Flor Garduño y ‘la construcción del instante’, fotografías que revelan vida

Si todavía no has visto la exposición fotográfica ‘La construcción del instante’ de la artista Flor Garduño, es momento de hacerlo. La exhibición se encuentra en el Palacio de Cultura Banamex-Palacio de Iturbide, ubicado en la calle Francisco I. Madero, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Se mantendrá hasta el 9 de junio. La entrada es libre.

Con motivo de la publicación del libro ‘Flor Garduño’ (serie de libros Photo Poche/Fomento Cultural Banamex A.C./Ediciones Tecolote) la exhibición se presenta a manera de mosaico vertebral, sin ser propiamente una retrospectiva, por la obra de la fotógrafa.

Con más de tres décadas de trabajo artístico, Flor Garduño es una de las fotógrafas más destacadas de la actualidad. Su obra ha asumido diversas vertientes que dan cuenta de una visión artística capaz de construir composiciones de inaudita belleza. Sobretodo por la capacidad de la artista en el manejo de la luz y el cuidado de la impresión, tanto en el cuarto oscuro como en los procesos digitales.

La exposición se divide en nueve núcleos temáticos que la artista ha desarrollado desde la década de los ochenta hasta trabajos actuales:

“Los juegos del nahual”, “Los iluminados”, “El trabajo con la oscuridad es el trabajo de la luz”. “La síntesis vanguardista, lo real maravilloso y el documentalismo”, “El libro como mediación”, “El artista y sus espejos”, “La cámara de las maravillas” y “¿Clasicismo o más allá de la fotografía?”

Además se incluyen fotografías inéditas.

A través de esta muestra se encuentran  paisajes que adquieren vida y posan para ser retratados, realizando algo que la artista llama la Magia del Juego Eterno. También es retratado el mundo animal, tan íntimamente compenetrado con lo humano, que cabe tomar en cuenta la pregunta que Flor lanza en Bestiarium: “¿Hombre o jaguar? ¿O tal vez los dos, encarnados doblemente, compartiendo una misma alma?”

Finalmente, las muestra llega hasta los retratos de lo humano. Garduño muestra en esta vertiente a los habitantes del mundo indígena americano, así como a conocidos y amigos. Entre los retratos destacan los de Vicente Leñero y Francisco Toledo, tomados en el marco de un proyecto que va desde 1982 hasta la actualidad. Entre los retratos aparecen también personajes que develaron su cuerpo desnudo, dejando que la lente develara un erotismo de extrema armonía.

Flor Garduño nació en la Ciudad de México en 1957. Realizó estudios en la Academia de Arte de San Carlos bajo la enseñanza de Kati Horna y en 1979 interrumpió su formación académica para colaborar con Manuel Álvarez Bravo, ícono de la fotografía mexicana.

Desde finales de la década de los ochenta, las fotografías de la artista se han expuesto en distintas galerías y museos a nivel nacional e internacional. Cuenta con más de 15 publicaciones y su obra forma parte de colecciones públicas y privadas de México, Estados Unidos, Argentina, Colombia, Bélgica, Francia, Alemania, Israel, Suiza y España.

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