La nueva alerta sobre el Cambio Climático

Un nuevo informe aprobado este fin de semana en una reunión celebrada en la República de Corea y preparado por un total de 133 científicos, cuyos trabajos fueron revisados por más de 40.000 expertos en diferentes áreas, advierte de la urgencia de limitar el calentamiento global a 1,5°C por encima de los niveles previos a la Revolución Industrial. Aunque los efectos del cambio climático ya son notorios, sobrepasar ese umbral nos conduciría a un escenario mucho más dramático.

“Uno de los mensajes fundamentales del informe es que ya estamos viviendo las consecuencias de un calentamiento global de 1°C, con condiciones meteorológicas más extremas, crecientes niveles del mar y un menguante hielo marino en el Ártico, entre otros cambios”, explica Panmao Zhai, Copresidente del Grupo de trabajo I del IPCC.

En el informe se afirma que si se permite que la temperatura global supere o “sobrepase” los 1,5°C, será necesario depender en mayor medida de técnicas que absorbieran el CO2 de la atmósfera para volver a un calentamiento global inferior a 1,5 °C en 2100. Sin embargo, la efectividad de esas técnicas no está probada a gran escala y algunas de ellas pueden conllevar importantes riesgos para el desarrollo sostenible, por lo que sobrepasar ese límite puede representar un camino de no retorno.

“Limitar el calentamiento global a 1,5 °C, en lugar de los 2 °C, reduciría los impactos problemáticos en los ecosistemas, la salud humana y el bienestar, y facilitaría la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas”, declaró Priyardarshi Shukla, Copresidente del Grupo de trabajo III del IPCC.

El informe hace hincapié en la necesidad de evitar que la temperatura global alcance los 2ºC, un límite establecido en el Acuerdo de París de 2015, que supuso un amplio compromiso internacional para contener la escalada de la temperatura del planeta.

Cambios profundos

La puerta abierta por el Acuerdo de París para alcanzar ese límite como máximo aceptable es la que cierra ahora el IPCC, al mismo tiempo que advierte que contener el calentamiento global en los 1,5°C requerirá cambios de gran alcance y sin precedentes en todos los aspectos de la sociedad.

Para limitar el calentamiento global a 1,5 °C se necesitarían transiciones “rápidas y de gran alcance” en la tierra, la energía, la industria, los edificios, el transporte y las ciudades.

Será necesario que las emisiones netas globales de dióxido de carbono (CO2) de origen humano disminuyan en 2030 alrededor de un 45% respecto de los niveles de 2010, y que sigan disminuyendo hasta alcanzar el “cero neto” aproximadamente en 2050. Eso significa que se necesitará compensar cualquier emisión excedente por medio de absorber el CO2 de la atmósfera, señala el informe.

“Limitar el calentamiento a 1,5 °C es posible según las leyes de la química y la física, pero para ello se necesitarían cambios sin precedentes”, puntualiza Jim Skea, Copresidente del Grupo de trabajo III del IPCC.

En el informe se destaca una serie de impactos del cambio climático que podrían evitarse limitando el calentamiento global a 1,5°C, en lugar de 2°C, o más. Por ejemplo, en 2100 la elevación del nivel global del mar sería 10 cm inferior con un calentamiento global de 1,5°C, en comparación con uno de 2°C.

La probabilidad de que el océano Ártico quedara libre de hielo en verano sería de una vez por siglo con un calentamiento global de 1,5 °C, frente a un mínimo de una vez por decenio con un escenario de 2°C. Los arrecifes de coral disminuirían entre un 70% y un 90% con un calentamiento global de 1,5 °C, mientras que prácticamente todos ellos (> 99%) desaparecerían con un escenario de 2°C.

“Cada porción extra de calentamiento tiene importancia, especialmente en la medida en que un calentamiento de 1,5°C o más incrementa el riesgo asociado a cambios duraderos o irreversibles, como la pérdida de algunos ecosistemas”, señala Hans-Otto Pörtner, Copresidente del Grupo de trabajo II del IPCC.

La limitación del calentamiento global también daría más margen a las personas y los ecosistemas para adaptarse y permanecer por debajo de unos umbrales de riesgo pertinentes, añade Pörtner. En el informe también se examinan las trayectorias disponibles para limitar el calentamiento a 1,5 °C, qué se necesitaría para seguirlas y cuáles podrían ser las consecuencias.

La postura de Trump 

“La buena noticia es que algunos tipos de medidas que se necesitarían para limitar el calentamiento global a 1,5 °C ya se están llevando a cabo en todo el mundo, pero sería necesario acelerarlas”, advierte Valerie Masson-Delmotte, Copresidenta del Grupo de trabajo I.

“Las decisiones que tomemos hoy son decisivas para garantizar un mundo seguro y sostenible para todos, tanto ahora como en el futuro”, afirma Debra Roberts, Copresidenta del Grupo de trabajo II del IPCC.

Este informe será una contribución científica fundamental en la Conferencia sobre el Cambio Climático que se celebrará en diciembre en Katowice (Polonia), en la que los gobiernos revisarán la vigencia del Acuerdo de París para afrontar el cambio climático.

El IPCC es el principal órgano internacional encargado de evaluar los conocimientos científicos relativos al cambio climático, sus impactos y sus futuros riesgos potenciales, así como las posibles opciones de respuesta.

El Acuerdo de París, aprobado por 195 naciones en el 21º período de sesiones de la Conferencia de las Partes en la CMNUCC en diciembre de 2015, incluyó el objetivo de reforzar la respuesta mundial a la amenaza del cambio climático, y para ello “mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2°C con respecto a los niveles preindustriales, y proseguir los esfuerzos para limitar ese aumento de la temperatura a 1,5°C con respecto a los niveles preindustriales”.

Sin embargo, la salida de USA del Acuerdo de París el año pasado, agrava la situación. El presidente Donald Trump, que ha demostrado su absoluta ignorancia sobre los conflictos ambientales, ha dicho que estaría dispuesto a regresar si los acuerdos cambian y benefician a su país. El reto es hacerle entender que la biósfera es un sistema global que no entiende fronteras políticas y que su inestabilidad condiciona de manera negativa a cualquier ecosistema sin importar su localidad.

En fin, es una constante, pero más allá de las pálidas palabras de aliento de Masson-Delmotte, habría que ser realistas y reconocer que hoy como siempre, y en las condiciones más preocupante, estamos en manos de las decisiones de personas estúpidas cuyo único interés es la concentración de poder. Pocas líneas describen mejor el previsible futuro de las negociaciones con Trump sobre los temas centrales de la ONU, como las escritas por Lluís Bassets para El País: “Los tres temas que más preocupan a los países miembros y a la organización son las migraciones, la igualdad de género y el cambio climático. Trump es un enemigo declarado de los inmigrantes, favorece la desigualdad y el acoso y no cree en el cambio climático. Pero le interesa, eso sí, la gran feria mundial del poder que reúne a más de un centenar de jefes de Estado y de Gobierno durante una semana, un lugar excelente para sus tratos entre negociantes”.

Con información del IPCC, Agencia T21 y El País | Selección, edición y comentarios del Colectivo Alterius


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