Se debatió el feminismo en cadena nacional y ardió Twitter por las declaraciones de Marta Lamas

En un raro caso, los debates interesantes salieron de la radio y han retornado a la televisión mexicana. Tanto así que la comidilla del día de ayer en la República Tuitera fue un debate acontencido en el noticiero matutino de Televisa con Carlos Loret de Mola. Las invitadas fueron Catalina Ruiz Navarro y Marta Lamas, el tema fue el movimiento #MeToo y la reciente carta de un centenar de artistas franceses contra la  “seducción insistente”.

El panel en Despierta con Loret se nutrió, a primera vista, de un moderador ajeno al tema (Loret) y dos personalidades identificadas como feministas. En Twitter las cosas ardieron especialmente con las declaraciones de Martha Lamas, quien más bien está de acuerdo con la postura del manifiesto originado en Francia en contra del puritanismo sexual.

Hubo respuestas conciliadoras, que invitaron a obviar el episodio y más bien agradecer la trayectoria de Lamas:

Las respuestas contra Lamas y sus ideas expuestas con Loret, a pesar de su carrera:

También hubo comentarios sobre una cosa cierta, aquellos que apenas ayer se están enterando de la existencia de Lamas y el peligro de usar sus declaraciones (como una experta en el tema) para desacreditar debates feministas en un futuro.

Y en general una lucha acerca de qué no es y quién sí es feminista.

A pesar de la presencia de Catalina Ruiz Navarro, una personalidad fuerte y que se impone, la polémica básicamente la ha ignorado ya que las reacciones en Twitter van a dos polos, 1) Marta Lamas y sus comentarios que chocan con movimientos actuales, y 2) Descalificar a ciertas comunidades sólo porque (por mera cuestión de edad), su experiencia y estudios no es posible que se empaten con los de Lamas.

Al inicio del debate, Lamas expuso su descontento con movimientos como el #MeToo y #TimesUp, nacidos en la industria del entretenimiento estadounidense. Es más, indicó que le parece increíble que alguna actrices manifiesten que para obtener trabajo hubieran tenido que dar favores sexuales. De inmediato, expresó sus coincidencias con la postura de algunos (ojo, no todos) intelectuales franceses.

Catalina Ruiz Navarro amenizó la situación y, un tanto, ofreció una postura pop al tema del feminismo y el consentimiento en la dinámica sexual entre los seres humanos. Tal vez el principio del debate pueda parecer algo obvio o lleno de lugares comunes para los lectores habituales de Tercera Vía, pero hay que recordar que el formato, las preguntas, el moderador y las invitadas estaban en un programa de televisión generalista y en cadena nacional. Es importante que se toque el tema al aire, pero también puede ser peligroso tomar el tema un poco a la ligera o bien  dar argumentos que personas con posturas no-feministas puedan adoptar bajo la justificación de que los declaró una experta.

Ruiz Navarro bromeó para explicar el tema del consentimiento, al decir que obviamente el microfonista de Televisa tuvo que tocarle la cintura y parte de cuello para colocar el micrófono pero que ella no lo toma a acoso porque es una situación establecida y el hombre fue respetuoso. Loret de Mola echó chiste: dijo que fue el minuto más tenso en la vida del microfonista. Marta Lamas, luego de que la otra invitada expuso ideas por unos minutos más, retomó el ejemplo de consentimiento y dijo “hay mujeres a las que sí les gusta que les agarren la cintura”.

Si lo vemos a manera de crítica de medios, en México no hay nadie mejor que Televisa para realizar un espectáculo televisivo enfrentando la posición académica de Marta Lamas en un debate adversarial con la postura cercana de Catalina Ruiz Navarro

El hombre, insistió Ruiz Navarro, es que los hombres en general no han sido educados desde el seno familiar para identificar señales que indican que no hay consentimiento. Y Marta Lamas siguió dando vueltas al tema bajo el argumento de sí, pero para algunas mujeres es algo placentero y algunas otras usan la seducción para conseguir sus metas. Las dos, discutían cosas y problemas diferentes.

En el caso de Lamas, plantea una crítica de una mujer hipotética: aquella que dice ser violada por una cantidad de hombres al estar encerrada con ellos y, Lamas pregunta, qué hay de tu parte. ¿Culpar a la víctima?

Lamas también fue apologista de Kevin Spacey, quien fue acusado del actor Anthony Rapp de intento de violación cuando él era un menor. La académica mexicana simplemente dice que fue seducción, dejando de lado la edad o el historial negativo de Spacey, así como los numerosos rumores de su insistente acoso a menores.  Estamos hablando de desigualdad de poder, comentó Ruiz Navarro.


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