A seis meses del temblor la gente se organiza para reconstruir su vida

El terremoto del 19S dejó en shock al país, pero a seis meses de distancia, la situación para muchos inquilinos de casas dañadas no ha cambiado. Caminando por la Roma, por ejemplo, se pueden ver las casas tapadas con carpas negras, huecos en donde antes se erguían antiguos edificios, así como personas viviendo debajo de lonas, porque no tienen un lugar a donde ir. Estas son sólo algunas de las historias de los damnificados.

Foto: Annick Donkers
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Fray Servando – Colonia Centro

Los vecinos del Tribunal Superior, un edificio muy dañado en la calle de Fray Servando, tienen miedo de que en el próximo terremoto el edificio se caiga. La delegación Cuauhtémoc dice que se trata de “cosas estéticas” y que las reparaciones en el inmueble “no son tan urgentes”. Así las cosas, más de dos mil personas se mantoenen viviendo en los inmuebles sobre la calle de Bolívar, sobre Nezahualcóyotl, la calle Callejón de Igualdad, Tizapan y Fray Servando y sus vidas están en juego por esta situación de irresponsabilidad y falta de autoridad.

Foto: Annick Donkers
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La situación es de tal gravedad que la calle de Tizapan está cerrada al tráfico para evitar cualquier movimiento. Rubén Martínez y María del Rocío Mercado Trejo dicen:

No queremos ser una cifra más en la lista. Solamente queremos que se hagan responsables, porque nosotros no podremos hacer nada más.”

“Nosotros pensamos que desafortunadamente fuimos víctimas de dos sismos: el que ocurrió el 19 de septiembre y que afectó las estructuras y las viviendas de nuestras familias, y el sismo político que vino desde que empezó el proceso del cambio del sexenio que no ha permitido que las autoridades atienden ahorita la problemática de los damnificados, porque están más preocupados en los procesos de los cambios y las elecciones.”

San Luis Potosí 100 – Roma Norte

La vecindad, que es el número 100 en la calle San Luis Potosí, quedó muy dañada por el sismo del 19 de septiembre. El edificio está tapado con una lona y la gente hace turnos para cuidar su espacio, para que nadie entre. Cada viernes tienen reuniones con los vecinos para poder avanzar con el proceso. Bruno Gómez, el responsable, me invita a una junta de vecinos y me explica la situación:

Foto: Annick Donkers

“Como damnificados hemos hecho todo lo que el gobierno nos pide, entreguemos la documentación al gobierno y al INVI. Pero es un proceso largo, porque nos cruzamos con la campaña presidencial. Después de las elecciones, con la nueva administración tendremos que volver a hacer todo el trámite.

Acá viven veintiseis  familias: están un rato y salen. Algunos duerman aca, porque no tienen a donde ir, otros están con su familia o con amigos. Por eso decidimos de organizarnos, reunirnos en juntas y coordinarnos con el Frente del Pueblo. Los sobrinos del dueño vinieron a “negociar”, ofreciendo a toda la gente 5000 pesos para salir. ¿Pero que haremos con 5000 pesos?

Por eso exigimos al gobierno la expropiación del dueño y la construcción de un nuevo edificio. Sabemos que no se va dar este año…a lo mejor el próximo año…quién sabe.”

Foto: Annick Donkers

Escocia 29 – Colonia Parque San Andrés

El edificio que estaba en Escocia 29 quedó muy dañado, en parte porque una de sus tres torres (la número 2) colapsó. Aunque las cuarenta y nueve familias pudieron salir con vida -y tuvieron oportunidad de sacar sus pertenencias más simbólicas- todos tuvieron que buscar otro lugar para quedarse. Patricia Frola es una de los habitantes y está actualmente hospedada en la casa de su madre.

Foto: Annick Donkers
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“No existe un manual para organizar vecinos en una situación de emergencia tan cruda y dolorosa. Es como hacer una maestría en vida, un doctorado en lecciones de vida, como seres humanos. Antes del 19 de septiembre desconocía a mis vecinos, pero a partir de entonces se empezó a construir un circulo de lazos vivos, porque nos une un interés común.

Definitivamente los apoyos no llegan: los apoyos se buscan. Ciertas personas dentro de la organización han tenido una actitud muy pro activa, muy de gestión, de solicitar, pedir e informar, así como documentarse. Es triste ver esta escena de demolición, pero sabemos que después tiene que venir otro momento, de más alegría. El trámite que ahora nos ocupa es justamente cambiar el régimen de condominio y buscar las opciones para la reconstrucción. La nueva ley nos permite construir un 35% más de condominios y con el dinero de la venta queremos pagar todo el proyecto de construcción para poder gastar lo menos posible. En el caso de personas vulnerables, queremos un pago cero, aunque todavía no sé cómo lo vamos a hacer, pero lo vamos a lograr.

Foto: Annick Donkers

Como organización, algo debemos de tener muy bueno porque ya estamos en la etapa de demolición. Somos un ejemplo de organización de civiles porque entre pujones y jalones tomamos decisiones y la autoridad nos captó y nos atendió gracias a esas personas pro activas en el grupo.

Foto: Annick Donkers

Nuevo León 230 – Colonia Hipódromo Condesa

Al subir al quinto piso del edificio Nuevo León 230 se puede ver un hueco grande en el muro, porque el edificio de al lado lo golpeó y lo abrió. Ellos están en un proceso de demandar al propietario del edificio de al lado, quien construyó un helipuerto en el techo de manera ilegal. Alejandra Brito y Carlos son dos de las personas que vivían en este edificio.

Foto: Annick Donkers
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Foto: Annick Donkers
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“Hay 15 departamentos en el edificio y tuvimos que desalojar totalmente porque hubo un riesgo de colapso. Un estudio sobre el estado de la estructura arrojó que nuestro edificio no está dañado, pero que necesitamos hacer un reforzamiento. El problema es que esta obra cuesta 4 millones de pesos y no hay apoyo de los institutos. En un principio intentemos buscar fondos, pero esos recursos terminaron en actos del gobierno: los utilizaron para comprar computadoras, ipads, chamarras, tenis y no quedó nada para las cosas urgentes.

Nuestro problema es que al lado construyeron un helipuerto y subieron tres niveles más al edificio: entonces cuando tembló, este edificio vecino se balanceó y golpeó nuestro edificio, aumentando la fuerza del sismo mismo. Cabe señalar que en esta zona no está permitido construir un helipuerto. Mucho tiempo antes del sismo ya habíamos demandado a ese personaje, el dueño, porque ponía en riesgo a muchos vecinos. De hecho el edificio tenía dos sellos de clausura, pero continuaron la obra durante la noche y la delegación no hizo nada”.


Con la ayuda de Ciudadanía 19S

Foto: Annick Donkers
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