Cynthia Franco #VocesVioletas

#VocesVioletas es un espacio semanal dedicado a compartir poesía escrita por mujeres de México y Latinoamérica.

Cynthia Franco (Tijuana). Subdirectora y Coordinadora de talleres y quehaceres en Centro Transdisciplinario Poesía y trayecto, A.C. Licenciada intitulada en Comunicación por la Universidad Autónoma de Baja California. Poeta antes que todo lo anterior por oficio. Maestra de spoken Word. Coordinadora del proyecto de performance Caléndulas Canela.

Ha publicado los libros En caso de tristeza, jale la palanca, No tengo Lada con la editorial extinta (H)onda Nómada Ediciones. Coordinadora del proyecto Haz un libro y haz barrio. Performer en Casa de Huéspedes (CCU Tlatelolco, 2014). Beneficiaria del FONCA-CONACULTA para realizar el Festival Los Lenguajes Alienígenas y actualmente, beneficiaria del proyecto Circuito Nacional Poetry Slam MX (2016-2017). Performer en el proyecto binacional Donde dos verdades se encuentran (2016) apoyado por la Secretaría de Relaciones Exteriores, Sensorama (Karen Márquez, Tijuana, 2016) entre otros. Ha impartido talleres infantiles, juveniles y para nuevos creadores en diferentes instancias, Encuentros, Ferias de Libro, etc. Publicó su libro Hatsí con Astrolabio Ediciones.

A continuación presentamos una breve selección de sus poemas:


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El centro del agua

Yemyé en mi voz

Yemyé en la orilla de mi útero

Yemyé en el vientre de la gran lágrima del Ombé

Yemyé en la voz atemporal coral, umbral

Yemyé en mis hueseras bocas alumbradas

Yemyé  en los quistes quebranto

Yemyé en mi voz atrincherada

Yemyé en mi columna vertebrada de cantos

Yemyé en todas las lenguas que me anidan

Cuando no pienso en la forma sino el fondo

Yemyé en el tímpano más hondo, más ancho, más helio

Yemyé en este dolor con tanta memoria pélvica

Yemyé en esta abuela maquilada por sus años sin años

Yemyé en la invocación que a diario me abre palabra

Trigal, encino, sal, palabra, sal, palabra, ven, ven, ven

Yemyé en esta garganta polífona, arrítimica, étnica, flama

Yemyé en la madre que me dio a luz en su florido parto

Yemyé en 1988, 143 alas

En las posteriores fronteras que parimos juntas

En los golpes que nos volvieron lobas

Que aprendimos a domar con falacias

Que aprendimos a llorar en la misma sintonía que la carroña

Pero nosotras habitamos la muerte, somos la misma muerte que canta

Para renacer la obsidiana de la cual fuimos cosechadas

Yemyé en lo que no nos pertenece a las dos pero cimbra en la raíz

Yemyé en esta palabra que a través de mi me atraviesa

Me conjura me tisanteramente invoca

Yemyé en este campo magnético del que fui hecha el amor

Penetrada de poesía

De látigo

De fijaciones

De un uno, un, uno, un aunque sea mínimo, aunque sea

Un

Abrazo a la orfandad

Yemyé en mi voz

Que tu voz sea un portal

que tu voz  críe la semilla

que tu voz provoque, invoque, CONVOQUE

Convoca

sin prejuicios ahí, el oído que arriesga

en lo profundo, en lo revelador pero rebelador

que tu voz abra

que tu voz sea LLAMADA

Llama, llama eso, ahí, ahí donde, ahí:

Ombé, Ombé, Ombé.


 

Añoranza

La Frontera

Amor

La lágrima del barro ¿la viste?

Era la migra: espejo negro

¿Cuántas, cuántos buscan a sus hijos desaparecidos?

Ahí, entre los muros

en la zona norte

desheredada: La frontera eres amor

refugiada en la roca y los vientos fríos

¿Dónde nacen los muertos amor dónde?

¿En el desierto acaso? ¿Naces en el ocaso Frontera?

¿Dónde te juntas? ¿De la montaña acaso? Hueles a Salvia en tu nostalgia

¿Cuántos mares arrullo para unir una lengua amor?

¿Cuántas cruces, cuánto cruzo?

¿Cuánta hambre, cuánta sed de familia?

¡To junt, to junt, to junt las fronteras!

¡El eterno retorno, una siempre vuelve mamá, mamá una siempre vuelve!

¡Si tú migras, yo también me voy!

De dónde eres me han preguntado

De todas partes, del no lugar, de la herida vengo

La frontera me dio el primer canto, me parí con el rostro del cielo que se hunde

Tan violento como su amor

To junt el amor tuve que odiar y no acordarme

Al sur migran las aves dicen

pero yo creo que siempre vuelven al norte, a la raíz que crece hacia abajo y sin tierra no

De donde el viento trae el llamado de la eterna muerte, la eterna sombra

somos las ixcuinan, las del norte

estamos pariendo to junt las fronteras.


Arcana

Al parecer soy ascendente de las ratas

mi opuesto son los elitismos

dadaísta de alguna deformación en mi ADN

tengo roto el hilo umbilical que es lazo para colgar las sobras

traigo un montoncito de útero  que  activa el instinto matter

por prematura.

Me alimentaron con el cráneo de un jabalí sin escrúpulos

transgénica, aguanto lo que me pongan mezclado

no tirito de frío a menos que se me antoje sacar el Alto Kalibre

ambidiestra, bicéfala, minotaura

El toro por delante para que cuando diga “Tijuana” me digan violenta

O coahuilona, Zacazonapera

No me avergüenza.

Sí, di a luz violentamente

En aguacero, en invierno, época del gris

Donde se meten las cucarachas

Con goteras en la lengua donde se anida la plaga y mírame, soy poeta, soy plaga.

Mi oficio es decir verdades, incomodar o acomodar

caer tanto como pueda ser luz

Mi escondite: la calle

Mi límite: la poesía, mi lado borderline: antipoesía

Ahí si la navaja no tolera no piensa, no titubea

La poesía: Saber a donde no pertenezco y donde sí

Saber que soy autista para las maquilas

Yo nací para ser voz de otras voces

Arañando la tradición familiar pongo la navaja donde la precisión me lo indica.

Afortunadamente me vine mujer

Somos tan oportunas, empezamos a aullar hasta en las banquetas

Las barremos, las hacemos extensas, les quitamos el cerco

Mi lado amable: amanecer conmigo para nombrar las múltiples formas del alba

Uy, sí, amanécete con una escritora

Nos extasiamos al equinoccio llorando de amor

El lado placebo: somos Arcanas, en específico la emperatriz o el Diablo.

Al parecer vengo de lo made in cuerpos transitados por la nostalgia

Fertilizados por el infierno

El desazón de las morras maquiladas por la prostitución

Vengo de esa cantina vieja donde chillan las serpientes

Y los norteños entonan un toque de queda

Al parecer yo vengo de las ratas

Enredadera de lechuzas

Devoradora del tiempo

Ya fui, hace siglos

mi nombre está escrito en esa pared que si no se cruza se brinca y entre las púas

hay que cruzar, hay que ser intrusa

pasarse de lanza

que aquí nadie es profeta en su tierra

y la ternura puede ser resilencia ante la bala

pero sobre todo, la certeza de saber dónde estás parado

para reconocer dónde vas a parirte con dignidad.


Una grieta

como una última droga dura

una sobredosis antes de purificarse en el cuarto y quinto paso

antes del último chuparte los dedos por un monchis

con un último boleto con los últimos cinco baros en el bolsillo

una última pachequez teorizando sobre los aromas en el metro

para fundar el perfume del siglo XX mejor que Chanel

un desquite con esquites de por medio

grieta, hablábamos de grieta

una grieta como el júbilo de pagar un hotel

siendo una persona depresiva sin nada que postear

en el muro

el muro entre tu perfil transgénico y el otro

amurarse por amor a las quesadillas sin queso

por exaltación al narcicismo

pero hablábamos de grieta, raja, corte, fisura

un equipo de cómputo reiniciándose, un país reiniciándose

grieta que se dispone a abrirse como un condón sin sabor artificial

con un hoyito en la punta, la cagaste

una grieta como un cagazón, cagarla, pero cagarla bien

el payaso de la medianoche haciendo reírse a sí mismo

con los ojos rojos, con anís mico para agarrar valor

una grieta como nacer con el don de bailar pegadito sin saber hablar

o hablar al chile, sin grieta

juntar los cuerpos, agrietarse colectivamente en una fiesta punk

porque perdiste, por fin, la timidez entre compas tristes

tímidos, también, para variar

ya eructas frente a tus hommies, ya tienes hommies, ya tienes actitud

grieta como grito para grabar una cinta pornográfica de tu infancia

grieta para darle de comer a tu perro interior, digo, a tu niño interior

haremos de la grieta un performance

nos vamos a encuerar todes, nos vamos a untar pastel de chocolate

arte contemporáneo puro

vamos a enseñar las nalgas al New York Times

para salir en primera plana de un muro 3D

como el comercial más absurdo de la época

sin música de fondo

por la grieta hablaremos en a, en o, en e, en x, en Nueva Babel

por la nueva adicción que es separar

como bajar la palanca

separar por adicción al muro

adicción a la exclusividad de no mezclar cosas distintas

tan absurdo como la división de agua y aceite en una sopa

la cumbia del postpunk

grieta, decíamos

agrietar fosas comunes, encontrar rostros conocidos

agrietar con una pared, para palpar la distancia entre una lengua y otra

agrietar el dolor de una nacionalidad frustrada, palpar el muro, volverlo físico

la fisonomía de una nueva raza posible

hay que hacer de la casa una hoguera, dice el migrante

hay que hacer del idioma quimera, dice un inservible grano de arena

hay que ponerle, vamos a ponerle, no hay pago, lo pedo

truequeamos grietas

se fían, se venden, se regalan, se compran, fierro viejo agrietado para llevar

vamos a que nos desgreñe la grieta mejor que a Gloria Trevi

seremos famosos

como ese Benitez que era un tremendo

¡indios de México!

seremos célebres grietas con hartas ganas de gemir juntos

al unísono, un solo coro de grietas

atravesadas

por

una Coca Cola, Axcel Catalán de fondo o El Muertho Tj

por qué no, pongo el pellejo, no hay cuento

arre

caile a la grieta, carnal, diremos.


Útero

Cuando me duele el útero

no quiero que me entre nadie

salen en luna nueva salgo, lo salgo todo

momás entra la soledad

arde mi casa útero

mi humedal útero

mi calandria útero

mi feto útero

cada que duele nos soñamos

Cihuatl madre me escucha en el norte:

te soñé llorando, dice

nos llamamos, tenemos casi nueve meses.

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