Trump, el presidente mentiroso: La editorial de Los Angeles Times

El periódico Los Ángeles Times está publicando una extensa editorial sobre Donald Trump dividida en cuatro entregas, donde se critica la demagogia y las mentiras de Trump y se pone en el centro del debate el concepto del año en 2016: la posverdad, que es la supremacía de las emociones y el discurso sobre la razón. El medio estadounidense afirma que “Donald Trump fue un narcisista y demagogo que usó el miedo y la deshonestidad para apelar a lo peor de los votantes americanos”

Cuando se convirtió en realidad, la pesadilla que auguró el Times, Donald Trump ha puesto en peligro la salud física, política, social y ambiental, no solo del país que gobierna, sino del planeta entero. 

“Lo que más preocupa a Trump es Trump. Es un hombre tan impredecible, tan imprudente, tan petulante, tan lleno de autoestima ciega, tan indiferente a la realidad, que es imposible saber dónde llevará su presidencia o cuánto daño hará a nuestra nación. Su obsesión por su propia fama, riqueza y éxito, su determinación de vencer a los enemigos reales e imaginarios, su ansia por la adulación…en una presidencia en la que ejerce un poder inimaginable, no son nada menos que desastrosos.”

La editorial se articula sobre la base de tres pilares:

1. La sorprendente falta de respeto de Trump

La falta de respeto por las reglas fundamentales, la Constitución y las instituciones de las cuales se construye el gobierno de los Estados Unidos es evidente. Su discurso es un alimento para la desconfianza hacia las instituciones esenciales de la democracia. Entre los blancos de sus constantes ataques se encuentran los jueces, los Congresistas, los medios de comunicación y el mismo sistema electoral. Afirma el Times que su desprecio por el imperio de la ley y las normas de gobierno son palpables en Trump.

Aquí uno sólo de los ejemplo: se retira de la Sala sin firmar dos órdenes ejecutivas por una pregunta incómoda.

2. La falta de respeto por la verdad

Según la editorial, Trump navega sin distinción entre la realidad y la ficción. No se sabe si esta confusión es provocada o si en realidad es inconsciente. Sin embargo, el efecto de esta actitud es contraria al desarrollo universal, porque lleva a sus seguidores a cuestionar sin fundamentos a la ciencia, los libros y los medios de comunicación.

3. Repetir teorías de la conspiración

No desestima repetir y construir teorías de la conspiración alrededor del racismo y del proceso electoral en el que fue electo.

Esta constante afición por construir teorías de la conspiración la alimenta desde 2011, por ejemplo, en este tuit:

O este otro, donde acusa a Clinton de recibir las respuestas del debate entre ambos candidatos:

En la segunda entrega el periódico se mueve particularmente sobre la mentira y afirma que los líderes americanos han mentido de manera constante, pero nunca en los niveles de Trump. Nixon declaró que no era un ladrón, cuando se había confirmado lo contrario; Clinton que no había tenido relaciones sexuales con Lewinsky. Lo de Donald Trump, sin embargo, es insultante.

El modus operandi de Trump es recurrir a las emociones y a las mentiras cuando algo no va bien para él.

Una de las razones principales para mentir es cuando su ego se ve dañado, como lo demostró cuando las fotos hacían patente que en su primer día de gobierno, la plaza lucía con menos gente que en la toma de posesión de Obama, por lo que insultó con el clásico “Fake News” refiriéndose a que era una noticia falsa.

Y así, el modus operandi de Trump es recurrir a las emociones y a las mentiras cuando algo no va bien para él. Ocurrió con el fiasco de su política migratoria en contra de los musulmanes, donde denunció a los medios de no cubrir actos terroristas, una afirmación absolutamente falsa; también ocurrió cuando fue señalado por fraude electoral y la intervención de Rusia a su favor y precedió a denunciar a Obama de espiar sus teléfonos, sin evidencia alguna.

Recordemos el suceso entre el presidente y CNN.

El LA TImes afirma que esto es solo el comienzo y que en los próximos meses Trump traerá una lista de hechos alternativos de las relaciones con China o Corea del Norte, por ejemplo. Y afirman que hay un concepto para definirlo: demagogo.

“Trump ahora se convierte en la encarnación de la noción populista (con raíces plantadas al menos tan profundamente en la izquierda como en la derecha) que la verdad verificable es meramente un concepto inventado por intelectuales y que los líderes populares pueden proporcionar algún sustituto igualmente válido. Hemos visto gente así antes, y tenemos un nombre para ellos: demagogos.”

Y cierran con un párrafo pedagógico dirigido hacia los lectores y ciudadanos: investigar, leer, escribir, escuchar y pensar para no confiar en aquellos que repiten mentiras en contra de la evidencia pensando que son realidad, para así, solicitando evidencia, defender la libertad.

Aquí pueden leer toda la editorial.

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