La obra “La bala” transforma los asaltos en el transporte público en arte

La historia de un hombre y una mujer que a diario se encuentran en el transporte público, y cuyo viaje cotidiano se ve trastocado por un asalto es la trama de “La bala”, obra ganadora del Premio Nacional de Dramaturgia Joven Gerardo Mancebo del Castillo.

En la edición número 17 de este certamen, al que convoca la Secretaría de Cultura, a través del Programa Cultural Tierra Adentro y el Centro Cultural Helénico, la pieza escrita por el dramaturgo Felipe López Vigueras, fue elegida por el jurado que integraron Javier Malpica, Alejandro Román y Bertha Hiriart.

En la ceremonia de premiación, realizada en el Teatro Helénico, Álvaro Hegewisch, director del Centro Cultural Helénico, destacó que este premio se ha consolidado como una plataforma para la dramaturgia joven mexicana, que a 17 años de existencia ha generado gran cantidad de obras de gran calidad.

Por su parte, Daniela Tarazona, coordinadora del Programa Cultural Tierra Adentro, destacó que el certamen celebra el talento de los jóvenes dramaturgos y enriquece el teatro mexicano y que ya se alista la publicación del libro con las obras de los cinco finalistas.

A nombre del jurado, Javier Malpica consideró que el Premio Nacional de Dramaturgia Joven Gerardo Mancebo del Castillo es necesario no sólo para la dramaturgia, sino para las letras mexicanas y comentó que para esta edición se recibieron 141 obras, de las cuales se seleccionaron cinco finalistas.

Sus autores, dijo, participaron en un taller impartido por los tres jurados a fin de mejorar los textos, los cuales abordan el tema de la violencia desde diversas perspectivas.

El coordinador Nacional de Teatro del INBA, Alberto Lomnitz, en representación de la secretaria de Cultura, María Cristina García Cepeda, recordó que la dramaturgia es el inicio del acto escénico y que este premio incentiva al germen del teatro.

Finalmente, el ganador del certamen, Sergio Felipe López Vigueras, originario de la Ciudad de México, aseguró que es un honor recibir este premio y sumarse a la lista de dramaturgos que lo han conquistado, ya que dijo, el Premio Nacional de Dramaturgia Joven es una fiesta que celebra al teatro, para ver y escuchar historias.

Los asistentes al acto de premiación pudieron disfrutar de las cinco obras finalistas que fueron representadas a través de lecturas dramatizadas a cargo de siete actores, con la dirección de Sandra Félix.

El público pudo conocer fragmentos de las otras historias: “Rumis” de Manuel Barragán que habla del teatro penitenciario, así como de “Ataraxia o las ganas siempre sobran” de José Manuel Hidalgo que cuenta las peripecias de un danzante azteca inválido que llega a un puesto de elección popular.

Fueron también finalistas “El hombre que escuchaba baladas de Alejandra Guzmán” de Víctor Hugo Velo, sobre un grupo de artistas que roban una pieza de arte contemporáneo y Aviones de Oscar Manuel Díaz, que aborda la historia de tres hermanos que se encuentran en el limbo y que deben superar una serie de retos para regresar al mundo real, aunque sólo uno de ellos lo logrará.

A lo largo de este año y durante 2018 se realizará un ciclo de lecturas dramatizadas de las obras finalistas en las distintas ediciones de este certamen, a fin de que el público pueda conocer las nuevas propuestas de la dramaturgia joven mexicana.

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