«Van a perder aquellos que quieran convencernos de que el aeropuerto es irreversible»

Entrevista con América del Valle, integrante del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, organización opositora al nuevo aeropuerto

Parte 2 / Por Heriberto Paredes

No sé qué piense AMLO, pero me parece muy desatinado no reconocerlos como interlocutores y sí a los empresarios. Necesita definir esta parte…

Lo que nosotros leemos es que –entre muchas otras cosas y planteamientos que quisiéramos hacer, o expectativas que quisiéramos fincar– una cosa esencial es que, uno, se reconozca a los pueblos como interlocutores directos de sus propios pueblos; y dos, sí vamos a pedir el mismo trato, no queremos un trato diferenciado, también en las formas hay mucho fondo.

Lo que decimos es que si el señor Obrador ya se reunió con empresarios para hablar del tema, se ha reunido con Enrique Peña Nieto para hablar del tema, ¿por qué no lo hace con los pueblos? No queremos trato diferenciado. No nos vamos a empecinar ni mucho menos, pero sí vamos a hacer notar que queremos trato digno, no trato de segunda y que los pueblos –en 17 años, a punta de golpes, a punta de muchos dolores– hemos tenido que aprender muchas cosas, entre ellas, que somos capaces de llevar un diálogo.

“Tenemos la capacidad de dar un debate y una discusión, la que sea necesaria”
No se estará enfrentando con salvajes como nos han pintado, se estará enfrentando con gente que tenemos argumentos, que conocemos como la palma de nuestra mano a nuestro propio pueblo, de donde somos, donde hemos vivido, ahí nacimos, si alguien conoce a estos pueblos somos nosotros. No estará ante gente desconocida o gente ajena, que busque en los periódicos para que identifique que estos pueblos existen, y que si quiere investigar más que busque en libros de historia para que vea que los pueblos tenemos una historia milenaria y tenemos la capacidad de dar un debate y una discusión, la que sea necesaria, para encontrar y enfrentar –si es necesario– posturas.

Porque claro, eso también es política y nosotros no le tememos a eso, nos somos empresarios, no somos magnates, somos gente de pueblo.

Y que tienen la voluntad de diálogo que los empresarios no han mostrado hasta ahora, por ejemplo, como si ustedes no existieran.

En el caso de Fox, 2001,2002, en ningún momento de todo ese periodo de resistencia hubo voluntad de diálogo, jamás. Es más, el día de la expropiación, el 22 de octubre de 2001, nos enteramos por los medios de comunicación que las tierras estaban expropiadas.

Después, de inmediato se pide diálogo, se pide que nos aclaren de qué se trata y jamás hubo diálogo y ahí está documentado en los propios medios de comunicación. Me voy a remitir, por ejemplo, a  La Jornada, ahí tiene que estar registrado un 16 de febrero de 2002, en donde se emplaza a Vicente Fox y así nos la pasamos como entres ocasiones; hay fotografías donde estamos afuera del Auditorio Nacional, esperando con mesas a que el señor saliera de Los Pinos para que nos atendiera.

Viene este periodo difícil de la represión y venganza del 3 y 4 de mayo de 2006, la situación cambia, por supuesto, no había modo de interlocución en ese momento, fueron 4 años de encarcelamiento, 4 años de persecución y siguen siendo 12 años de impunidad; viene el 2012, en donde decimos, Enrique Peña Nieto no puede ser presidente, él nos reprimió y este país no puede tener un represor.


Y él lo asumió el 12 de mayo en la Universidad Iberoamericana

Lo coronaron y ahí lo tenemos y aún así seguimos diciendo no al aeropuerto, porque inclusive, años atrás, todo ese periodo donde los pueblos se ocuparon en luchar por la libertad ellos se ocuparon –los de arriba se ocuparon– en comprar voluntades, para seguir generando división en el pueblo, miedo, y después tenemos como resultado, asambleas ilegales como en 2010, donde se empieza a operar con asambleas ilegales el despojo de la tierra, empezando con la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), ellos fueron los operadores, como las ovejas que llegaron planteando proyectos ecoturísticos, cuando en realidad querían el territorio para el aeropuerto.

2010, 2012, 2013, en Atenco en particular, en la cabecera municipal, nos imponen un comisariado ejidal priísta y empieza la operación y de ahí hasta acá, hemos tenido que soportar una situación tremenda al interior de nuestros pueblos, porque nos hemos tenido que contener para no enfrentarnos con los grupos de choque que han sido creados dentro de nuestro pueblo con gente de nuestro propio pueblo.

En 2014, viene este anuncio de revivir este Frankstein del aeropuerto y miente Enrique Peña Nieto cuando dice ‘no saldrán afectados los pueblos’, y mira.

¿Qué nos queda? Seguir. ¿Qué esperamos de este momento distinto en nuestro país que, para más de 30 millones, fuimos a manifestar, lo que se convirtió en un acto de una cita histórica, para decirle al PRI que se largara? Más que para votar por AMLO, más que para ejercer este acto cívico, fue acto moral de un pueblo mexicano que dice basta a un Estado represor, a un Estado criminal, a un Estado que desaparece personas, estudiantes y que desparece a seres humanos sin que se haga nada. Eso fue para mucha gente y se puede leer de muchos modos, hay muchos sentires aquí y todo eso no puede ser que estos 30 millones de mexicanos esperemos, que ya en automático se van a transformar las cosas. Un solo hombre no lo puede hacer, ayudemos.

Nos estamos preparando como pueblos, vemos una situación complicada, no echamos las campanas al vuelo para nada, hemos aprendido en 17 años de tanta mentira y de tanto desprecio a nuestros pueblos, también hemos aprendido a no perder la esperanza pero también a ser cautos en lo que nos prometen.

Hace un mes padecíamos una situación tremenda, no es que hoy haya dejado de ocurrir pero hace un mes todavía teníamos un régimen como lo que es el PRI, impune. Hoy es distinto. Pero es temprano para decir que las cosas ya cambiaron en automático o se van a poder transformar en automático.

Lo que sí creemos es que no nos queda otra alternativa a los pueblos más que seguir manteniendo la cabeza muy en alto y con esa misma dignidad e inteligencia tenemos que saber plantear las cosas con transparencia. Nosotros no vamos a ceder en el asunto de nuestra discusión de si el aeropuerto se queda o no, no estamos poniendo a discusión quién queremos que nos explote, quién queremos que nos despoje, si se va  a hacer con dinero público o privado, la apuesta es la vida, el meollo y la apuesta de fondo es la vida y quién va a asumir esta defensa de la vida.

En el caso de los pueblos está claro, son los pueblos. Lo que ahora está por definir es el caso de este nuevo gobierno, a quién y para quién va a gobernar. Porque el aeropuerto es un tema, pero asomémonos a todo el territorio de México, que se ha convertido en un campo minado, por minas, por represas, por presas, por hidroeléctricas, por eólicas, ¿cuánto entreguismo y cuanta destrucción nos ha costado y nos sigue costando?

“No vamos a renunciar a nuestra dignidad”

El asunto es no sólo cambiar de maquillaje, no sólo es cambiar de estilista, el pueblo mexicano tendrá que entender también y generar una discusión de qué estamos entendiendo por nuevo gobierno y nos tendremos que volver responsables. Tendremos que generar participación y tener la capacidad y ser críticos, involucrarnos en lo que pasa en nuestro país.

¿En qué momento nos desaparecieron a más de 35 mil personas, no sabemos dónde están, si están vivos o muertos; en qué momento nos han asesinado a miles y miles, ¿dónde están los culpables y los asesinos?; ¿en qué momento las mujeres no podemos salir a las calles, a cierta hora? El país se convirtió en una cosa tremenda.

Yo pienso, como mujer y como un ser humano más, que cada vez que me acerco a un cerro, a un árbol, que yo nada más soy tu vecina, pienso qué me toca hacer y qué nos toca hacer, estamos haciendo lo que podemos y estamos haciendo lo que hemos aprendido que nos da dignidad. No vamos a renunciar a nuestra dignidad y ¿qué tendrá que ocurrir? Varios factores para realmente ponernos del lado de la vida.

¿Cuál es la correlación de fuerzas que vislumbras?

Estar en una dinámica así, con todo el espesor que comento, es muy complicado, al final somos seres humanos que nos cambió la vida un 22 de octubre de 2001 y a partir de ahí, así como hubo compañeros y compañeras que defendieron, con el paso del tiempo, dijeron, ‘yo ya hice lo que me tocaba hacer’ y ya; también hubo quienes han renegado, en esta descomposición que nos sembraron. El curso normal, natural de los pueblos, por supuesto que se van transformando, pero hay cosas, principios que se quedan para toda la vida y que son esas cosas que nuestros hijos amamantan y así sucesivamente se van transmitiendo.

Pero en todo esto ha habido tanto agravio, el 3 y 4 de mayo ha sido un punto clave para abrir grietas y heridas que nos han afectado muchísimo en nuestros lazos familiares, en nuestros lazos comunitarios, entonces, no es sencillo, quiénes nos seguimos manteniendo y sosteniendo en una consigna, además activos, y que seguimos tejiendo vínculos y apelando y que si hay que escribir una carta, y que si ahora cómo respondemos y que exigimos esto, y que se nos va la vida ahí.

También vas aprendiendo que hay que asumir, vas aprendiendo que vale la pena, que a veces no hay opción. A veces. Pero que si has decidido luchar y crees que la vida todavía puede ser mejor, también implica que hay que seguir asumiendo que hay que meter las manos para que eso algún día sea posible. No es nada sencillo.

Durante estos últimos años, en particular el PRI se encargó de resquebrajar el tejido social entre nosotros como vecinos, como hijos, como familiares, y sin embargo e pueblo ya pedía un respiro; los pueblos a veces piden alto y dicen ‘ya no quiero pelearme más con el otro’.

Afortunadamente, en Atenco gana MORENA, el compañero es un compañero decente, honesto que sin embargo se le queda un compromiso grande y que ojalá tenga la capacidad de asumirlo y que será un punto, quizá, como en otros tiempos, en donde las autoridades morales nos junten y tendrá mucho trabajo el compañero Hugo Reyes, pero es básicamente responsabilidad también de los pueblos. Hemos estado muy cansados, físicamente y a veces hasta moralmente, uno se cuestiona hasta dónde hay que mantener la guardia en alto, por eso significa ponerse una armadura.

Por más que queramos mantener la ternura y la alegría, es durísimo. Nuestro proyecto de vida cambia totalmente, nuestras vidas ya son bien distintas, por ejemplo, si hay una fiesta en nuestro pueblo, antes que la fiesta, preferimos hacer foros, hacer talleres y resistir, ahí, bajo el sol, sin infraestructura, teniendo que pagar una lona para hacer talleres para los niños; antes que volver a nuestra vida normal hay que marchar con los compañeros cada 26 de mes, no podemos dejar esa fecha, aunque haya fiesta o lo que haya, aunque sea una persona o dos; es un pendiente que esperamos no se nos convierta en un 2 de octubre.

“Van a perder aquellos que quieran convencernos de que el aeropuerto es irreversible”
Hay un desgaste pero así como se genera una ola en el país con ánimo distinto, por esta nueva correlación de fuerzas a partir del 1 de julio, en Atenco también se genera eso y hay que ser sabios para ver cómo apostamos a esta nueva correlación y cómo la nutrimos y cómo aportamos. Algo a lo que apelo es a que los pueblos se involucren de verdad. El Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra era todo el conjunto de pueblos de la región, eran asambleas enormes, hoy el FPDT está disminuido en cuanto a integrantes, en cuanto a participación, no así en moral.

No queremos que vengan todos a sumirse como FPDT, queremos que se asuman como integrantes de su propio pueblo y de su realidad para ver cómo hacemos para transformarla.

Se nos podrá acusar de muchas cosas pero jamás de vendernos, jamás de vender a nuestro pueblo y jamás de agacharnos ni someternos a nadie ni a nada que nos reste dignidad. Eso no ha ocurrido.

Mientras tanto asumimos una responsabilidad importante porque la guerra no ha terminado mientras tengamos a un monstruo que está ahí y que pretende que ahora nosotros seamos su vecino, que lo aceptemos como vecino y que nosotros nos adaptemos a él y nosotros decimos no, no lo queremos y sí es posible revertirlo. Estamos dispuestísimos a agarrar palas y picos para quitar todo ese concreto, por qué no pensar que miles de manos pueden quitar todo eso y devolverle tantito respiro a la tierra.

Es posible. Van a perder aquellos que quieran convencernos de que el aeropuerto es irreversible.



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