¿Hubo un mini sismo por el México – Alemania? No, pero los medios igual lo reportaron

La nota fue tan viral que hasta los británicos pudieron leer la anécdota curiosa: los fans mexicanos brincaron tanto en la Ciudad de México que hasta los sensores sísmicos lo detectaron, como lo título The Guardian. La anécdota, a pesar de ser clara en sus aristas y más bien forzada (ojo en sensor sísmico), fácilmente puede desvirtuarse a algo tipo Los mexicanos celebramos tanto que hubo un pequeño sismo

Y es que vemos las siguientes cabezas:

  • En Quien.com, un sitio de sociales pero a fin de cuentas hermano corporativo de Expansión, se afirma -malamente- que hubo sismo.
  • De RT no se puede esperar demasiado, pero aún así fallan al asegurar que no es broma el sonado movimiento telúrico.
  • En Radio Fórmula hubo durante el domingo personal capacitado en realizar notas para el gusto del morbo y de Google pero al menos colocaron sismo entre comillas. Aún así tache por malinformar.
  • Infobae, sorprendentemente, trató el tema con más esceptisismo: sólo lo cabecearon como movimiento sísmico. 

Los hechos reales son los siguientes, el Sismológico Nacional niega cualquier sismo registrado durante el partido México – Alemania, mientras que todos entendemos la gracia de esta historia: algunos brincaron tanto que dos sensores detectaron anomalías pero nada más. Eso fue todo.


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Resulta que el blog de la app SkyAlert se ha tomado en serio el tema (como debe ser) y aclara que hasta brincar al lado de un sensor provoca medidas alteradas. Cuchareado, en el lenguaje electoral. Aquí abundan un poco al respecto:

Importante aclarar que un sismo de origen natural es producto de la fractura de las rocas (fallas) produciendo desplazamientos entre bloques generando ondas P (más rápidas) y S (más lentas), pero las ondas S indican que existió un desplazamiento y ondas superficiales (rayleigh y Love) que serán menos notorias a medida que incrementa la profundidad del sismo; los sismógrafos también pueden registrar explosiones (volcánicas como las del Popocatépetl) y muchos tipos de vibraciones (por viento, lluvia, fauna o personas que caminan cerca del sismómetro) que a final de cuentas son consideradas únicamente como ruido.

También hacen referencia a un post en Verne en el cuál se aclara que esto no es inaúdito:

La ubicación de los sismógrafos respecto al movimiento de personas así como el número de personas que participan en la concentración también influyen en las mediciones.

De acuerdo con Verne, en 2016 durante un concierto de Bruce Springsteen en el estadio Camp Nou en Barcelona, España, los saltos de más de 65 mil personas quedaron registrados en in sismógrafo ubicado a 500 metros del recinto.

Además, se señala que otro movimiento de multitudes emocionadas también se registró hace cuatro años. La emoción de los mexicanos mueve muchas cosas, incluyendo las lecturas de las frías máquinas. Y nuestros sentimientos.

POSDATA

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