«Se va la vida, compañera» un documental sobre las mujeres y la ciudad trabajadora de León Chávez Teixeiro

¿Han escuchado las rolas de León Chávez Teixeiro? Son chingonas, reales, desgarradoras pero llenas de fortaleza. «Mis rolas son una lucha de clases» sentencia León en una de las intervenciones que hace en el documental «Se va la vida, compañera», un viaje a través de algunas de estas rolas para mirar de frente las historias de la verdadera Ciudad de México.

Es justo esto lo que me lleva a escribir: la posibilidad de conocer tres historias de vida y de lucha que componen un nítido mosaico de la otra ciudad, aquella que no se promociona al turismo, aquella urbe que se sostiene gracias al trabajo y al esfuerzo de millones de mujeres y hombres, sus relaciones y sus contradicciones.

Mariana Rivera en la dirección y Josué Vergara en la producción y diseño sonoro son los arquitectos de un documental que no tiene nada de excesos, todo lo contrario, guarda un equilibrio entre la figura del pintor, músico y luchador social León Chávez Teixeiro y la presencia de doña Fili, Gloria y Verónica, tres generaciones de mujeres que representan tres de las luchas más importantes de los últimos 50 años en México.

«La idea original era hacer un documental que tuviera que ver con León, pero con las historias que él nos ha contado, sobre todo de cuando él vivió en los años 80 en la colonia Martín Carrera, él estuvo muy cerca de la organización de inquilinos que defendían sus viviendas. Estuvo tocando, haciendo actividades con la gente en el barrio, se hacían pintas, fanzines, periódicos, las mujeres trabajaban en los comedores comunitarios. Algunas de sus rolas se inspiraban en la lucha que él miraba que emprendían las mujeres de esa colonia» comenta en entrevista la directora.

En el proceso creativo, no sólo se cuenta la historia de Verónica, quien digamos, es la chica de la Martín Carrera, también están la historia de la fundación del barrio sureño conocido como Santo Domingo, a través de doña Fili y la lucha de las costureras que luego del terremoto de 1985 en voz de Gloria. Así que hay una extraordinaria selección de personajes que hace de este trabajo un círculo perfecto. «Nos dimos cuenta que la mayoría de las luchas están encabezadas por mujeres» comenta Josué.

Trabajar con el león suelto

«Fue muy interesante el recorrido que hicimos por la ciudad con él, nos contaba historias del barrio donde él nació y creció, nos contaba imágenes de los obreros que llegaban a las fábricas en bicicleta por la mañana; eran imágenes que él utiliza en sus canciones pero que nos dimos a la tarea de ir a buscarlas a la ciudad, a ver si todavía existían esas imágenes» cuenta Mariana momentos antes de un pre estreno para que las personas que participaron en el documental vieran el resultado final.

Sin embargo, no todo fue retrospectivo en el recorrido con León y su música, también se plantea una conexión con el presente, sobre todo a partir del sismo del 19 de septiembre de 2017, momento inesperado que conecta la lucha de las costureras de los años 80 con las actuales demandas en la mejora de las condiciones laborales.

Se trata de luchas de mucho tiempo, pero que se han mantenido hasta nuestros días, se han renovado y se han fortalecido, tal y como la música de León, una suerte de hilo que ayuda al minotauro a seguir su camino sin perderse; «León –continúa Mariana– se vuelve una suerte de narrador, porque él se va encontrando a estos personajes, porque también tienen que ver con su historia. Doña Fili lo conoce desde los 60 y hay una cercanía, con Gloria también y con Vero se dio una relación desde hace casi cuatro años».

Las rolas de León refuerzan la narrativa del encuentro, la manera de testimoniar distintas épocas, experiencias, recuerdos, pareciera que el concierto musical que atraviesa al documental hubiese estado compuesto para estas historias. Con fuerza y un extraordinario trabajo de masterización es la música un personaje contundente en «Se va la vida, compañera».

Este documental fue, además, un pretexto para que León volviera a grabar versiones nuevas de sus rolas más antiguas y rolas inéditas, así que además del trabajo documental existe un trabajo musical que viene a componer un alzamiento de la voz para transmitir un mensaje por varios medios.

«León tenía casi 30 años sin grabar música nueva, aprovechamos para grabar 4 rolas casi nuevas: «El Gato», que es una rola que grabó en el 69 con su banda de rock que se llamaba La piel; regrabamos «El Abedul» junto con el menor de sus hijos, Bruno; aprovechamos para grabar «Se va la vida, compañera», que es la que le da el título a la película, una versión más tropicalosa, más guapachosa. Y una canción que se llama «De mi ojo hacia tu llanto», que es una canción vieja que León escribió pero que nunca grabó», explica Josué al abordar la parte musical, que, lo juro, es impresionante.

¿Qué le tiene que decir esta otra ciudad, más obrera, más trabajadora, encabezada por mujeres en diferentes frentes y luchas, a la ciudad que se vende al extranjero y a otros mexicanos y mexicanas?-pregunto insistente en la lucha de clases.

«Lo que tiene que decir es que nosotros sostenemos todo, todo lo que vemos en la ciudad, cómo funcione, cómo se levanta, cada día, cada 24 horas, y quien sostiene eso es el proletariado, como bien explica León, son las y los obreros» me responde segura Mariana. «Los que sostienen la Ciudad de México, que conocemos, la turística, es toda esa gente que viene de los barrios de los márgenes de la ciudad, son quienes realmente levantan la ciudad con su trabajo».

Tres mujeres comentan

«¡El trabajo que les costó hacer este trabajo! Estoy muy agradecida por lo que han hecho Mariana y Josué y todos los que participaron en este documental», expresó doña Fili con esa voz firme y calmada.

«Estos proyectos nos fortalecen y nos permiten mostrar la lucha las nuevas generaciones. Como luchadora social no he dado un paso atrás, llevo 35 años en la lucha y seguiré, nuestra lucha está muy alejada de la lucha partidista», me dijo Gloria con una sonrisa enorme en su rostro.

«Ahí está lo que vivimos, nuestros dolores y nuestras alegrías, lo que nos hace seguir adelante», platica Verónica al mismo tiempo que su hijo la mira asombrado.

Lo que viene

«Mucha gente, fans de Léon, van a esperar la vida oculta de Léon Chávez Teixeiro, pero era ser coherente con el mismo Léon, que ha sido el que menos se ha vendido a las industrias, como dice él: yo no quiero ser el protagónico de esto, sino más bien, que mi música sea el pretexto para contar lo que está sucediendo actualmente» concluye la directora.

Entre septiembre y diciembre de 2018 este documental estará en fase de estreno, primero en televisión en el Canal 22 y luego ya la versión cinematográfica en festivales y en distintos espacios. Es posible que simultáneamente salga la banda sonora que es también un disco nuevo, con frescura y fuerza.

«Nos han hecho muchas propuestas para proyectarlo, seguramente iremos Mariana y yo, en principio, en el barrio donde creció Léon, con amigos de la infancia, con las costureras, Gloria quiere que vayamos a Naucalpan con la gente del sindicato de costureras; con doña Fili, seguro lo haremos en el plantón de Aztecas, es decir, buscar estos espacios más alternativos donde la banda lo pueda ver», finaliza Josué.

Aquí les comparto el teaser del documental para que se den una idea de este trabajo, y por supuesto, se inspiren y sigan luchando:


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