Remedios Varo, una adicción que cobra muchas vidas

La exposición 'Adictos a Remedios Varo' toma su nombre de una carta donde el poeta peruano César Moro le escribe: “Si usted hubiera permanecido más tiempo sin responder mis cartas de cualquier manera yo hubiera sido adicto a Remedios”.

Este jueves se inaugura la exposición  Adictos a Remedios Varo. Nuevo legado 2018, en el Museo de Arte Moderno (MAM). La muestra recorre una parte de la vida personal, artística e intelectual de Remedio Varo, a partir de obras, cartas y objetos de reciente integración al acervo del recinto.

Está conformada por una cuidadosa selección del archivo donado al INBA por uno de los incansables promotores de la artista y su último esposo Walter Gruen (1914-2008) y su pareja Anna Alexandra Varsoviano (1927-2015). De tal manera, esta exposición es el resultado de la primera revisión de los objetos y obra trascendentes en la vida de la emblemática artista nacida en Gerona, España y naturalizada mexicana.

A diferencia de otros muchos artistas Varo no fue una coleccionista de arte ni vio en sí misma al arquetipo del creador. No obstante, el universo material habría de conservarse para hacer perdurar la memoria de su trabajo. El acervo de su obra conformado por 250 dibujos, un conjunto de cerca de 30 carpetas, 225 libros y unos 220 objetos personales, además de y 311 libros que tratan sobre su obra y sus intereses creativos.

Desde principios de 2017 un contingente del MAM capitaneado por Marisol Argüelles, apoyada por Aysleth Corona y Abel Matus, realizó los trabajos de selección para esta muestra, que nos permite tener una aproximación a la Remedios Varo íntima; vemos restituida su vida cotidiana y en su círculo de amigos, lo que es un descubrimiento fascinante.

Bajo esta curaduría la exhibición se conforma por tres óleos, cinco gouaches, 50 bocetos y dibujos preparatorios, un acrílico, una impresión offset, cinco mixtas sobre papel tres obras de otros autores. Además de 55 piezas prehispánicas, 75 fotografías, siete documentos, 79 libros y 220 objetos personales de la pintora surrealista nacida en España, pero mexicana por adopción.

El recorrido inicia por el núcleo Poner pies en polvorosa, que según explicó la curadora “tiene que ver con el destierro, el tránsito, la salida de la guerra, la llegada a México y el rencuentro con sus amigos José y Katy Horna, Leonora Carrington, Gerardo Lizárraga… todo el grupo de surrealistas en nuestro país”.

Después está la sección de correspondencia, Adictos a Remedios, que toma su nombre de una carta donde el poeta peruano César Moro le escribe: “Si usted hubiera permanecido más tiempo sin responder mis cartas de cualquier manera yo hubiera sido adicto a Remedios”. El espacio epistolar también exhibe cartas a su madre, Óscar Domínguez, Víctor Brauner, Octavio Paz y 24 de Benjamín Perét, que reflejan toda la amistad que mantuvo con él desde que fueron pareja hasta 1959, año en que muere el poeta francés surrealista.

El visitante podrá entrar a la Cámara de las maravillas, un cuarto dispuesto a la manera de las wunderkammer donde se encuentran cerca de 500 objetos, desde anillos y peinetas hasta un vestido encontrado en un clóset con el que fue fotografiada Varo, pero que perteneció a Leonora Carrington.

Luego vienen dos grandes núcleos de obra, Bestiario Ahí viene la exhibicionista, que muestran un grupo de personajes con características animales, fundamentales en su estética y una aproximación a partir del archivo al surrealismo través de su obra experimental, respectivamente.

La muestra abre paso al diálogo entre una selección de libros de su biblioteca con obras de su colección, presentado en La invención del mundo, para continuar con el núcleo La leona de Madrid, que reúne un conjunto de sueños y textos de la autora. La parte final del recorrido es un epílogo dedicado a Anna Alexandra Varsoviano y a Walter Gruen, que exhibe el óleo llamado “As del volante”, que Remedios Varo le regaló a su amiga cuando sacó su licencia de conducir.

Adictos a Remedios Varo. Nuevo legado 2018 podrá ser visitada del 19 de octubre a febrero de 2019, de martes a domingo, de 10:15 a 17:30, en el Museo de Arte Moderno, ubicado en Paseo de la Reforma y Gandhi, s/n Bosque de Chapultepec en la Ciudad de México.

Información: FAC


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