) una reforma a la Hacienda Pública que garantice su financiamiento y sostenibilidad de generación en generación; b) la protección social mediante un sistema de seguridad universal; c) cambiar la política laboral hacia un mercado más estable y formalizado; d) universalización y mejora de la calidad de la educación; e) acciones en pro de las mujeres y grupos étnicos y poblacionales en desventaja, en acuerdo con el informe.

Este diagnóstico del Centro de Estudios Espinosa Yglesias se suma a otros esfuerzos para visibilizar el problema de la pobreza y la desigualdad en nuestro país: Oxfam, por ejemplo, demostró en su último informe “México Justo: Propuestas de Políticas Públicas para Combatir la Desigualdad”, (2018), que las diez personas más ricas de México concentran la misma riqueza que cincuenta millones de mexicanos. Por su parte, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha señalado en su “Estudio Económico de México 2019” que nuestro país tiene el PIB per cápita más bajo y los niveles de pobreza más altos de los países que integran el organismo.

El informe del CEEY concluye: “sin igualdad de oportunidades no importa cuán grandes sean los esfuerzos de quienes nacen en situaciones de mayor desventaja, sus posibilidades de mejora serán limitadas”.

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1 comentario

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    Ernesto Sandoval
    12/08/2019 at 11:12 — Responder

    Es muy bueno que los Centros de Estudios hagan este tipo de análisis ya que presentan alternativas que deben ser consideradas para resolver y solucionar los diferentes problemas que presenta nuestro país.

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