“Heroínas transgresoras” un monólogo operístico habitado por mujeres rebeldes

“Heroínas transgresoras” es un monólogo operístico en el que la actriz y soprano Luz Angélica Uribe da voz a la locura de una serie de mujeres que fueron castigadas por contravenir las normas sociales. Se encuentra en temporada en el Teatro El Milagro, estará en cartelera hasta el 27 de agosto con funciones los domingos a las 13 h.

La beneficiaria del Programa Creadores Escénicos con trayectoria 2016-2018 del Fonca interpreta a Cunegonda, el espíritu de una soprano excéntrica que vaga por los rincones de un teatro reviviendo una y otra vez el día en que ella se preparaba para cantar en una gran gala de ópera. Pero su trágico destino la condujo a un fatal desenlace.

Es la encargada de narrar diversas historias de locura presentes en la ópera romántica y contemporánea donde aparecen singulares personajes femeninos.

Son mujeres que se rebelan, entran en situaciones donde sufren y son víctimas, pero llega un momento en que se niegan a seguir siéndolo y se convierten incluso, en asesinas”, comentó Luz Angélica Uribe.

Y es que cada una de estas heroínas es presentada a partir de la forma en que fueron juzgadas, ya sea como sicópatas, dependientes emocionales, celópatas, con desdoblamiento de la personalidad o estrés postraumático.

El repertorio está conformado por 7 piezas como el aria de Doña Elvira, “Mi tradí quell’alma ingrata”, de la ópera de Don Giovanni de Wolfgang Amadeus Mozart; el aria de Lucía, “Regnava nel Silenzio”, de la ópera de Lucía de Lammermoor, de Gaetano Bellini; el aria de Chiang Ch´ing, “I am the wife of Mao Tse-tung”, de la ópera de Nixon in China, de John Adams y el aria de Charlotte, “Air de la Colarature”, de la ópera de Joseph Merrick, The Elephant Man, de Laurent Petitgirard.

De acuerdo con la soprano, se trata de composiciones que representan un reto debido a que exigen una gran extensión del registro vocal, volumen y alto nivel interpretativo.

Además de la música de piano grabada e interpretada por Mario Alberto Hernández, Luz Angélica Uribe toca en escena tres instrumentos poco comunes que llaman la atención del público.

Está el theremín, el cual se ejecuta acercando y alejando la mano de cada una de las antenas que lo conforman sin llegar a tocarlas, el órgano hindú conocido como Dulcetina y el waterphone, instrumento de alambres que se utiliza para musicalizar películas de terror.

Además de la ópera, la intérprete señaló que el guión se alimenta de reflexiones de Simone de Beauvoir, Jacques Lacan, Sigmund Freud, entre otros, en torno a la condición femenina y la pérdida de la razón.

“Creo que puede haber momentos en la obra que sean incómodos para los hombres y otros para las mujeres. Hay mucha crítica y un momento de reflexión para todo mundo”, expresó.

Este proyecto escénico tiene como antecedente el disco Heroínas transgresoras. La locura femenina en la ópera, lanzado en 2015 con el sello Tempus Clásico.

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