La importancia de Fútbol Sin Fronteras: el caso Fatuma Hussein

La organización de futbol sin fronteras (Football without borders) ganó el premio a la inclusión en el futbol en 2017 porque se dedica a promover mediante el futbol la inclusión de refugiados en Estados Unidos y Uganda. Esto declararon cuando obtuvieron el triunfo:

“Nuestra organización está alejada de los centros de poder en Kenia, y más aún de los globales. Que la FIFA nos haya brindado este reconocimiento es algo con lo que nunca hubiéramos soñado: estábamos intentando que unas cuantas niñas jugasen al fútbol, con la esperanza de que eso favoreciese su inclusión social en una zona muy pobre y dominada por los hombres. Ahora vemos el poder que tiene el fútbol para lograrlo”.

Un caso emblemático

Fatuma Hussein vivió con su familia en los campamentos de Kenia, tiene 20 años y ahora vive en California y juega futbol en esta organización. No sufrió su niñez porque en los campamentos jugaba con sus hermanos, ahora entrena con las mujeres sub 14 y sub 12. Entrena cubriéndose las piernas y la cabeza según la tradición de su país y afirma que el futbol puede unir a la gente y romper las fronteras.


Publicidad

“Creo firmemente que el fútbol tiene fuerza para unir a gente de todo el mundo. No hace falta hablar el mismo idioma para poder comunicarse o entenderse en el fútbol”.

Cuando le pidió permiso a su madre para jugar futbol, ella respondió: ¿Por qué no?, juega y disfruta.

Así, Fatuma es plena prueba de que el futbol une, el futbol rompe barreras y rompe techos de cristal.

Previo

Adiós, bici

Siguiente

Explicador: La cercana entrada de Lula da Silva a prisión y el ¿riesgo para la democracia?