Explicador: Mentiras y realidades sobre el impuesto a herencias multimillonarias

Una polémica constante de estas semanas ha sido el debate acerca del impuesto para las herencias multimillonarias en México, las cuales afectarían a menos d el 1% de la población. Por eso preparamos este explicador para aclarar los puntos más comentados y al mismo tiempo desmentir ciertas falacias.

Este 20 de agosto de 2018, se publicó en la Gaceta Parlamentaria de la Cámara de Diputados, una iniciativa presentada por el Diputado Federal Jorge Álvarez Máynez en la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, el pasado 8 de agosto de 2018, que propone establecer un gravamen a las herencias multimillonarias que se transmiten en el país. No obstante que en el proyecto se establecen sus objetivos con claridad, la propuesta ha sido objeto de descalificaciones y críticas, algunas de estas con argumentos válidos, y otras motivadas por las fobias y prejuicios que provoca la discusión de cualquier nuevo impuesto en nuestro país.

Vamos por puntos

1. ¿Afectará a todas las herencias? NO

Como se adelantó, se propone establecer un gravamen a las herencias multimillonarias que se transmiten en el país a partir de un impuesto, con tasas diferenciadas.

De acuerdo con Oxfam, se calcula, que la concentración de la riqueza en nuestro país es alarmante, pues el 1% de la población recibe 21% de los ingresos de todo el país; y, las cuatro personas más ricas del país concentran el 9.5% del Producto Interno Bruto. Por su parte, Democracia Deliberada ha señalado que la riqueza patrimonial, concentrada en una cuantas manos, ”se transfiere vía herencias aproximadamente cada 35 años. Esto quiere decir que en promedio cada año el tres por ciento de la riqueza de nuestro país cambia de manos, un equivalente al 20 por ciento del PIB.

Por otra parte, y como señala Luis Ángel Monroy-Gómez-Franco, las condiciones de origen de las personas en México, determinan sus oportunidades, y por ende, su movilidad social. En ese sentido, “la desigualdad de ingresos del presente está sostenida en buena parte por la desigualdad de oportunidades forjada en el pasado,1MONROY-GÓMEZ-FRANCO, Luis Ángel, “IGUALDAD DE OPORTUNIDADES: UN MÉXICO DONDE EL ORIGEN  NO DETERMINE EL DESTINO”, en BECK, Humberto, LEMUS, Rafael (eds.), El futuro es hoy, Biblioteca nueva, México, 2018. ya que, según información disponible en 2011, nos dice Monroy-Gómez-Franco, muestra que “México es un país en el que la posición en la distribución de riqueza del hogar se transmite de generación a generación, particularmente en los extremos de dicha distribución”. Así, por ejemplo, “el 60% de las personas nacidas en el 20% de los hogares más pobres termina en el 40% de los hogares más pobres, mientras que el 57% de la población nacida en el 20% de los hogares más ricos permanece en el 20% de los hogares más ricos en su vida adulta.

Así, y debido a la falta de un piso parejo en nuestro país, las desigualdades de origen -esto es, el acceso a bienes y servicios, como salud y educación, derivado del ingreso en el hogar- determinan el acceso desigual a las oportunidades -es decir, que permitan percibir un ingreso digno-, y por tanto, frenan la movilidad social. Consecuentemente, señala Monroy-Gómez-Franco, “las personas nacidas en la parte baja de la distribución de riqueza difícilmente salen de ella, mientras que quienes nacen en la parte más alta difícilmente caen de ella. Así lo muestra el informe Desigualdades en México 2018, elaborado por la Red de Estudios sobre Desigualdades de El Colegio de México, que indica que “solo el 2.1 % de los mexicanos nacidos en hogares con menor acceso a bienes y servicios (quintil 1) puede escalar socialmente en la edad adulta al grupo de mayor acceso (quintil 5)”. Por su parte, sobre la clase media, el informe documenta que “las personas que nacieron en hogares localizados en la mitad de la distribución (quintil 2 y 3) tendrán más probabilidad de permanecer en ese estatus que ascender socialmente”.

En ese sentido, afirman que “si tuviéramos movilidad social perfecta, esperaríamos que la movilidad ascendente fuera 20 %. El país más cercano a ese nivel es Canadá (13.5 %), seguido por Dinamarca (11.7 %), Francia (11.2 %), Suecia (11.1) e Italia (10.4 %) y, con un poco menos de movilidad Reino Unido (9.1 %) y Estados Unidos (7.5 %). México se encuentra en el último lugar, con una movilidad de ingreso ascendente de 2.1 %.

Por el contrario, la desigualdad de ingresos en México ha ido aumentando, pues, por ejemplo, el 10% de los ciudadanos con mayor ingreso concentraba el 55% del total de ingresos del país; esto implica, por ejemplo, que del 80% de los activos financieros del país y el 90% de los bienes de capital -maquinaria y equipo necesario para producir en México-, se concentren en el 10% de los más ricos en nuestro país.

La concentración del ingreso en México, explica Monroy-Gómez-Franco, se entiende toda vez que, del ingreso total que percibe una empresa se distribuye de manera desigual entre el pago a trabajadores y los patrones: Por ejemplo, en 1976, los dueños de las empresas recibían el 60% del total de lo que percibía la empresa; para 2012, dicho porcentaje aumentó al 73%, lo que implica que en treinta años, “el ingreso que reciben los dueños del capital ha crecido más rápido que el ingreso que reciben los trabajadores, beneficiando a una minoría, concentrando la riqueza.

No se afectaría a la clase media ni baja, aplicaría al 1% de las familias más ricas de México

Ante esta situación, el Estado mexicano ha sido incapaz de reducir las desigualdades, ya sea por una ineficaz, anacrónica, flexible y muy limitada capacidad para regular las condiciones de trabajo de los mexicanos; y, por su poca capacidad para redistribuir, mediante impuestos y transferencias, la riqueza en nuestro país.

Por eso, la propuesta referida al principio, plantea un impuesto a las herencias multimillonarias -en el entendido que, en consecuencia, no afectaría a la clase media ni baja-, solo aplicaría al el 1% de las familias más ricas del país, mediante tasas diferenciadas, y progresivas, de acuerdo con la capacidad económica y contributiva: La primera tasa seria con un 10% al excedente de la herencias que supere los 10 millones de pesos hasta los 50 millones; la segunda tasa seria con un 20% al excedente partir de 50 millones de pesos hasta 100 millones; y, la tercera sería para el excedente que se encuentre partir de 100 millones de pesos en adelante.

Excedente

A partir Hasta Tasa
10,000,001 50, 000,000.99 10%
50,000,001 100,000,000.99 20%
100,000,000.99  En adelante 30%

2. ¿Es doble tributación, porque ese patrimonio ya pagó impuestos?

Uno de los argumentos más recurrentes, comunes y simplistas, es el de la mal entendida y empleada “doble tributación”. Al respecto, cabe señalar que:

  1. La doble tributación o múltiple tributación se refiere, como ha señalado el Poder Judicial de la Federación, a la tendencia de la política fiscal de la mayoría de los países, para evitar la doble tributación entre países, en “virtud de los diversos sistemas de tributación que existen a nivel mundial”; esto es, que una misma situación jurídica o hecho no pagues el mismo sea objeto de un mismo impuesto en dos países diferentes. Para ello, los países celebran convenciones y convenios, a fin de a evitar la doble tributación. 
  2. Debe entenderse que, la obligación (artículo 31, fracción IV, de la Constitución) de contribuir al gasto público se surge en el momento en que, derivado de un hecho o un acto jurídico previsto en la Ley, se genere riqueza o aumento de ésta a favor de una persona, en tanto que, se presume, esta persona, cuya riqueza existe o aumenta, puede colaborar en los gastos públicos.

    Esto implica que, la obligación de pagar un impuesto deriva de la realización de un acto o hecho concreto que genere riqueza a una persona, por ejemplo: vender o rentar algo; realizar un trabajo o prestar un servicio; o, recibir una herencia. Se trata, pues, de actos específicos, previstos en la Ley, que implican generar o aumentar la riqueza de una persona; es decir, que haya un ingreso a su patrimonio, proveniente de otro patrimonio distinto al de la persona.

    Para esto, es necesario entender que patrimonio define al “conjunto de bienes pertenecientes a una persona, susceptibles de estimación económica”. Es decir, el patrimonio es personal, que puede transferirse de una persona a otra, mediante acto jurídicos, que afectan a ambos patrimonios.

    Por tanto, independientemente de que una la Persona A haya pagado los impuestos correspondientes, por lo actos o hechos que le permitieron generar o aumentar su riqueza, si dicha Persona A decide transferir la riqueza de ese patrimonio a la Persona B, la Persona B tendrá que pagar el impuesto correspondiente por ese acto o hecho que le permita generar o aumentar la riqueza de su patrimonio, puesto que se trata de un acto o hecho distinto a los que le permitieron a la Persona A generar o aumentar la riqueza de su patrimonio.

    Es decir, al ser TODOS hechos o actos distintos, ocurridos en diferentes momentos, que permiten generar o aumentar la riqueza a una persona, es posible gravarlos a fin de que las personas contribuyan al gasto público. Por ende, no hay una doble tributación, porque un mismo hecho o acto no se está gravando dos o más veces, únicamente paga impuestos una vez por ese hecho o acto concreto que permite generar o aumentar riqueza. 

3.  ¿Se debe gastar mejor, en lugar de cobrar más impuestos?

De acuerdo con el reporte Tax Policy Reforms de 2017, de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, México es el país miembro que menos recauda, pues, en proporción del Producto Interno Bruto, tan solo recaudó -en 2017- el 17.4%. Por el contrario, países como Dinamarca, Francia y Bélgica, recaudan, en proporción con su Producto Interno Bruto, el 46.6%, 45.5% y 44.8%, respectivamente.

De igual manera, un informe elaborado por la Cooperación y el Desarrollo Económicos, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Centro Interamericano de Administración Tributaria, México integra el grupo de los seis países con menores ingresos tributarios totales de América Latina y el Caribe, apenas por encima de Panamá, Perú, Venezuela, República Dominicana y Guatemala, que recaudan, en proporción a su Producto Interno Bruto, el 16.6%, 16.1%, 14.4%, 13.7% y 12.6%, respectivamente; por debajo del promedio recaudatorio de América Latina y el Caribe, que equivalente al 22.7% del Producto Interno Bruto; alejado del promedio de los países  de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, que es del 34.2% del Producto Interno Bruto; y, muy por debajo de los líderes regionales, Cuba y Brasil, con un ingreso tributario total del 41.7% y 32.2%, respectivamente.

Hay un problema en la recaudación fiscal: la evasión, que en 2016 ascendió a 2.6%

Sin embargo, y no obstante que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos detectó que de 2013 a 2017 aumentaron un 56% los ingresos tributarios en México, así como el número de contribuyentes de 2012 a 2017 al equivalente a 26.2 millones de nuevos contribuyentes, México -de acuerdo con el estudio Evasión Global 2017, elaborado por la Universidad de las Américas Puebla, a solicitud del Servicio de Administración Tributaria- presenta un problema en su recaudación fiscal: la evasión fiscal, que ascendieron, en 2016, a un total de 510 mil 92 millones de pesos, el equivalente al 2.6% del Producto Interno Bruto en el mencionado año.

De acuerdo con el referido estudio, se evaden 295 mil 797 millones de pesos, que debieran ser recaudados mediante el Impuesto Sobre la Renta; y, 188 mil 589 millones de pesos, por pago de IVA. Asimismo, la tasa de evasión de las personas morales fue de 19.9%; la de sueldos y salarios fue de 11.%; la de arrendamiento de personas físicas fue de 73.5%; y, la de personas físicas con actividad empresarial fue de 56%.

Si al dato anterior se le añade que, de acuerdo con el informe Privilegios Fiscales que presentó Fundar, entre 2015 y 2016, el Servicio de Administración Tributaria, le perdonó a 15 empresas (Corporación Geo; Simec International; Industrias CH; GEO; GEO Jalisco, GEO Noreste; Volskwagen; el Instituto Politécnico Nacional; Arnecom) el pago de impuestos por al menos 15 mil millones de pesos. En 2013, el Servicio de Administración Tributaria condonó a 36 empresas más de 80 mil millones de pesos. Asimismo, durante siete años, el Servicio de Administración Tributaria no pudo cobrar a 15 contribuyentes sus adeudos, que ascendieron a 46 mil millones de pesos; y, más de mil 383 personas morales recibieron la condonación de créditos por un monto de 4 mil 400.69 millones de pesos, además, el 1% de estas empresas acumularon el 85% del total de créditos condonados durante dicho periodo.

Hay que eficientar también el gasto público
Sin embargo, en efecto, no solo es necesario aumentar la recaudación en México, sino también eficientizar y transparentar el gasto público. Por ejemplo, de acuerdo con Fundar, de 2013 a 2016, el actual Gobierno Federal gastó más de 36 mil 261 millones de pesos en publicidad oficial, esto es, un 71% más de lo que le aprobó la Cámara de Diputados. Además, de acuerdo con México Evalúa, la Cámara de Diputados le aprobó al Gobierno Federal una deuda pública con un incremento del 17% real (esto es, 69.7 mil millones de pesos) con respecto a lo ejercido en 2016. Por el contrario, se redujo un 18% (es decir, 66.5 millones de pesos menos, incluyendo los 12 mil 428 millones de pesos menos que se contemplaban para Cultura) con respecto a lo ejercido en 2016, al presupuesto a Educación Pública; una reducción del 23% en términos reales en comparación a lo aprobado para 2016, al presupuesto destinado al Conacyt; una disminución al presupuesto destinado a Desarrollo Social equivalente al 10% con respecto a lo ejercido en 2016; y, un 12% menor a lo aprobado en 2016, destinado a Salud.

4. FALSO: Es un impuesto injusto e ilegal

El impuesto podrá ser impopular, pero no ilegal. En México, nuestra Constitución establece, en su artículo 31, fracción IV, ciertos requisitos a los impuestos, para que estos sean constitucionales: que sean proporcionales y equitativos; que estén establecidos en una Ley; y, que su destino sea el gasto público. Por otra parte, el artículo 73, fracción VII, de la Constitución, faculta al Congreso de la Unión, “para imponer las contribuciones necesarias a cubrir el Presupuesto”. En consecuencia, cualquier impuesto establecido en una Ley por el Congreso de la Unión, que sea proporcional y equitativo, y cuyo destino sea el gasto público, es constitucional, y por ende, legal.

5. La clase media no es culpable de la desigualdad y es la que siempre paga “los platos rotos”

De acuerdo con un estudio de la Comisión Económica para América Latina y Oxfam, los más ricos contribuyen menos al Impuesto sobre la Renta en México -aplicado al ingreso de las personas, producto de una actividad laboral-, toda vez que la recaudación de ese impuesto, entre este grupo, es de apenas el 10%. De acuerdo con la Cepal, en América Latina, los impuestos que paga el 10% más rico, representa únicamente el 5% de su ingreso disponible. Esta diferencia en el pago de impuestos, propicia que el 10% de los más ricos de América Latina, concentren el 71% de la riqueza de la región.

Los más ricos contribuyen menos al Impuesto sobre la Renta en México

Asimismo, la OCDE ha señalado que, a nivel mundial, de 2007 a 2014 “los ingresos promedio de impuestos sobre utilidades corporativas bajaron de 3.6% a 2.8% del PIB. En el mismo periodo, los ingresos de impuesto sobre la renta individual aumentaron de 8.8% a 8.9% y los ingresos de IVA, de 6.5% a 6.8%”, lo anterior, puesto que “[l]os contribuyentes empresariales siguen encontrando maneras de pagar menos y las personas físicas terminan por pagar la factura”.

Por ello, la propuesta plantea cobrar más impuestos a los más ricos, en beneficio de las clases media y baja.

6. Ya se pagan muchos impuestos, ¿para qué cobrar más?

Como se ha mencionado, y a pesar que México -de acuerdo con la OCDE- mejoró tres puntos porcentuales en recaudación fiscal, México continúa siendo de los países con recaudación fiscal más baja. Sin embargo, y a pesar de la evidente urgencia de eficientizar y transparentar el gasto público, México -según la recomendación de la OCDE- requiere recaudar más, para aumentar el gasto social, a fin de atender las necesidades de la población.

De acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, en los últimos ocho años se han sumado 3.9 millones de mexicanos a la pobreza -cuyo ingreso es insuficiente para adquirir bienes y servicios indispensables para satisfacer sus necesidades-, al pasar de 49.5 millones de personas en situación de pobreza que había en 2008, a 53.4 millones en 2016. El Coneval señaló que, además, “la desigualdad en la distribución del ingreso se ha mantenido elevada”, por lo que el Coneval propuso indispensable analizar la creación de un sistema de protección universal, que garantice el ejercicio efectivo de los derechos sociales.

Ante la situación que presenta México, la OCDE ha propuesto a México, entre otras cosas, “aumentar la base tributaria y aplicar impuestos específicos, como el impuesto sobre la herencia, a la actividad inmobiliaria, impuestos verdes. Implementar más esfuerzos para reducir la evasión fiscal integrando la administración tributaria en la seguridad social”. Además, ha señalado que es necesario “invertir en infraestructura, que es importante para la productividad, mejorar la calidad de salud, educación, gasto social”, por lo que “la única manera de hacerlo es aumentar los ingresos fiscales, más, si se quiere bajar la deuda como porcentaje del PIB”.

7. FALSO: El impuesto desincentivar a los emprendedores, y provocará que los empresarios se lleven su dinero a otros países

Como se mencionó anteriormente, en México la movilidad social es prácticamente nula. Y, una de las principales razones de esto, es de la desigualdad de oportunidades, consecuencia de las desigualdades de nuestro origen. Por eso, y a pesar que, por ejemplo, en México -con cifras al 2012- se gradúan 118 mil ingenieros al año -ubicando a nuestro país dentro de los diez países con el mayor número de graduados, por encima de España, Brasil o Alemania-, en nuestro país -y como bien apunta Pablo Majlufno existe una historia de algún empresario mexicano, que se haya hecho rico inventando algo, similar a lo conseguido por Steve Jobs, Larry Page o Mark Zuckerberg.

Lo anterior, que pudiera parecer una lamentable casualidad, es, en realidad, consecuencia de lo que se ha denominado capitalismo de compadrazgo (Crony-Capitalism) que, como define Arturo Damm Arnal, no es otra cosa que “el contubernio entre el poder político y los intereses de ciertos grupos empresariales”. Por eso, no sorprende que la revista The Economist haya publicado en 2014, en su índice sobre capitalismo de compadrazgo, que México ocupa la séptima posición mundial, y en 2016 la posición seis, con Ucrania, Singapur y Filipinas, y por encima de Indonesia, Turquía e India.

Vivimos en ‘capitalismo de compadrazgo’

De igual manera, según el Índice Global de Emprendimiento 2018 (que mide la calidad y la dinámica de los ecosistemas de 137 países a través de 14 componentes, tales como networking, capital humano e innovación de productos) México pasó de la posición 75 a la 71, que ocupó en 2017. Una de los principales obstáculos es el factor de la corrupción, en tanto que inhibe la actividad emprendedora. En ese sentido, Sergio López Ayllón ha señalado que “la micro, pequeña y mediana empresa (mipyme) debe cumplir con una enorme cantidad de trámites ante los tres niveles de gobierno”, por lo que, según la Encuesta Nacional de Calidad Regulatoria e Impacto Gubernamental en Empresas, la corrupción aparece como motor agilizador de trámites, para evitar multas y obtener licencias o permisos. Por eso, Sergio López Ayllón afirma que “la lógica de las autoridades no es ayudar al empresario, sino generar condiciones que favorezcan esta práctica”.

Por ello, y ante estas adversas condiciones, Pablo Majluf afirma que “no seas creativo, no seas emprendedor, no ganas nada siendo innovador, mejor hazte cuate de un político, o ten la fortuna de nacer primo del gobernador. Por eso nuestros empresarios viven de concesiones estatales o herencias; por eso no hay entrepreneurs como Jeff Bezos, Thomas Alva Edison y Michael Dell.

Así que, no, un impuesto a las herencias multimillonarias no desincentivará a los emprendedores, porque eso ya lo provocan la mala calidad de regulación en nuestro país, y su consecuente corrupción; y, tampoco los empresarios se llevarían su dinero a otros países, puesto que en este país, en el contexto en que operan, encuentran las condiciones favorables para aumentar su riqueza, sin retribuir a trabajadores ni a la sociedad.

8. El impuesto a las herencias ha fracasado en otros países

Por último, existe una falacia recurrente, que pretenden anteponer los críticos de la propuesta, a cualquier otra razón, y ello es que, muchos países han eliminado el impuesto a las herencias. Si bien es cierto que países como Australia, Canadá, Noruega, Nueva Zelanda, Portugal o Suecia han eliminado el referido impuesto, también es cierto que la mitad de los países de la OCDE como Japón, Francia, Dinamarca, Reino Unido, Estados Unidos, España, Irlanda, Bélgica, Alemania, Italia y Chile, entre otros, recaudan impuestos a las herencias de los más ricos. Por ejemplo, Japón impone un gravamen del 55% a herencias; Corea del Sur un 50%; Francia un 45%; Inglaterra y Estados Unidos 40%; España 34%; Bélgica y Alemania 30%; Chile 25%; Dinamarca 15%; e, Italia 4%.

Cabe destacar que países como Dinamarca, Francia e Italia, así como Estados Unidos e Inglaterra, que imponen un gravamen a las herencias, y que, igualmente, Dinamarca y Francia son de los países que más recaudan, en proporción con su Producto Interno Bruto, tienen también una alta movilidad social ascendente: Dinamarca del 11.7 %; Francia del 11.2 %; Italia del 10.4 %; Reino Unido del 9.1 %; y, Estados Unidos del 7.5 %.

Por ello, es indispensable que, a la hora de discutir o criticar la propuesta que plantea gravar herencias multimillonarias, se pongan sobre la mesa datos duros y se contrasten; es importante dejar de lado prejuicios y creencias, y discutir a fondo, y en serio, de qué manera vamos a hacer de este país, uno menos desigual y más justo. Que, como dice Luis Ángel Monroy-Gómez-Franco, las desigualdades de oportunidades del presente no sean las desigualdades de origen del futuro, y que las desigualdades de origen del presente, no sean las desigualdades de oportunidades del futuro.


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Referencias   [ + ]

1. MONROY-GÓMEZ-FRANCO, Luis Ángel, “IGUALDAD DE OPORTUNIDADES: UN MÉXICO DONDE EL ORIGEN  NO DETERMINE EL DESTINO”, en BECK, Humberto, LEMUS, Rafael (eds.), El futuro es hoy, Biblioteca nueva, México, 2018.
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