George Weah, de futbolista a luchador contra de las dictaduras

El Balón de Oro no siempre se entregó [también] a jugadores americanos, ya que antes se tenía prohibido que deportistas que no fueran europeos lo recibieran. Esta limitación se quitó en 1995, año en que se permitió que jugadores de otros continentes ganaran el Balón de Oro, siempre y cuando jugaran en algún club del viejo continente.

Así resultó que en 1995, George Weah, de Liberia lo ganó jugando para el Milán, siendo el único jugador de origen africano en haber ganado este distintivo, esa [sin saberlo] fue su primera victoria a una dictadura: la del futbol élite y de razas de la FIFA.

George Weah fue un futbolista rebelde que desafió la guerra, la dictadura, la opresión y la muerte. El dictador de Liberia en los noventas: Samuel Kanyon Doe utilizó el futbol para legitimar su gobierno, como la fórmula tan común de dar pan y circo al pueblo, Doe se aprovechó del futbol para mantener el orden. Se invirtió en estadios que en la actualidad se encuentran abandonados y fueron utilizados como campos de concentración en la guerra y también en la carrera de un joven futbolista: George Weah, que tendría que haber apoyado al régimen, pero hizo todo lo contrario.

Weah jugó en el Paris Saint Germain, en el Mónaco y en el Milán. Lo dirigió el actual entrenador del Arsenal, Arsene Wenger, a quien le agradeció y reconoció cuando recibió el Balón de Oro.

El liberiano no desaprovechó los reflectores internacionales de ser el mejor jugador del mundo y llamó a la ONU a voltear a su país y o no ser omisos con la crisis humanitaria y la dictadura que ocurría en Liberia:

“Frenen la masacre, no cierren sus ojos a lo que pasa en Liberia”

Después de su evidente desacuerdo con el gobierno dictador, su domicilio en Liberia fue asaltado por las fuerzas armadas, incluso los soldados llegaron a pasearse en sus automóviles de lujo en señal de amenaza. Weah no paró y desde su trinchera como futbolista pidió paz en su país y un gobierno democrático. Incluso inició una carrera política promoviendo el fin de la dictadura.

En 2005, se postuló para la presidencia de Liberia y perdió ante Ellen Johnson Sirleaf, quien gobernó por 12 años. Weah fue electo senador y en 2017 está compitiendo por segunda ocasión por la presidencia de Liberia, un país colmado de diamantes y que supera la ficción de “Diamantes de Sangre” protagonizada por Leonardo Di Caprio.

En 2017 Weah está compitiendo por segundo ocasión por la presidencia de Libera

En un sistema electoral polarizado, Weah se disputará la presidencia de Liberia en una segunda vuelta electoral el 7 de noviembre, enfrentando al actual vicepresidente Joseph Boakai. Si los números de la primera vuelta prevalecen, donde obtuvo el 38% de los votos frente al 28% de Boakai y las alianzas que pueda construir el ex futbolista le ayudan, ganará la presidencia de Liberia.

El otro Weah

Desde otra trinchera, otro Weah hace su lucha, Tim, hijo de George, que en su piel lleva a Liberia, compite con la selección estadunidense sub 17 en el mundial realizado en India. El apellido marcado en su dorsal por arriba del número 17 hace juego con su calidad como delantero, demostrada en este hat-trick.

El sábado buscará vencer a Inglaterra en los Cuartos de Final de la competencia.

George Weah fue un futbolista paradigmático, que no solo fue el primer no europeo en ganar un Balón de Oro, y en vencer esa dictadura de razas en el futbol,  también podrá ser el primer futbolista en ser presidente de una República, un país lastimado por el racismo, por la esclavitud, la violencia, la explotación y la guerra.

 

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