La Diversidad Sexual en marcha, entre desafíos y logros.

Nuevas leyes, manifestaciones y fiestas de la comunidad LGBTTTI marcan los éxitos a nivel de sociedad. Apenas el 30 de junio en Alemania se dio un nuevo paso hacia adelante. Atrás del auge del Orgullo Gay no solamente se esconde una violencia homofóbica. También se articula una interpretación de la homosexualidad desde lo indígena.


La Marcha Gay en la CDMX el 24 de junio, la legalización del matrimonio igualitario en Alemania a finales del mes pasado e incluso Facebook que se declaró a favor de la diversidad sexual a través de su nuevo ‘me-gusta’ en los colores del orgullo gay. Parecería que junio realmente ha sido un mes de fiestas y de éxitos para aquella comunidad que ha sido tan marginalizada, despreciada y atacada en las últimas décadas aquí y en el mundo entero. Sin embargo y a pesar de ello, no todos sus miembros están a favor de los espectáculos y no todos confían en las garantías del Estado.

Antes del desfile gay hace tres semanas, el equipo de Discolocos – aficionados del estilo de música High Energy – realizaba los últimos pasos preparativos para su participación durante la marcha. Horas más tarde, tocaría el ídolo de este género en ese camión, el canadiense Pascal Languirand junto con su combo Trans-X.

David | Timo Dorsch

Desvelado y entusiasmado, con gorra, lentes de sol y un chaleco tipo policiaco, David Dávila narra la importancia de este día para Discolocos  y para toda la comunidad LGBTTTI. No obstante, no todo es brillo, atrás de las bambalinas se expresa el odio: “Hemos recibido amenazas en las redes sociales por parte de grupos de la derecha religiosa y política”, suelta de repente el joven David.

Atrás de las bambalinas se expresa el odio

Independientemente del transcurso de aquella semana festiva, los derechos y las libertades formalmente otorgadas no siempre se expresan de la misma manera en la realidad dura. Para algunos, pueden ser obstáculos pero nunca impedimento para sus actividades opositores ante esta tolerancia humana.

Aquí es donde se incierta la crítica de Filo Zitlalxochitzin, un homosexual nahua de Puebla que años atrás solía divertirse en las mismas marchas gays en ciudades como Toronto, Londres o Berlin. Un estilo de expresar su sexualidad al que hoy se opone dice en entrevista a Tercera Vía: “Cada vez se parecen más las marchas. Ya no hay diferencia. Sale la gente a la calle, se disfraza, hace mucha fiesta, todos se emborrachan, van a los bares, a las discotecas. Y lo que nosotros estamos cuestionando es: ¿esa es la libertad?”

Atrás de estas palabras hay una visión política mucho más amplia. Filo no solamente es maestro de una escuela autónoma en su comunidad de origen, sino el pasado 28 de mayo fue nombrado concejal del Concejo Indígena de Gobierno (CIG) del Congreso Nacional Indígena (CNI), al que también pertenece el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). Junto con el CIG y su vocera María de Jesús Patricio, el CNI busca montarse sobre las elecciones, aprovechar de su espacio y coyuntura para volver a poner a la agenda nacional el contexto de violencia y de guerra al que se ven expuestas muchas regiones y personas del país.

Filo, concejal del CIG | Timo Dorsch


Sin negar la importancia que tiene por ejemplo el matrimonio igualitario, Filo mira más allá y enfatiza: “¿Qué pasa un día después de casarse? Todo sigue igual. La guerra sigue igual, la explotación sigue igual, el despojo sigue igual. La pareja gay se tiene que ir a trabajar a ser superexplotada. Tiene que cuidarse de la delincuencia. Es una libertad muy ilusoria.” En cambio y como expresión de una política que busca escuchar al otro y no imponer la propia visión, durante el primer fin de semana en julio el maestro Filo invitó al ‘Primer Encuentro de la Diversidad Sexual’ en el pueblo Huitziltepec de la Mixteca poblana: “Creo que ese es el primer paso. Conocernos, escucharnos. Y de ahí va a salir el siguiente: ¿qué hacemos juntos? ¿Cómo lo vamos a hacer juntos?”, explica la postura del mismo CIG.

Al mismo tiempo y al otro lado del océano, la comunidad gay alemana está en plena euforia. Después de 25 años de esfuerzos y enfrentamientos, este 30 de junio ha sido legalizado el matrimonio igualitario a nivel nacional en Alemania. De los 623 miembros del parlamento federal, una mayoría de 393 votó a favor, 226 en contra y entre ellos la misma canciller Angela Merkel. Mientras tanto, diputados del partido de Merkel ya están trabajando en una denuncia ante la Corte Federal de la Constitución, diciendo que el matrimonio igualitario sea anti-constitucional según el artículo seis de la constitución alemana.

El ‘matrimonio para todos’ como se le llama colegialmente en aquel país europeo va acompañado con el derecho de adopción para parejas del mismo sexo. Desde 2001, e igual después de años de insistencia y lucha, dos personas homosexuales ya contaban con el derecho de formar legalmente una pareja. Otros derechos o deberes como en los ámbitos de impuestos o herencia fueron agregados paulatinamente posterior. No en pocas ocasiones debido a la presión de Corte Federal de la Constitución. Aquella forma anterior se diferenciaba en algunos puntos claves al concepto de matrimonio como tal, entre otros puntos estaba también el derecho de adopción.

Contraria a las críticas y muchas veces prejuicios de los opositores, estudios científicos han revelado que niños que viven en constelaciones familiares donde los padres son del mismo sexo, no sufren ninguna desventaja. Más bien les causa un aumento en su autoestima. Así lo demuestra un trabajo publicado por el mismo Ministerio de Justicia del año 2009.

Aún así, desde hace años la canciller Merkel se posicionaba en contra de esta nueva aprobación legislativa, pues era justo el matrimonio entre hombre y mujer que era visto como uno de las últimas bastiones del Partido Unión Demócrata Cristiana (CDU, en sus siglas alemanas). Ahora, no faltan aquellos que critican a Angela Merkel por un supuesto oportunismo político, pocos meses antes de las elecciones federales. Sea como sea, para muchas personas en Alemania este voto a favor representa un gran avance hacia adelante – mientras simultáneamente ya circula una crítica humorística en las redes sociales: “Por fin el mismo derecho para todos para decidirse en contra del matrimonio.”

Aunque siga habiendo violencia homofóbica en Alemania a pesar de las leyes progresistas, la comparación con México es tremenda.
A fin de cuentas, no siempre son las leyes que dirigen la mente y las acciones de la gente; suelen ser de forma decisiva sus normas y valores. Actitudes que seguido desembarcan en crímenes de odio. Aunque siga habiendo violencia homofóbica en Alemania a pesar de las leyes progresistas, la comparación con México es tremenda. Cuando en otoño pasado, por ejemplo, una ola de asesinatos contra personas transgénero sacudió al país, Rocío Suárez, integrante del Centro de Apoyo a las Identidades Trans A.C. describió hace algunos meses en una entrevista con Tercera Vía cómo aumentó dicha violencia: “Lo que hemos percibido es un aumento en los crímenes que se vienen dando principalmente a partir del año 2007 donde México de ser un quinto o sexto lugar a nivel de América Latina en mayor registro de crímenes pasa a ser el segundo país con más muertes.” No son cifras exactas, solamente se puede hacer algunas aproximaciones y estimaciones ante la cantidad verdadera de personas transgénero asesinadas. En lo que se refiere al año pasado fueron asesinadas unas 20 personas transgénero en México, desde 2008 aproximadamente 250.

Drag Queen en Teatro Garibaldi | Timo Dorsch



Ante este escenario y contexto, tales posturas de rechazo violento e ignorancia cultivada, el maestro Filo que no sale de su casa cubriendo una parte de su rostro con un paliacate colorado bordado, ofrece una explicación al parecer muy sencilla pero en lo profundo de su contenido sumamente valiosa: “No existe una persona que es cien por ciento heterosexual. Tampoco existe una persona que es cien por ciento homosexual. Más bien la idea es que somos seres humanos. Y nuestra sexualidad es única. Y entonces cuando decimos ‘porque somos iguales’, estamos diciendo ‘solo somos seres humanos’. Y tenemos derecho a eso. A ser diferentes. Cada quien tiene el derecho a optar qué quiere. Quién lo quiere. Cómo lo quiere. Yo no creo que hay así como los dos extremos: o sea que eres un macho o que eres una marica. Más bien creo que en medio hay un arcoiris, un montón de colores.”

Previo

La compañía de danza que ROMPE con los "estándares" de cuerpo de las bailarinas

Siguiente

El PRI es el partido con menos influencia en Facebook y por eso quiere limitar el uso de las redes sociales