El vínculo entre genética y educación depende del entorno social

Varios genes afectan en la formación educativa y la fertilidad en diferentes épocas y lugares, según una nueva investigación de la Universidad de Oxford. Esto significa que podríamos olvidar importantes variaciones cuando tratamos de sacar conclusiones acerca de la influencia de los genes en el comportamiento humano… ¡De nuevo la epigenética!

Los científicos, que en ocasiones pecan de reduccionistas sólo mirando la relación de un par de variables y concluyendo respecto a ellas, recurren regularmente a Estudios de Asociación Genómica (GWAS, por sus siglas en inglés), para encontrar genes aislados que estén relacionados con ciertos resultados. Para rasgos físicos como la altura y el IMC (índice de masa corporal) la conexión es relativamente sencilla pero cuando se trata de la conducta humana, como tener hijos o tener éxito en la educación, puede ser más difícil determinar la influencia de los genes en comparación con otros factores externos. La nueva investigación encontró que los genes asociados con diferentes resultados, como la educación y la fertilidad, difieren en el tiempo y de un lugar a otro, quizás porque el contexto social para la educación y la maternidad puede variar mucho en diferentes épocas y culturas.

Los estudios de GWAS a menudo combinan datos genéticos de individuos de diferentes países y períodos de tiempo históricos con el fin de obtener un tamaño de muestra lo suficientemente grande. Al hacer esto, asumen que la influencia de los genes en los individuos es universal a través del tiempo y el lugar, pero los nuevos hallazgos demuestran que este no es el caso.

Estudios previos estiman que las diferencias genéticas deben ser capaces de explicar alrededor del 15 por ciento de las diferencias en la fecundidad entre los individuos en una población y hasta el 25 por ciento de las diferencias en el nivel de educación. Sin embargo, los grandes Estudios de Asociación Genómica que intentaron descubrir los genes específicos que están relacionados con la fertilidad y la educación, han producido estimaciones mucho más bajas (en el rango de 1 a 4 por ciento). Según los nuevos hallazgos, esto podría deberse a que los métodos de GWAS se basan en grupos muy diversos de individuos, de diferentes países y períodos históricos. La combinación de estos conjuntos de datos podría enmascarar grandes diferencias. En otras palabras, si los genes que son importantes para la fertilidad o la educación difieren entre países y período histórico, puede ser difícil detectar variantes genéticas al combinar datos de diversas poblaciones.

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Para probar esta suposición, los investigadores, del Departamento de Sociología de la Universidad de Oxford y las instituciones asociadas internacionales, combinaron grandes conjuntos de datos genéticos moleculares de seis países (Australia, Estonia, Países Bajos, Suecia, Reino Unido y Estados Unidos; con un total 35.062 hombres y mujeres) y diversos períodos históricos.

Con este método demostraron que alrededor del 40 por ciento de los efectos genéticos sobre la educación y el primer momento de fertilidad (es decir, la edad cuando alguien tiene su primer hijo) están siendo “ocultos” o “diluidos” cuando los datos entre las poblaciones de diferentes países y períodos se combinan. Para el número de niños, este valor aumenta hasta un 75 por ciento. En contraste, encontraron que los rasgos físicos tales como altura no son afectados. Los genes relacionados con la altura parecen ser los mismos entre las poblaciones. Los investigadores concluyeron que, en el caso de rasgos conductuales como la fertilidad, es esencial tener en cuenta el país y el período histórico.

El Dr. Felix Tropf, del Departamento de Sociología, de la Universidad de Oxford y del Nuffield College, dijo: “Nuestra investigación es de gran importancia para el futuro de las investigaciones sobre la genética del comportamiento y sugiere que la liberación de grandes muestras como el Biobank (un proyecto del Reino Unido que proporciona información sobre el genotipo de más de 500.000 individuos), será un gran hito”.

La profesora Melinda Mills, autora principal e investigadora principal del proyecto, añadió: “Este estudio demuestra el valor del trabajo interdisciplinario y cómo es que, como científicos sociales, nuestro enfoque en el contexto social y ambiental nos permite hacer preguntas nuevas de gran importancia. Este estudio demuestra como es que en el comportamiento y demás rasgos complejos, las influencias genéticas pueden ser fuertemente dependientes del entorno social”.

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