El peligro del mesianismo político: San Pedro Kumamoto

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El sentir general de nuestro país es que en el política no pasan cosas buenas. Estamos cansados de los titulares llenos de corrupción, mentira e impunidad. Hay una apatía política general. Lo vemos en las redes y lo vemos en las urnas. Sin embargo, en el 2015 en Jalisco de nuevo lo impensable: alternancia. Ya había pasado antes, cuando el PAN le ganó al PRI con Alberto Cárdenas, pero nuestro estado nunca había tenido una zona metropolitana que no fuera del PRI ni del PAN. La oleada naranja de Movimiento Ciudadano arrasó con el mal gobierno del PRI.

Por primera vez en la historia, fuimos testigos de lo que muchos pensamos no pasaría, vimos los muros caer con la llegada de Pedro Kumamoto al Congreso de Jalisco. Ganó un estado históricamente panista, conservador, con una campaña completamente ciudadana. Vi a mis amigos sumarse a su campaña, vi sus arbolitos por todo Zapopan, vi a la gente celebrar en la Glorieta Chapalita, ocupando el espacio público y haciendo política.

Desde su llegada al Congreso, Pedro ha tenido una serie de éxitos: pasaron los paquetes de iniciativas de Participación Ciudadana y eliminación del fuero. Ahora, tras llevarlo al panorama nacional, la iniciativa de #SinVotoNoHayDinero fue aprobada en todo Jalisco. Parecería que no hay quien frene a Kumamoto. Un buen legislador no es quien mete más iniciativas sino quien logra hacer que sus iniciativas pasen y Pedro lo ha logrado maravillosamente. Hasta ahí vamos bien.

El problema comienza cuando platicas con la gente, no solo de Jalisco, sino con quien sea que esté aunque sea poquito ilustrado en política. Te preguntan que si conoces al muchacho que está haciendo política diferente en Guadalajara. Que ya no le creen ni al PRI ni al PAN ni a nadie, solo a Pedro Kumamoto. La mera mención de Pedro está acompañada ya de un aura de “sí se puede”. Lo peligroso de creer a Pedro Kumamoto el mesías de la política es creerlo incorrompible, invencible. Es ignorar todo el contexto político que lo acompaña, creerlo capaz de cambiar la historia él solo.

Pedro llegó a un Congreso de Jalisco que tiene la mitad de diputados del PRI y la mitad de diputados de Movimiento Ciudadano. Si bien Movimiento Ciudadano es lo que denomino, la izquierda tapatía (son progresistas en algunas cosas y mochos en otras), han encontrado coincidencias con el diputado independiente en estos 3 éxitos rotundos. En algunas ocasiones, como es el caso de #SinVotoNoHayDinero y la eliminación del fuero en Jalisco, los diputados de Movimiento Ciudadano ya habían presentado su propia versión de éstas iniciativas. Es natural, que estando más o menos alineados a la izquierda, MC y Pedro tengan coincidencias, pero sin la voluntad política de Movimiento Ciudadano, las iniciativas de Pedro no habrían llegado muy lejos. Personajes como Ismael del Toro y Alejandro Hermosillo le han entrado al quite, a la negociación. No le resto mérito a Pedro pero las iniciativas no pasan por sí solas y hay que decir las cosas como son: si bien Kuma es un actor que carga con la simpatía de la gente y ejerce presión, su figura no se sostiene por sí sola, necesita de otros actores políticos, operadores que doblen manos y logren negociar.

Si pusiéramos a Pedro en un Congreso Federal con una mayoría priista, con una bancada de Morena que no tiene la voluntad política de alinearse a ninguna otra izquierda que no sea la propia y con panistas que votan igual que el PRI, es una especulación, pero dudo mucho que llegaría lejos. Kuma es producto del contexto político antiPRI de Jalisco. El hartazgo de la gente lo eligieron a él y a la mitad del Congreso de Jalisco.

Si algo podemos concederle al independiente es su buena comunicación. Ha logrado penetrar la apatía política de miles de personas. Ha logrado construirse como un agente de cambio que se mantiene lejos del partidismo formal y cercano a la gente. Es un chavo y no es barrio pero sí es de la ciudadanía y esto lo hace ser fresco, auténtico. La gente se siente identificada con Pedro por el hartazgo político que representa. Esto es completamente positivo, pero por favor, no olvidemos el contexto. Nadie por sí solo puede cambiar al sistema, se necesitan muchos Kumas, muchos agentes de cambio, para romper con la política sucia. Necesitamos construir ciudadanía en lo político, regresar a las mesas de trabajo, a la consulta pública, al diálogo con la gente. San Pedro Kumamoto no nos va a salvar. Pedro es solo un hombre, no es nuestro salvador. Solo en colectivo, participando, votando inteligentemente, podremos salvarnos.

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4 comentarios

  1. Avatar
    02/06/2017 at 11:55 — Responder

    De acuerdo, necesitamos muchos Kumas, ya tenemos al primero, ¡busquemos a los demás! 🙂

  2. Avatar
    Esta Boca Es Mía
    03/06/2017 at 11:46 — Responder

    Hoy volví a leer esto y… sigue siendo un texto de porquería.

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      Manu Antropo
      03/06/2017 at 16:37 — Responder

      ¿Por qué? No me parece para nada malo. Dice que aunque mucha gente le tenga fe, no quiere decir que podría ir solo contra el mundo, así no funciona. Parece ser un buen político y una buena persona, pero eso no necesariamente le da poder para cambiar cosas

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        Esta Boca Es Mía
        04/06/2017 at 11:01 — Responder

        Porque se saca de la manga todo. Kumamoto no actúa solo, jamás se ha presentado de esa forma. Porque la gente no lo está endiosando, la gente está comprendiendo que hay muchas cosas que sí se pueden lograr si se pasa a la acción, si actuamos juntos. Lo que esta mujer escribió no tiene ningún fundamento, está criticando supuestos que ella misma creó en su cabeza. Es sencillamente como si yo mañana me pusiera a escribir que EPN debe comprender la importancia de tener los zapatos limpios porque si no limpia sus zapatos está dando una mala imagen y afecta a los boleros que trabajan en las calles porque cada vez tienen menos clientes. Sacado de la manga.

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