Acerca de León Larregui, la peculiar historia de Zoé y su manera de “arreglar el mundo”

León Larregui ha seguido el paso natural de cualquier roquero. Alguna vez fue transgresor, icono, un compositor competente y una figura con cierto peso en la industria musical. Su historia y la de su banda, Zoé, es de las últimas en un camino de fama pre-internet. En serio, es realmente fascinante.

León, cierto es, no viene de abajo y tiene los infames honores de haber sido parte de un vídeo de Shakira, además de haber sido modelo dosmilerotemprano para marcas como Guess. Pero Zoé, como banda, tiene una historia pecular. Ellos se consideran una agrupación formada y crecida Cuernavaca, yendo eventualmente al DF para grabar y tocar en algunos lados. Como tantos grupos, eran parte de una escena de bandas que más bien crecieron con Oasis, Stones Roses y Nirvana, gustosos de cantar en inglés en rebelión a las letras sosas de Maná o las canciones de broma marca Molotov.

León en el vídeo de Shakira

Su primer demo, conocido como Demo Olmos fue grabado de manera independiente y repartido entre los entusiastas de la capital. Eso les valió un contrato con el subsello joven/indie de una disquera trasnacional, un proyecto del entonces no tan famoso Camilo Lara. Sólo perdieron el tiempo ya que perdieron años valiosos de carrera y no sacaron disco alguno. En Sony lanzaron dos álbumes, con promoción convencional y muy ajena a lo que pretendían vender como banda. Para muestra:

Sí, cambiaron de instrumentos en burla al playback. Nada que no hayan realizado infinidad de bandas gringas o británicas antes en giras de programas matutinos en sus países. Pero en México eso era transgresor y Zoé caía en la categoróa underdog. Fieles a dicha narrativa, en Sony les entregaron otra carta de retiro, con todo y que no se les dio buena promoción o que el producto no difería bastante de aquellos discos con los que sí tuvieron éxito masivo.

Lo arriesgado viene cuando en 2005/2006 grabaron y lanzaron The Room EP, un álbum en inglés y español que por muchos años fue el EP más vendido en las historia de México, país que se distingue pues por no tener una cultura del sencillo en formato CD y menos de contar con lanzamientos cortos. Su “disquera” (u órgano distribuidor) fue Noiselab y la maquila del álbum la realizó Prodisc, los mismos que igual imprimen regional mexicana o música clásica.

El resto es historia. EMI compró su contrato, emprendieron una oficina independiente para financear sus producciones y ahora con Universal, tienen su propio vanity label, además de un estudio completo para producir a otras bandas. Desde el éxito de The Room EP, Zoé se volvió establishment y fue poco cool ser su seguidor o clamar porque siguieran creciendo.

Todo esto viene porque hay que apuntar que León Larregui es practicamente 1) traga-años 2) un señor hecho y derecho. En serio, al menos cuenta con 20 años más de edad que sus fans más recientes. Y siempre se le ha relacionado, por alguna razón, con el consumo de drogas, a pesar de ser un músico con talento para armar hits comerciales y un empresario exitoso junto a sus compañeros de banda.

Lo que definitivamente no es su fuerte, es la política y realizar tweetstorms:

Larregui comenzó a opinar sobre México luego del terremoto (sin respuesta anidadas o conteo de tuits).

Es claro que la ortografía no es su fuerte y abusa de los lugares comunes.

Máximas

Y la aclaración:

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