‘Injusticia’, teatro sobre el movimiento armado comunista en México

La obra 'Injusticia' es una de las pocas manifestaciones artísticas escénicas que exhiben la pérdida de ética en el movimiento revolucionario armado comunista mexicano, lo cual deja otras inquietudes a reflexionar en el contexto presente de las elecciones del 2018.

Por Alejandro Velázquez

Es Injusticia la primera obra de teatro coproducida por la Compañía Nacional de Teatro y la compañía potosina El Rinoceronte Enamorado, la cual, de una manera ligeramente abstracta y realista, presenta los conflictos en el movimiento guerrillero mexicano durante los años setenta. Dicha teatralidad, escrita y dirigida por Edén Coronado, a través del grupo armado “hipotético”, presenta problemas del movimiento armado, que, en pugna con el Cacicazgo, contienden por definir y accionar a favor o en contra de los ideales de justicia.

Bajo la dirección de Edén Coronado y la investigación de Jesús Coronado, el colectivo trabajó en un laboratorio escénico del cual surgieron los personajes, la concentración en un espacio reducido, la búsqueda de la expresión naturalista y la radicalización de la cuarta pared. El día del estreno el primer resultado se experimenta el trabajo del elenco en un contexto difícil, debido al ruido creado por los camarógrafos que salen a mitad de la función rechinando las escaleras de madera, una y otra vez. Estas molestias no impiden que los personajes estén contenidos en el espacio dramático y se aprecien sutiles cambios de tensión. También ocurre con la actitud de los personajes adquiere transiciones de manera graduada conforme devienen las relaciones entre los combatientes, principalmente en torno a Juan, el más radical de todos.

Juan encarna contrariedades que habían sido expuestas por el escritor y activista político José Revueltas en la novela Los días terrenales (1973), quien había presenciado y vivido la deformación revolucionaria a una grotesca mueca con tintes religiosos. Juan, el que mantiene la duda y la fe a conveniencia de sus ideales revolucionarios, surge como paradoja: aunque su organización pueda cometer un acto injusto privando la vida de un inocente, la lucha contra el Cacique está por encima de cualquier vida y la fe en la Revolución debe ser inquebrantable, siendo la máxima prioridad.

Aunado a este fervor, los ideales revolucionarios ponen en cuestión todo acto de cobardía, duda o desacato que contravenga a la lucha armada y a su ideal de La Revolución. Entonces sí es conveniente dudar de todos los camaradas, cuestionando la voluntad de la célula guerrillera, aun sin antes conocer a sus integrantes. Si bien hay esa contrariedad enfatizando en la conducta de Juan, la obra es más abierta al presentar otros síntomas como la pérdida de convicción, la gota china de los combatientes, quienes, primero sienten su comezón, luego el torrente de ideas perforando su fe.

Aun cuando haya literatura y cine sobre el tema, México carece de teatro tan cercano a la ficción que permitan pensar y sentir los movimientos de guerrilla de los años setenta. Además, la falta de atención a este tema que, al parecer, se ha perdido de vista en la educación básica del país, hace que Injusticia también resulte importante, siendo una de las pocas manifestaciones artísticas escénicas que exhiben la pérdida de ética en el movimiento revolucionario armado comunista, lo cual deja otras inquietudes a reflexionar en el contexto presente de las elecciones del 2018.

El paralelismo entre AMLO y Juan no se toca por Injusticia, pero se podría establecer una comparación, pensando que el líder de Morena es un líder político ciego que denigra todo intento de crítica, ya sea tachando de vendidos al Sistema o detractores a los que cuestionan el dedazo político, o, en el peor de los casos, hijos de la Mafia del Poder. La nueva moral de la izquierda que pretende revolucionar al país es una secuela de la armada de hace unas décadas: intolerante ante la crítica, dubitativa ante la oposición y cuya fe en ideales espirituales muy altos solamente se entiende en su peregrinaje político y a conveniencia de sus intereses económicos.

Por último, vean Injusticia, pero olviden la anterior comparación, abran sus receptores al acontecimiento teatral y, si después sale alguna reflexión, podemos hablar detrás de las butacas virtuales.

Datos de la temporada del 28 de febrero al 4 de marzo del 2018:

Dirección y dramaturgia: Edén Coronado.

Dramaturgismo: Jesús Coronado.

Actúan: Diana Fidelia, Jorge León, Lizandro Cisneros, Jesús Coronado, Ricardo Moreno y Antonio Orta.

Horario: miércoles (20:00), jueves, viernes (18:00 y 20:00), sábado (17:00 y 19:00) y domingo (18:00).

Teatro: Teatro Orientación del Centro Cultural del Bosque Paseo de la Reforma y Campo Marte Colonia Chapultepec Polanco, Delegación Miguel Hidalgo, Ciudad de México, C.P. 11560.


Alejandro Velázquez escribe crítica teatral en un proyecto llamado Licras desde que se tituló de la Maestría en Artes Escénicas de la Universidad Veracruzana, donde investigó la variante escénica llamada la impro en la Ciudad de México; antes colaboró para medios digitales como Entretenia, Teatro Mexicano y Ciudad de Frente, mientras trabajaba como profesor de teatro a nivel secundaria; antes estudió la licenciatura en Lengua y Literaturas Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras, donde decidió dedicarse al teatro.

LICRAS

Twitter: @LicrasLab

Correo electrónico: nostrovostro123@gmail.com


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