Un cielo en llamas para Ayotzinapa

Niños y niñas de la UCIDEBACC no olvidan a los 43

En la plaza del Palacio Municipal, mujeres y hombres, niños y niñas de la organización social UCIDEBACC (Unión Cívica Democrática de Barrios, Colonias y Comunidades), en Pinotepa Nacional (Oaxaca) se juntaron con la intención de lanzar globos artesanales para pedir justicia para los 43 estudiantes de Ayotzinapa.

En el 2017, la organización reconocida por el impulso de un proceso de autogestión popular que duró tres años y medio en su territorio de Oaxaca, está debilitada por detenciones ilegales que tuvieron lugar en el enfrentamiento de la organización por la defensa de un territorio municipal contra la empresa Coppel, en el año 2013.

Fotografía: Paloma de Dinechin (2017)
Librado perdió la vista porque no se le dejó tratarse un glaucoma en prisión
La criminalización contra el movimiento alcanzó niveles grotescos este mismo año cuando fue detenido y encarcelado Librado Baños Rodríguez, quien lleva 4 años en prisión sufriendo condiciones deplorables para su integridad física y mental. Ante la prohibición del sistema penitenciario de dejarlo asistir a sus controles oftalmológicos para tratarse un glaucoma severo, Librado perdió la vista en sus dos ojos. Sumado a esto, siguen en prisión Teófilo García López, policía comunitario, y Felipe Rojas Orduno, uno de los líderes del movimiento.

No obstante, aún frente a tales medidas de desmovilización perpetradas por el Estado, UCIDEBACC sigue impulsado el proceso de autonomía territorial y autogestión de sus recursos naturales que le dio origen. Es precisamente en este sentido que sus integrantes solidarizan activamente con la búsqueda de justicia por los 43 de Ayotzinapa, ya que conciben este hecho no como un crimen de Estado excepcional, sino como una estrategia sistemática de represión hacia todas las experiencias de dignidad y resistencia que se articulan en los distintos rincones de México.

Habían preparado sus globos artesanales, unos se incendiaron al volar…

Mientras que otros se elevaron sobre los aplausos y voces de unas 150 personas que comenzaron a contar un doloroso “¡1,2,3,4,5… 43!” y a gritar “¡Ayotzi vive vive, la lucha sigue sigue!”.

¿Dónde están nuestros 43 estudiantes? se preguntaba la vocera Eva Lucero Rivera Ortiz, esposa del detenido político Librado Baños Rodríguez. De la misma manera, nos interrogarnos sobre ¿Quién dió la orden para balacear y secuestrar los autobuses que se dirigían a conmemorar, desde Guerrero, el aniversario de la masacre de Tlatelolco en Ciudad de México? ¿De qué sirve seguir manifestándose aún por esta causa?

Fotografía: Paloma de Dinechin (2017)
Fotografía: Paloma de Dinechin (2017)

Lo cierto, es que a tres años de la desaparición forzada de los 43, se han abierto más preguntas que respuestas. Frente a esto, la memoria es el espacio de lucha que queda. La impunidad exige olvidar, por tanto, los niños y niñas de UCIDEBACC lanzan globos al aire para recordar a los 43, para verlos vivos.

Fotografía: Paloma de Dinechin (2017)
Fotografía: Paloma de Dinechin (2017)
Fotografía: Paloma de Dinechin (2017)

Cada Estado, idealmente, se construye en base a un pacto social que define la relación entre el gobierno y los gobernados; según esta idea, los últimos aceptan dar parte de su soberanía, poder político que por definición emana del pueblo, y reciben a cambio seguridad. El caso de las desapariciones de Ayotzinapa, pone de manifiesto que el Estado mexicano incumple sistemáticamente su deber esencial de darle seguridad al pueblo, por tanto, de que el supuesto pacto social ha sido históricamente fallido.

Se normaliza y la barrera entre lo aceptable y lo no permitido se hace menos nítida.

En una sociedad apática, lo inaceptable ocurre. Se normaliza y la barrera entre lo aceptable y lo no permitido se hace menos nítida. Asimismo, de forma sumamente discreta el pacto social y político de una sociedad se redefine. Así es como llegamos a un Estado en el que el mal está banalizado y la violencia desde arriba es tolerada. Por aquello mismo, podemos entender la importancia de manifestaciones como la de UCIDEBACC, un impulso de reapropiación del espacio público por parte de la ciudadanía que disputa el sentido de gobernanza sobre la vida misma.

Fotografía: Paloma de Dinechin (2017)
Fotografía: Paloma de Dinechin (2017)

En medio del humo, fuego y globos artesanales, estos niños y niñas juegan, se expresan, y demuestran que lo que pasó en Iguala es inaceptable. Las horas pasadas haciendo los globos artesanales se constituyen como momentos fértiles para el diálogo, se comparten diversas enseñanzas y se construye la memoria colectiva sobre los hechos que se recuerdan.

De esta manera, mientras el gobierno no da la cara por los 43 estudiantes desaparecidos, la víctima seguirá siendo el pueblo mexicano en su totalidad. No obstante, mientras los niños y niñas mexicanas se acuerdan de los 43, el gobierno no tendrá paz porque ellos son los adultos con memoria del mañana. La pregunta esencial “¿Qué México dejaremos a nuestros niños?” también se puede preguntar al revés… ¿Que niños dejaremos a nuestro México?

Fotografía: Paloma de Dinechin (2017)

Texto y Fotografías: Paloma de Dinechin 1Periodista independiente especializada en Ciencias Políticas, región Latinoamérica | Instagram: @Palogram

Edición web: Francisco Jesús Trejo Corona

Referencias   [ + ]

1. Periodista independiente especializada en Ciencias Políticas, región Latinoamérica | Instagram: @Palogram
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