La paradoja del riego eficiente

Un equipo internacional de investigadores ha descubierto que los esfuerzos para hacer que los sistemas de riego sean más eficientes en realidad están impulsando un mayor uso del agua. En su artículo publicado en la revista Science, el grupo explica las bases de su argumento y ofrece sugerencias sobre mejores formas de administrar el uso del agua.

En los últimos años, ha quedado claro que el mundo se está dirigiendo a una crisis del agua: no parece que haya suficiente agua dulce disponible para satisfacer la demanda futura. Además, los depósitos naturales de agua subterránea se están agotando sin alternativas claras a la vista. En este contexto, los investigadores observan que uno de los mayores usos del agua es para cultivos en crecimiento, y muchos de esos cultivos se desarrollan en lugares que no reciben suficiente lluvia para un crecimiento adecuado. Eso ha llevado a un riego generalizado. Pero el riego en ciertos lugares no es sostenible en su ritmo actual.

Los niveles de agua subterránea han estado cayendo durante décadas. Al señalar que deben tomar medidas, los gobiernos de todo el mundo han costeado esfuerzos de investigación destinados a encontrar formas de utilizar el agua de manera más eficiente, y un enfoque ha sido el de los métodos para hacer que los sistemas de riego sean más eficientes. Estos incluyen tecnología como sistemas de goteo, que ofrecen a las plantas la menor cantidad de agua posible para mantenerlos en crecimiento.

Los investigadores han estado estudiando la eficacia de dichos sistemas y han descubierto que en lugar de utilizar menos agua, en realidad usan más. Explican que esto se debe a que con los sistemas de riego normales el exceso de agua regresa a los sistemas subterráneos o de superficie. Sin embargo, al usar los métodos más eficientes menos agua puede reingresar a los sistemas naturales, lo que genera pérdidas netas.

Además, los científicos responsables de este trabajo sugieren que tales esfuerzos hasta ahora han producido perdidas económicas ya que muchos gobiernos les pagan a los agricultores para que usen los sistemas más eficientes. Como conclusión, los investigadores sugieren que dichos esfuerzos se detengan y que se implementen sistemas más útiles.

También señalan que deben utilizarse sistemas integrales de medición del agua (algo que se puede implementar con bajo coste si se aplica tecnología de código abierto) para brindar a los responsables una herramienta para medir los verdaderos resultados de los proyectos de eficiencia de riego.

Con información de Science y Phys.org | Selección, traducción y edición del Colectivo Alterius.   


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