20 cosas que debes saber cuando vayas a Venezuela y no te contará CNN

Jesus Carmona-Robles se encuentra viviendo en Venezuela por cuestiones laborales y decidió hacer esta lista que asegura contiene información que ni CNN, ni tu primo el de Monterrey que conoce Venezuela por el cuñado de su amigo de Twitter que vive en Colombia te van a contar:

1. Entre más jodido se vea el taxi, mejor. Son conversadores y no te van a desangrar tus valiosos bolívares.

2. Prueba cada maldita variedad de queso que te pongan enfrente. Los venezolanos han sido benditos con el don de ser unos genios con los lácteos.

3. La cerveza es extraordinaria, pero no te confundas con la terminología. Cuando te ofrezcan una “negrita” no hablan de cerveza oscura, hablan del color de la botella. Es común que sean pilsen o lagers fuertes, como la Solera Black, que es precisamente una lager muy tostada, que puede pasar como una stout sin problema. Incluso las presentaciones light son respetables.

4. Pero como no somos unos bárbaros salvajes, no es preciso sólo tomar cerveza. El ron venezolano es la miel suprema, es el triunfo indudable del ser humano ante el hedonismo. Pero acá sí hay que tener cuidado, como todo licor de alto contenido etílico, se encuentran presentaciones cuyo mejor destino sería el limpiar la batería de un carro. Cacique y Ocumare son mis preferidos, luego Santa Teresa. Aléjate del Carta Roja a toda costa.

5. La arepa es la comida nacional, y como toda comida nacional, si se vende en la calle, sacada de una hielera de manos de una señora sonriente y platicadora, es mejor. Las de huevo y queso son aburridas, ve directo a la proteína animal. Pernil (cerdo) y chicharrón son las mejores.

6. El metro es ridículamente económico, pero además es gratis a horas aleatorias del día. Eso sí,mantente hidratado porque la humedad caribeña se concentra a niveles infernales en los andenes.

7. Aléjate de las tascas y bares aspiracionales que buscan ser taperías españolas. Es caro y terminarás rodeado de potenciales humanos que piden a gritos ser estrangulados. Sigue el sonido de la salsa y el regguetón, es ahí donde está la Venezuela que debe interesarte.

8. El Lucky Strike es malo, el Marlboro es respetable. Pall Mall es aqueroso. Belmont es riquísimo.

9. Tatúate, todo lo que puedas. Es económico y los artistas son respetuosos si tu eres remilgoso, son certeros si les das libertad y son pacientes si tu tolerancia al dolor es la de un flan. En suma: talentosos y profesionales.

10. La Fanta se llama Hit y es mejor. La Sprite se llama Chinotto y es insípida. La Coca Cola se llama Coca Cola, bébela con los rones ya mencionados.

11. Compra todos los libros que puedas. La lectura está subsidiada y una novela de Seix Barral que en México la encuentras en 400 pesos acá está a un equivalente de 20 pesos.

12. Cuidado con los motociclistas y, en general, con cualquier persona detrás de un volante o manubrio que maneje una estructura de acero propulsada por gasolina. Sobre todo si eres peatón. Los pasos peatonales acá son un mero símbolo.

13. Yesquero: encendedor. Cripi: marihuana. Curda: cerveza, licor. Chamo: equivalente a “güey”. Pana: equivalente a “güey” pero más complejo. Vaina: lietarlmente, cualquier cosa. Rascado: estar muy borracho. Ratón: resaca. Chimbo: equivalente a “chafa”. Dar la cola: dar un aventón. Bajar la cuca al suelo: regguetón. Jeva: mujer. Guayoyo: un café americano más ligero.

14: La palabra “arrecho” es compleja, profunda e intuitiva. Respétala y deja que entre, poco a poco, a tu entendimiento de la realidad venezolana.

15. La fiesta comienza pasada la media noche y termina al amanecer.

16. Cuidado con el cocuy (el primo venezolano del mezcal). Lo encuentras, normalmente, preparado en cocteles radiactivamente dulces. Solo es espectacular, pero difícil de encontrar uno que no te convierta el hígado en una ciruela.

17. La belleza física de mujeres y hombres puede ser devastadora, aplastante e insoportable. Nunca te acostumbras.

18. Si eres mexicano, te darás cuenta que el venezolano no tiene esta obsesión rara por El Chavo del 8. No propagues esa enfermedad si vienes acá, por el amor de Dios.

19. Si eres como yo el típico mexicano que cuando sale del país suda frío y tiembla por la abstinencia de picante, trae tu propia dotación de salsa. El venezolano consume (y rara vez) sólo esa cosa avinagrada y horrible que se llama Salsa Tabasco. Las salsas caseras saben a chamoy viejo.

20. La gente es buena, tiene un corazón enorme y estarán dispuestos a ayudarte. Coño, déjate de vainas y no tengas miedo, chamo.

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