Algunas de las mejores frases de RIUS

Carlos Monsiváis afirmó que los mexicanos tuvimos dos tipos de maestros: los de la escuela y RIUS.  De esta magnitud fue el legado que dejó el “maestro de moneros”, el caricaturista que revolucionó la historieta nacional con las grandiosas revistas “Los Supermachos” y “Los Agachados”, el revoltoso que abrió la puerta a otro tipo de libertad de prensa, Eduardo del Río, mejor conocido como RIUS. Quien falleció la mañana de este martes 8 de agosto, a los 83 años, víctima del cáncer.

“Cuba para principiantes” fue el primero de más de 200 títulos con los cuales el monero se dedicó a enseñarnos sobre distintos temas. Desde la economía, pasando por el marxismo, la sexualidad, la religión y hasta la educación misma, RIUS consolidó una forma lúdica a través de la caricatura para comunicar información.

Los libros de RIUS  se convirtieron en armas para enfrentar a la realidad, esa realidad con un absurdo y terrible rezago educativo.

A continuación compilamos una serie de frases y máximas que el maestro RIUS expresó en diversas entrevistas.

Sobre su ateísmo:

Le tengo que agradecer a Dios que me volvió ateo, y a la Iglesia católica que me volvió anticlerical. Pero más que a esas dos instituciones nefastas, debo mi ateísmo a los libros.

Sobre la inspiración:

Los que creen en dioses les echan la culpa de todo –lo bueno y lo malo– a esos fantasiosos seres. Yo conozco a varios amigos y amigas que se las truenan, o se recetan sus honguitos, dizque “para ver a Dios”. Otros lo hacen con fines distintos, como para acrecentar y disfrutar más del sexo o para descansar o echar un viajecito por mundos psicodélicos. Claro que los ateos también disfrutamos del derecho de ponernos hasta atrás con un buen mezcal o un pulquito, o de surtirnos un buen porro de vez en cuando.

Sobre la lectura:

Pienso que la lectura puede mejorar mucho a una persona, porque la hace pensar y actuar en consecuencia. Claro, quienes se quedan leyendo a Corín Tellado o cosas por el estilo, pueden ser buenas personas, pero hasta ahí. Casi todos los buenos escritores son gente de izquierda o liberales (en el buen sentido) y aportan mucho en sus obras para alimentar el coco. Hay quien se queda en la Biblia y ahí sigue sin darse cuenta que hay otro mundo donde viajar.

Sobre sus libros:

He encontrado que con la historieta y los libros-cómic que hago se pueden decir muchas cosas impunemente. Pienso que la gente le tiene pánico a los libros llenos de letras y que, con la ayuda de materiales gráficos y con algo de humor, pueden –casi sin darse cuenta– iniciarse en la lectura y pasar a mejores libros. Mis historietas y libros cuentan todos con bibliografía.

Sobre la educación:

“Los más interesados en que no haya una buena educación son los gobernantes, el poder, el sistema; a ellos les interesa que la gente esté sumida en la ignorancia; ellos felices de que los vasallos, los súbditos, estén calladitos y obedeciendo. Felices de que estén comprando todo lo que les anuncian en la televisión. Mientras más atarantados tengan a los televidentes, mejor para ellos.”

Sobre el humor político:

Estoy hasta la madre del humor político. Son temas que lo cansan a uno porque no resuelven los problemas. Estoy cansado de ocuparme de los políticos… como la mayoría de los mexicanos.

Sobre la muerte:

Si llega la calaca cuando esté trabajando, qué bueno. Mi muerte no me preocupa, me preocupa la de los míos, yo esperaría morir antes que todos ellos, pero eso no lo puedo arreglar de ninguna manera.

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