La proyección de Roma en Los Pinos se convierte en fiesta popular

El júbilo predominó las horas previas a la proyección de la película Roma, del director mexicano Alfonso Cuarón, este jueves 13 de diciembre en el Complejo Cultural Los Pinos.

Las hermanas Elsa, Jazmín y Rebeca Figueroa arribaron alrededor de las dos de la tarde para ser las primeras en iniciar la fila en la puerta 3, acceso por la Primera sección de Chapultepec.

“El hecho de que se exhiba Roma aquí en Los Pinos me parece tremendo; es un golpe muy fuerte por la importancia de la película y la oportunidad que tenemos ahora los mexicanos de entrar a un lugar que durante mucho tiempo fue inaccesible. Ojalá este tipo de eventos se sigan llevando a cabo”, dijo Elsa María Figueroa.

Alrededor de las 5:30 de la tarde, hora en que se comenzó con la entrega de cada uno de los 3 mil boletos previstos, la fila se extendía hasta Molino del Rey y la llegada de personas no paraba.

Parejas, grupos de jóvenes, adultos mayores y familias enteras esperaron pacientes y de manera ordenada el ingreso hacia el jardín del Helipuerto Presidencial, donde se presentaría la cinta ganadora del León de Oro en Venecia y que ya fue elegida como la mejor cinta de 2018 por grupos de críticos en Los Ángeles, Nueva York, Chicago y San Francisco.

Fue el caso del clan conformado por cuatro generaciones: la bisabuela de 86 años, Victoria; la abuela, Rocío; la madre, Elizabeth; y el hijo, Dante, quienes iban preparados con termos, recipientes para las palomitas, cobijas y rebozos, siguiendo las instrucciones previamente anunciadas en redes sociales.

“Para mi abuela es una maravilla y nunca pensó a sus años poder conocer por dentro Los Pinos, está fascinada y qué bueno que hay esa oportunidad porque me dice que ya solo le faltará conocer La Casa Blanca”, expresó Elizabeth.

“Quiero que mi hijo vea la película porque está ambientada en la colonia Roma; nosotras vivimos allí, sé que es la historia de una persona que se encargaba del trabajo doméstico y es una carta de amor a las personas que dedican su trabajo y esmero para cuidar a la familia”, agregó.

Algunos aprovecharon la espera para leer un libro, comer algún bocadillo o botana, tomar fotografías con sus celulares, conversar con los compañeros de fila, o incluso, jugar cartas.

Una vez que se abrieron las rejas de la Puerta 3, se dieron las instrucciones de no pasar con alimentos ni bebidas. Poco a poco la gente comenzó a caminar hacia el jardín del Helipuerto y antes de llegar a las decenas de petates colocados sobre el pasto, pasó por su dotación de palomitas y ponche.

“Tenía muchas ganas de venir, está muy padre que se abran espacios como Los Pinos para difundir cultura. Tengo muy altas expectativas y estoy muy emocionado de ver la película”, aseguró Miguel, estudiante de diseño gráfico.

“Bienvenidos, acérquense, siéntanse como en su casa”, se escuchaba por micrófono, mientras en la pantalla en la que se proyectaría el relato sobre el México de los setenta del siglo pasado propuesto por Alfonso Cuarón, se observaban avances de películas clásicas del cine mexicano como Sólo con tu pareja, El crimen del Padre Amaro, La ley de Herodes, El lugar sin límites, Canoa, entre otras.

El cine en colectivo y en comunidad es una fiesta, y la habíamos estado perdiendo por una serie de razones: porque los precios no son accesibles o los lugares no son seguros. Hay que recuperar lugares seguros para exhibir el cine mexicano, recuperar la convivencia a través del cine que nos permite dialogar unos con otros de región a región. Esto es un esfuerzo de la Secretaría de Cultura y del propio Alfonso Cuarón”, manifestó la titular del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), María Novaro, en breve encuentro con los medios previo a la función.

Información: CGP


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