La molécula del placer musical

Un equipo internacional de investigadores ha encontrado evidencia de que la dopamina en el cerebro desempeña un papel importante en el placer que las personas sienten cuando escuchan música. En su artículo, el grupo describe los experimentos que realizaron con voluntarios a los que se les administró un precursor o un antagonista de la dopamina y lo que encontraron.

Se sabe que las personas experimentan una variedad de emociones cuando escuchan música, desde la molestia hasta la euforia. Y si bien los investigadores han creído durante mucho tiempo que al menos parte del placer que las personas obtienen al escuchar música están vinculados a un aumento en los niveles de dopamina en el cerebro, la idea nunca se había probado hasta ahora.

En este nuevo esfuerzo, los investigadores administraron medicamentos a los voluntarios que aumentaron o disminuyeron sus niveles de dopamina y luego administraron varias pruebas para determinar si al hacerlo se transformaba la experiencia del placer musical.



En el estudio, 27 voluntarios recibieron una dosis de levodopa, un precursor de la dopamina que eleva los niveles del neurotransmisor en el cerebro, o en su defecto una dosis de risperidona, que tiene el efecto contrario. Algunos también recibieron un placebo.

dopamine
Un modelo 3D de la Dopamina | Fuente: Medical Xpress

En el transcurso de tres sesiones separadas (en días diferentes), se pidió a los voluntarios que escucharan música durante un período de 20 minutos. Algunas de las canciones fueron elegidas por los experimentadores y otras fueron elegidas por los propios voluntarios. Las respuestas de placer se midieron a través de un sensor de piel que midió la actividad electrodérmica (piel de gallina) y mediante cuestionarios. También le preguntaron a cada uno de los voluntarios si estarían dispuestos a comprar las canciones que escuchaban y, de ser así, cuánto estarían dispuestos a pagar por ellas.

Los investigadores encontraron que los voluntarios que recibieron levodopa informaron haber experimentado más placer al escuchar música que el grupo de placebo. También estaban más dispuestos a comprar la música y pagar más por ella. A la inversa, los que recibieron risperidona experimentaron menos placer y estaban menos dispuestos a pagar por la música.

Los investigadores sugieren que sus hallazgos indican que la dopamina juega un papel importante en las sensaciones de placer que las personas experimentan al escuchar música. Además, sugieren que sus experimentos indican que el disfrute de la música se puede regular mediante el uso de drogas que afectan los niveles de dopamina…

Por supuesto, investigar si esto impacta los niveles de consumo no fue una casualidad.

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