De Sharp Objects: ¿es antifeminista advertir la maldad de algunas mujeres?

Por Débora Hadaza

“Hay muchas mujeres que luchan tanto como los hombres por ser buenas, pero que no pueden. Hacen el mal y son violentas. Yo quería hablar sobre ello. Todavía existe un contexto dominado por estereotipos y culturalmente seguimos pensando que las mujeres no hacen esa clase de cosas, que son más amables y mucho menos proclives a la violencia. La realidad no es así.” 1Galindo J.C.. (2013). Y la novela negra tumbó a Gray. diciembre marzo, 2013, de EL PAÍS Sitio web: https://elpais.com/cultura/2013/03/15/actualidad/1363378964_602865.html?fbclid=IwAR29T8kf04sMdvwUjDXrtv1_Xd0UxiQzvVD3gZP3Ezl48vfw93odIAADAgEGillian Flynn

Sharp Objects es la primera novela de Gillian Flynn, de la que toma el nombre una de las series más inquietantes de HBO. Dicha novela publicada en el 2006 se ganó el premio Edgar Allan Poe, que se les otorga a las obras de misterio tanto literarias, televisivas o cinematográficas. Pero esa no es la razón por la que yo estoy escribiendo sobre ella, sino por lo perturbador que resulta reconocer en otra mujer, en otra madre, el rostro de la crueldad y brutalidad.

En estos tiempos en que intentamos instaurar la sororidad como un valor y una forma de vida, en que levantamos consignas contundentes y que exigen convicción como #YOSÍTECREO, a algunas de nosotras nos queda un resquicio de duda temblando en la conciencia: ¿siempre debo creer en la inocencia de una mujer? ¿No es condescendiente y absurdo desestimar la capacidad que las mujeres tenemos para la maldad? ¿No es sexista negarnos a admitirla?

Eres como tu padre. Creo que es por eso que nunca pude amarte. Naciste con esa naturaleza fría… Espero que esto te consuele.2Auge D. (2018). Sharp Objects <serie de televisión>. E.E.U.U. Blumhouse Television. HBO.

Por siglos nos han enseñado que el ser más bueno, más seguro, más leal es una madre. Mágicamente, al quedar embarazadas, baja del cielo una capa todopoderosa de amor que no sólo nos cubre sino que nos investe el alma y el cuerpo. ¿Sí? ¿Las madres siempre amamos a nuestros críos? ¿A todos? ¿El amor materno siempre hace bien? Qué puede ser más terrible que matar por amor, que los cuidados maternos estén envenenados, que la única forma de sobrevivir sea negarse a ser alimentados por ese ser dador de vida, y muerte; el Síndrome de Munchausen por poderes es retratado de manera exquisita en la novela y en la serie. La maternidad es descubierta desde su lugar más animal y oscuro, revestido de buen gusto, casas de muñecas, pisos de marfil y ropa fina.

Anda Camille, prueba que estás viva.

Sobrevivir no son lo mismo que estar viva y para asegurarse que se sigue latiendo a veces hay que auto inflingirse dolor, escribir los desencuentros, grabar en la piel las vergüenzas y traiciones, cortar hasta sangrar los vínculos de retorcida hermandad, de asfixiante amistad. Sobrevivir a punta de cortes, alcohol y sexo, porque a veces el mundo materno, fraterno y amistoso nos ha abortado para siempre. ¿O no? Esta novela explora la esperanza de pertenencia, de recuperar la hermandad, de tal vez sanar los vínculos.

¿Y qué de las otras relaciones que armamos las mujeres? Hemos aprendido por siglos la mecánica de dominación patriarcal y hemos aprendido también a darle la vuelta, a manipularla. Esta novela muestra el revés del tejido social en una pequeña comunidad aparentemente gobernada por hombres. Pero es fácil darse cuenta que quienes sostienen las puntadas y tejen los hilos son las mujeres. El sherif, el detective, los profesores, los maridos, los novios y los amigos, son presentados a manera de objetos -punzantes- sirven para algo, logran cosas por su poder de facto, guardan el orden público y el familiar, pero lo realmente interesante es a favor de quién, bajo la influencia de quién, para beneficio de quién. La belleza, el sexo, el porte, los apellidos y los nombres, las influencias logradas a punta de promesas y deseos, son la sangre que yergue el falo de los aparentes y públicos actores. ¿Cómo una mujer puede romper el tejido y desentrañar la trama siendo parte de él? ¿usando los mismos métodos se puede luchar contra ellos, cómo, si se tienen tan interiorizados que cuesta darse cuenta?

No creo que seas mala, sólo algo malo te pasó y justificas toda tu vida con esa mierda. La gente cree tu triste historia, pero sólo eres una borracha y una zorra.

Tanto con Sharp Objects como con Gone Girl  Gillian Flynn deja claro su punto: la maldad no tiene sexo, se atrinchera hasta en la matriz y pelea desde lo profundo del coito; desenmascararla es parte de la lucha del feminismo porque si las mujeres no somos capaces de vernos frente al espejo, aceptar nuestro peor ángulo y dominarlo ¿cómo podremos construir otro tipo de de mundo?


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Referencias   [ + ]

1. Galindo J.C.. (2013). Y la novela negra tumbó a Gray. diciembre marzo, 2013, de EL PAÍS Sitio web: https://elpais.com/cultura/2013/03/15/actualidad/1363378964_602865.html?fbclid=IwAR29T8kf04sMdvwUjDXrtv1_Xd0UxiQzvVD3gZP3Ezl48vfw93odIAADAgE
2. Auge D. (2018). Sharp Objects <serie de televisión>. E.E.U.U. Blumhouse Television. HBO.
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