Ante la ineptitud de las autoridades, una mujer luchó para encontrar el cuerpo de su hermana

Foto: Crónica

Usualmente el diario Crónica, que no ha estado exento de polémicas por sus dueños y liderazgos internos, no da la nota pero el día de hoy sorprende con un reporte humano, sensible y que no deja de ser un reflejo del México depredador [especialmente para las mujeres] en el que vivimos.

En agosto del 2016 desapareció Gloria Sintia Saldaña y fue su hermana, no las autoridades, quien hizo de detective para localizar su cuerpo luego de 18 meses de incertidumbre. Esto lo relata Vania Saldaña en un longread publicado hoy en Crónica, que ejemplifica la ineptitud de algunas autoridades ante las desapariciones.


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Citamos del artículo:

Gloria Sintia, de 40 años, desapareció junto con su camioneta Ford Escape 2001, sin dejar rastro y fue hasta un año y medio después que fueron encontrados los restos de su cuerpo. Todo indica que, si las autoridades hubieran emprendido la búsqueda expedita de Sintia, muy probablemente ella aún se encontraría viva, pero no fue así.

Si Mayra, su hermana, no hubiese emprendido por su cuenta la investigación, Gloria Sintia se encontraría hasta ahora en calidad de desaparecida.

Los restos de Gloria, gracias a la investigación de su hermana Mayra, ahora está en cristiana sepultura dentro de un panteón en Ecatepec luego de la desaparición que inició en  Xicotepec (Puebla). Algunos detalles de la investigación de Mayra son:

  • El esposo de Sintia no se inmutó por su desaparición ni reportó como robada la camioneta en la que se le vió por última vez. Es más, hasta fue obligado a ir a declarar. Trasciende que, según familiares, no era normal este comportamiento.
  • Supuestamente Sintia mantenía una especie de relación extramarital con un chofer de ADO con el que habría ido a un concierto en otro municipio. El esposo solamente mostró duda cuando él mismo informó, el 21 de agosto de 2016, sobre la desaparición de Sintia a Mayra.
  • Mayra y su esposo, luego de seguir algunas pistas en Xicotepec, llegaron a Venta Grande para buscar al chofer de ADO con el que -según una amiga de la difunda- Sintia habría salido al concierto. Vecinos les dijeron que no se buscaran problemas.
  • Lograron establecer comunicación telefónica con el chofer “Luis N” luego de que al ser recibidos en casa de su familia, Mayra se percatara que estaba siendo fotografiada por su hermano.
  • Luis negó conocer a Sintia pero ante la tensión, Mayra junto a su esposo decidieron salir del poblado pero fueron seguidos por la familia del chofer.

Buscando más información del caso, encontramos notas de agosto del año pasado en medios locales que pedían ayuda para localizarla, siendo que había pasado más de un año de su desaparición. En Lado B, otro medio poblano con perfil social, se narra una historia similar a la que  hoy retoma Crónica: la incansable búsqueda de Mayra en vías de saber qué había pasado con su hermana.

Gracias a la ayuda de un colectivo, Mayra pudo llegar a Agua Blanca (Hidalgo), donde había aparecido el cuerpo de una mujer que podría corresponder al de Sintia. Citamos del reporte:

La búsqueda de Mayra la llevó a encontrarse con otras familias del Estado de México, donde ella vive, y conformar el colectivo “Uniendo Cristales Estado de México”, que empezó a hacer brigadas de búsqueda. La primera que hicieron fue en Agua Blanca, Hidalgo, pues la sábana de llamadas del teléfono de su hermana señalaba una última conexión en esa población.

La gente del pueblo les dijo que había aparecido el cuerpo de una mujer, dato que ninguna autoridad le había dicho a la hermana de Sintia. Ahí comenzó un tortuoso proceso para identificar el cuerpo y determinar si efectivamente era la mujer de 41 años de edad que había desaparecido en Xicotepec.

Con más apatía de las autoridades y gestiones iniciadas por ella misma para atraer a la Policía Federal, Mayra pudo lograr que se realizarán pruebas científicas para identificar el cuerpo correspondiente al de su hermana. De otro modo, la Fiscalía -declaró- la hubiera presionada a aceptar alguno que no fuera el de su familiar. Al momento de ser publicado en Lado B, Mayra todavía no tenía certeza.

La nota de Crónica hoy establece que Sintia por fin descansa en paz. Y no gracias a las autoridades.

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POSDATA: En Letra Roja, otro medio regional, encontramos el desenlace de la historia: el cuerpo fue encontrado el 26 de enero de 2017, más de 6 meses después de la desaparición, y fue confirmado hasta el 11 de enero de 2018. Es decir, más de treses meses del reporte en Lado B en el que Mayra relataba la poca sensibilidad de la Fiscalía.

A Gloria Sintia le sobreviven dos hijos y un nieto. Todavía no hay responsables imputados por el caso.

Más información aquí (en Crónica) y Lado B

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