(ACTUALIZADA) Hay avances en caso por el asesinato de Mara Castilla

ACTUALIZACIÓN

Nos responde la Fiscalía:

Reportan medios locales que el asesino de Mara Castilla podría dejar de ser procesado por feminicidio luego de que se resolvieron tres amparos a su favor. Es así como el proceso legal está favoreciendo a Ricardo Alexis N, luego de que la Fiscalía de Puebla lo estuviera investigando por feminicidio.

Leemos las razones en E-consulta que todo esto es por tecnicismos debido a que la autoridad falló al integrar las carpetas de privación ilegal de la libertad y la de feminicidio. Ojo aquí, no hay pruebas que lo exoneren sino que se tira el caso por una falta de pericia en los procesos por parte de la Fiscalía. A esto se agrega que otro amparo decretó como nulas las pruebas obtenidas cuando se rastreó al asesino por medio de su celular. Citamos el último error, vía E-consulta:

Mientras que el tercer amparo obligará al Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Puebla a repetir la audiencia de vinculación a proceso por el delito de privación ilegal de la libertad, sin embargo en caso de que se ratifique el auto de sujeción a proceso, el juez de control no podrá dictar como medida cautelar la prisión preventiva.

Es así como Ricardo Alexis, el chofer de Cabify señalado como asesino de Mara Castilla, podría dejar el penal donde está recluido.

El contexto

En septiembre del 2017, Mara Castilla (estudiante y residente de Puebla) fue reportada como desaparecida y luego se descubrió que fue asesinada y secuestrada por el chofer del taxi privado (Cabify) que pidió luego de salir por la noche. Un caso que horrorizó a cientos de miles de mexicanos y que derivó en marchas para exigir justicia ante las autoridades inmóviles ante una realidad: en México están asesinado a las mujeres sólo por ser mujeres.

Es un asunto cultural. Cuando Mara todavía estaba desaparecida y no se sabía lo sucedido, un rector de una universidad en Puebla señaló -los días que estalló la noticia- que las chicas están desapareciendo y siendo víctima de vejaciones inauditas sólo porque “tienen más libertades”. Así la insensibilidad en el mismo estado donde asesinaron a Mara Castilla.

En su momento, el 12 de septiembre de 2017, publicamos lo siguiente:

La declaración se vuelve todavía más escabrosa debido a que en Puebla actualmente se vive la desaparición de la Mara Fernanda Castilla, estudiante de la UPAEP, quien perdió el contacto con sus familiares luego de abordar un vehículo abonado a Cabify. El conductor del auto ha mostrado que finalizó el viaje, aunque al ser una plataforma tecnológica donde simplemente se termina el recorrido, no es garantía alguna de que Mara Fernanda haya llegado a dicho destino.

El mencionado chofer de Cabify, quién primero fingió no saber del tema, fue revelado como el responsable por las autoridades, quienes aprovecharon para mencionar que aunque estaba boletinado como cómplice en el robo de combustible de todos modos fue contratado por Cabify, además de haber sido expulsado antes por Uber. Ambas firmas tecnológicas no compartieron información sobre un conductor problemático.

Citamos desde nuestro reporte de septiembre:

El conductor del servicio Cabify, identificado como Ricardo Alexis, con anterioridad había sido dado de baja de Uber debido a quejas constantes y conductas indebidas. Al verse fuera de dicha aplicación y la posibilidad de generar dinero con ella, el agresor sexual y asesino de Mara Castilla se abonó a la plataforma Cabify, la cuál lo aceptó sin mayor problema.

Otro dato que revela el poco control a la hora de contratar por parte de ambas empresas de tecnología en transporte es que Ricardo Alexis tenía un pasado como ladrón de combustible, actividad también conocida como “ser un huachicolero”. Esto quiere decir que Uber también falló a la hora de integrarlo a su parrilla de prestadores de servicios particulares, ya que apenas en mayo fue expulsado de la plataforma.

En su proceso, el asesino podría ser sentenciado hasta 85 años en prisión, a juicio de la Fiscalía de Puebla. Actualmente se encuentra en el penal de San Miguel en Puebla.

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