Explicador: Movilizaciones por la educación en Argentina

En el último mes profesores y profesoras Argentinos se han manifestado en el país plantando una postura de oposición clara a las reformas y políticas del actual presidente Mauricio Macri. La disparidad salarial, los comentarios poco atinados del presidente, la inflación de los productos básicos y la represión se han combinado para concentrar el apoyo de diversos sectores sociales, lo que ha convertido estas movilizaciones en unas de las más numerosas de los últimos años.

Para entender un poco de las razones que han llevado a los docentes a salir a las calles, en Tercera Vía te preparamos este explicador.

Preámbulo

Después de la dictadura y las sucesivas crisis económicas en Argentina la educación pública ha sido golpeada de múltiples maneras, sobre todo económicamente.

En los años 90 una reforma transfirió la responsabilidad de la educación básica del ministerio de Educación a las provincias (estados), es decir que los salarios y las escuelas primarias dependen de los gobiernos locales. Esto ha provocado una gran disparidad salarial. Desde 2006 una instancia obligatoria fija el piso del aumento salarial a partir del cual, eventualmente, las provincias negocian con los docentes, quienes en principio repudian este método. Este año la provincia de Buenos Aires (en donde se concentra casi la mitad de la matrícula del país) ofreció 18% de aumento, lo cual marcaría el techo de negociación para el resto de entidades.
Sin embargo, este año los docentes respaldados por los sindicatos esperaban poder renegociar no solo el techo (piden el 35%), pues en 2016 el aumento de 40% de productos básicos afectó gravemente su economía, sino el modelo actual. Los docentes exigen que el gobierno nacional vuelva a ser responsable de la educación en todo el país.

Por esta razón desde el inicio del ciclo escolar (6 de marzo) se convocó a diversos paros y movilizaciones en todo el país. Desde entonces millones de estudiantes no han tenido clases de forma continua. Esto provocó el inmediato rechazo del gobierno, el presidente ha insistido desde entonces que estas movilizaciones no eran la vía adecuada para una negociación.

En un intento por justificar su negativa a la negociación, Macri presentó los resultados de la evaluación “Aprender”. En su presentación refirió la diferencia entre los resultados de comprensión de texto de alumnos de escuelas públicas y privadas, ante lo cual comentó: “existe una terrible inequidad entre los que pueden ir a escuela privada y aquel que tiene que caer en la escuela pública”. Tales comentarios desataron críticas en múltiples sectores que no tardaron en señalar que el actual presidente es el primero que proviene de instituciones educativas privadas en su totalidad, al igual que todo su gabinete.

Como sucede en muchos otros países latinoamericanos las escuelas públicas eran sinónimo de calidad y a ellas acudían hijos e hijas de todas la clases sociales, pero en los últimos años la educación privada ha crecido exponencialmente en este país.

Escalada de protestas

El domingo pasado como parte de las movilizaciones, docentes intentaron montar lo que denominaron una “escuela itinerante” frente al Congreso en Buenos Aires. En el intento fueron reprimidos por la policía que aseguraba, los docentes no contaban con el permiso necesario para instalar las carpas que se pretendían. Ante la represión se ha convocado a una huelga nacional a la que se espera se adhieran tres sindicatos estatales y uno privado.
La respuesta de Macri ha sido tajante, en un evento público reclamó al gremio que “en vez de dar el ejemplo, violan las normas, y encima que las violan, día de paro”.

“No vamos a permitir que se reprima a un trabajador. Esto no es una guerra”, dijo Sonia Alesso, secretaria general de la Confederación de Trabajadores de la Educación (CTERA), la organización sindical que convoca a la huelga de 24 horas que iniciaría este martes.

En este nuevo intento por presionar al gobierno los docentes volvieron a pedir, además de que se respeten las leyes de libre manifestación, que se convoque a una negociación salarial a nivel nacional y no por provincias, como ya ha reafirmado en diversas ocasiones el el presidente argentino.

Con información de DW, BBC y El Universo.

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