En un mar de contenido, Homecoming es una de las mejores series que no estás viendo

Publicado originalmente en LJA


Tenemos un problema tamaño Netflix. Pasa que hay demasiadas series de la categoría prestige, pero gracias al andar diario (junto a la necesidad de trabajar para poder tener techo y comida), no hay tiempo para consumirlas. Gracias a sus bolsillos profundos y valuaciones en papel, las tecnológicas como Amazon, Hulu y Netflix están comprando los mejores talentos. Aquí entra un pequeño gran problema, pero especialmente para los televidentes mexicanos. No tenemos Hulu y sus productos premiados como The Handmaid’s Tale tienen un impacto diluido ya que rebotó en Paramount Channel, un canal que sustituyó a otro que nunca recordaremos y que llega cuando el cable va de  salida. Hay que retomar el ejemplo clásico: Breaking Bad estuvo en AXN y FX pero su verdadero impacto fue cuando la gente comenzó a ver de manera golosa y atascada las primeras tres temporadas en Netflix. Y una minoría que cuenta (los tastemakers), en Cuevana o Pelispedia. Mismo caso de Mad Men, qué rumbo a su final, en México alcanzó ser aclamada sólo por los servicios de streaming.

¿A qué va toda esta historia? En que la facilidad de estos servicios pagos nos ha vuelto flojos y lo que no esté en el que tiene la mayoría (Netflix) simplemente no brinca el cerco. Es ahí donde el de boca en boca sirve de algo y un documental de medio pelo puede tener su nicho gracias a que ya es algo tipo Canal 5. Es raro que no lo tengas. Y tenerlo es relativamente barato (más pagando entre cinco). Nos ha vuelto flojos porque todas las series siguen teniendo su versión ilegal y subtitulada exprés en Cuevana o PelículasChingonas, pero el estar cazando links y cerrando anuncios de porno es poco atractivo en lugar de ver Insatiable. Por eso en México no hubo fans de Girls o Halt and Catch Fire. ¡No estaban en Netflix!

Amazon Prime Video, con todo y su interfaz sin carisma, se ha llevado el año con sus producciones originales, en una generación que supera su gris primer camada de series medianas (piensa en Mozart in the JungleMan in the High Castle o Transparent, todas somníferas). En 2018 han tenido el regreso de Mathew Weiner con The Romanoffs, una colección hermosa en Forever y un thriller de cocción lentísima, pero excelente en Homecoming. Ayer la acabé de ver y logra el mayor hito que puede tener una ficción: me hizo llorar. Son 10 capítulos de media hora, basados en un podcast con prácticamente la misma narrativa, pero con el ojo visual de Sam Esmail, el director de Mr. Robot.

Nadie está hablando de Homecoming en México y en Estados Unidos le pasa como a Halt and Catch Fire: es material para críticos de televisión. No por un agudo comentario que no seduzca a las masas sino que simplemente no está en el servicio más popular. Si puedes, pirateala o vela legalmente. Y que no te engañe la premisa de drama militar, es algo más profundo. Ah, y sale Julia Roberts en su primer rol televisivo.

paco@bocadillo.mx / @masterq


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