Los héroes

Por José Manuel Vacah

Dedicado a todos los que han participado en la reconstrucción de este país

 


Debajo de tus pies aún hay alguien que está respirando

¿no harías un esfuerzo más grande para convertirte en un héroe?

Ya no hay tiempo,

no hay tiempo para hablar ni para quedarse solo.

Amigo, no hay tiempo para clausurar todas las puertas,

ni para cerrar sobre nosotros las negras ventanas.

Cierra tus puños y golpea conmigo,

golpea, golpea duro,

hasta que el suelo se rompa.

De los huesos rotos, de las cosas que se quiebran,

de lo que se ha caído y destrozado,

nacerá una nueva semilla.

Mira estas piedras,

mira el hierro, observa sus venas retorcidas,

contempla el polvo, el negro polvo mutilado,

y dime si has pensado en la esperanza.

Dame la desesperación y la enterraremos aquí.

Hay demasiada ausencia en estos restos, demasiado dolor en esta semilla.

Dame la desolación y la enterraremos aquí.

Escucha cómo la Ciudad está gimiendo desde hace mucho tiempo,

no sólo es hoy, este día está por irse;

la memoria de las pérdidas arde en el viento,

escucha cómo arde, como una premonición,

mañana vendrá el llanto, vendrán las consecuencias,

caerán sobre nuestros cascos como una música amarga,

caerán sin darnos tiempo para huir,

¿has pensado en el tiempo que tendremos para huir?

Lo único que tenemos ahora son golpes,

golpes,

para sacar de las piedras otra música que no esté rota,

de la música otras piedras que no estén enfermas,

del silencio, de la furia, del dolor.

Vamos, golpea, hasta que revienten nuestras manos.

No digas a nadie que estás cansado,

no hay tiempo para eso, hay demasiadas grietas,

demasiadas señales,

llegó la noche y ya había demasiados fantasmas.

Confío en ellos porque quieren ayudarnos,

¿tienes sed?, ellos te dan agua,

¿tienes hambre?, ellos te alimentan,

¿estás cansado?, ellos te ofrecen sus recuerdos:

la niña que vivía aquí y esta mañana no fue a la escuela,

la leche que bebió en un pocillo azul,

ahí está el pocillo entre las grietas y la leche está hirviendo.

Esta es la desaparición,

esto es el llanto

pero ya nada tiene que ver con nosotros,

hoy pesa sobre nosotros la vida,

cae sobre nosotros pesadamente

negros golpes de reconstrucción,

negro golpes de reconstrucción,

hay luz en nuestra frente, hay luz en nuestras manos,

hay luz en la noche,

demasiada luz en esta noche.


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1 comentario

  1. 20/09/2018 at 00:55 — Responder

    […] publicado en Tercera Vía el 19 de septiembre de 2018 […]

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