En rescate de la comida tradicional chichimeca, un legado vivo y ancestral

Conocer, describir, documentar y analizar los elementos que componen a la comida tradicional chichimeca incluyendo sus conocimientos, técnicas y saberes culinarios son los objetivos del proyecto “La comida tradicional chichimeca, un legado ancestral, vivo y comunitario.

La propuesta apoyada por el Programa de Estímulos a la Creación y el Desarrollo Artístico (PECDA) de Guanajuato es desarrollada por la gestora intercultural Georgina Blancas Rodríguez, quien desde el 2012 se dedica a la promoción y difusión de diferentes manifestaciones culturales.

Se trata de una investigación documental sobre el acervo cultural gastronómico de la comunidad indígena Misión de Chichimecas, reconocido por la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas como el último asentamiento indígena chichimeca del país, ubicada en el municipio de San Luis de la Paz,  en el estado de Guanajuato.

“Hasta el momento no existe una investigación como tal que documente este tipo de alimentación, es muy importante tener la idea general de lo que es la comida chichimeca, cómo se compone y cuáles son sus ingredientes”, expresó Georgina Blancas Rodríguez.

La investigadora y promotora cultural relató que actualmente se encuentra en el estudio de campo y ha realizado su tercera visita a la comunidad, a partir de dos tipos de revisiones metodológicas: la entrevista estructurada y la historia de vida.

“En total se plantean ocho visitas y se espera que el proyecto concluya en el mes de octubre”, dijo la beneficiaria del PECDA.

Destacó que la alimentación tradicional posee elementos propios de la región como vegetales y animales que obtienen de diferentes formas, ya sea por medio de la recolección, la agricultura y la caza. Se utilizan mucho las cactáceas, nopales, tunas, cazan ratas, conejos, incluso algunos mencionan ardillas, tlacuaches y algunas pequeñas especies de coyotes.

De acuerdo con Georgina Blancas Rodríguez son las personas mayores de 40 años quienes aún se alimentan de manera tradicional, pero existe una ruptura con las nuevas generaciones, las cuales rechazan la comida tradicional de la comunidad.

“Ante el fenómeno de la migración, muchos salen a buscar empleo a otros lugares y hay un desprendimiento del sentido comunitario, tienen otra alimentación y ya no se consumen su comida tradicional”, mencionó.

Y es que, dijo, la alimentación indígena cambia, se transforma constantemente y se va perdiendo, por lo que es fundamental difundir las formas tradicionales de alimentación.

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