El informe que Aurelio Nuño no quiere que leas

El pasado miércoles 19 de abril de 2017, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) presentó -con la ausencia de diputados del PRI, PVEM y Panal- al Pleno de la Cámara de Diputados el informe 2017, titulado “La Educación Obligatoria en México”, con el propósito de dar cuenta del estado que guarda la educación obligatoria en México y de “aportar al cumplimiento del derecho de todos a una educación obligatoria de calidad”.

El INEE planteó que, aún cuando “hay tendencias positivas en el sistema educativo” pues “existen políticas públicas que atienden numerosos aspectos antes desestimados”, pero “subsisten rezagos, sobre todo en el terreno de los aprendizajes”, por lo que “el cumplimiento del derecho a una educación obligatoria de calidad de todos los niños y jóvenes del país sigue siendo una meta a cumplir cabalmente”. En resumen, el INEE reconoció avances y retrocesos que necesitas conocer para entender el panorama educativo que enfrentan las próximas generaciones de niños y jóvenes de nuestro país.

Resultados de la educación obligatoria

Hay un 4.4% de deserción en secundaria y 14.4% en educación media superior
El informe da cuenta que en educación básica existen dificultades especiales en las escuelas multigrado, comunitarias, indígenas y telesecundarias, que deben ser combatidas. Se detalla que entre más desfavorable es el contexto social y económico, las escuelas presentan mayores carencias para su funcionamiento y tienen mayor proporción de alumnos en situación vulnerable. Por el contrario, las condiciones escolares son más favorables en las entidades con mejor contexto socioeconómico.1Íbid.

Como consecuencia en la inequidad de las condiciones que pudieran garantizar el acceso, permanencia y egreso de los estudiantes de educación obligatoria, el abandono escolar no se ha logrado abatir: los datos muestran que hay un 4.4% de deserción escolar en secundaria, y un 14.4% de abandono en educación media superior, por lo que sólo 65 de cada 100 egresan en tres ciclos escolares.

Consecuentemente, la eficiencia terminal en educación obligatoria -que, de acuerdo con el artículo 3o. de la Constitución Política los Estados Unidos Mexicanos, comprende la educación preescolar, primaria, secundaria y media superior-, de 2014 a 2015, fue la siguiente:

  • Primaria: 2.4 millones de estudiantes, es decir, un porcentaje del 98.2 del total que ingresó;
  • Secundaria: 2 millones de estudiantes, es decir, un porcentaje del 86.8 del total que ingresó;
  • Educación Media Superior: 1.25 millones de estudiantes, es decir, un porcentaje del 67.3 del total que ingresó.

El informe del INEE detalla que la escolaridad promedio de la población es de 9.2 grados. En el grupo de edad de 24 a 35 años, es de 10.6; en la Ciudad de México es de 11.1, en tanto que en Chiapas es de 7.3. Por lo que concluye que, “en tres décadas, el país aumentó en 3.2 grados el promedio de escolaridad de la población”. Sin embargo, aún “hay retos importantes para garantizar el derecho en acceso, en retención y en egreso”. “La mayor deuda es el derecho a aprender”.

Condiciones que influyen en las oportunidades para el aprendizaje

El INEE reporta que “todas las evaluaciones de aprendizaje -Planea, PISA, Llece, ICCS- muestran no sólo que los aprendizajes en general son insuficientes, sino también que las poblaciones en situación de vulnerabilidad obtienen aprendizajes marcadamente menores, por lo que “existe una fuerte asociación entre el logro educativo y condiciones socioeconómicas. También entre condiciones socioeconómicas y condiciones escolares, que sí son afectables por la política educativa”.

De igual manera, el INEE reporta la fuerte vinculación entre las condiciones escolares con el promedio obtenido en la prueba Planea Matemáticas, pues un grupo significativo de alumnos indicaron que el ambiente de trabajo influye en su participación en el aula. En ese sentido, el informe señala que en el 22% de las escuelas, el mobiliario de 4º a 6º de primaria se encuentra en condiciones inaceptables, y que “en 23% de las escuelas hubo rotación de docentes durante el ciclo escolar”, situaciones que conllevan “un efecto negativo […] sobre los aprendizajes”.

El informe del INE muestra que existe una relación directa entre la puntuación promedio obtenida en Lenguaje y Comunicación y Matemáticas, en estudiantes de sexto de primaria, según su condición de trabajo. En ese sentido, los estudiantes que no trabajan obtuvieron notablemente mejores resultados en Planea 2015, a diferencia de quienes sí trabajan.

Aquellos alumnos cuyos padres cuentan con una carrera universitaria obtienen mejores resultado

Otro factor que determinante en las oportunidades para el aprendizaje es la relación de la escolaridad de los padres con el puntaje promedio obtenido en Planea respecto de Lenguaje y Comunicación por estudiantes de sexto de primaria. El dato muestra que aquellos alumnos cuyos padres cuentan con una carrera universitaria obtienen mejores resultados, en comparación con aquellos cuyos padres no asistieron a la escuela o sólo tiene nivel secundaria.

Oportunidades educativas para Niños, Niñas y Adolescentes con discapacidad

El INEE apunta que las personas con discapacidad (que representa entre el 5% y el 6% de la población) “experimentan limitaciones y dificultades para el desempeño de actividades de la vida diaria”, así como en “la participación plena en la sociedad […] debido a deficiencias individuales, físicas, mentales, intelectuales o sensoriales conjugadas con barreras sociales o del entorno”.

El 23.8% de la población con discapacidad es analfabeta, mientras que población sin discapacidad es el 4.7%

Consecuentemente, la tasa de asistencia escolar de la población en edad de acudir que tiene alguna discapacidad es significativamente menor en comparación con la de la población en edad escolar sin discapacidad. Por ello, el 23.8% de la población con discapacidad es analfabeta, a diferencia de la población sin discapacidad, que representa el 4.7%. En ese sentido, la escolaridad promedio de la población con discapacidad es de 5.1 años, frente a los 9.2 años de la población sin discapacidad.

Lo anterior cobra sentido si se toma en cuenta que “la mayor parte de los estudiantes con discapacidad asisten a escuelas regulares”, y que las dificultades más frecuentes a las que se enfrentan las personas con discapacidad son las relacionadas con el desplazamiento (el 64.1%) y con la visión (el 58.4%).

Por si fuera poco, sólo el 11.7% de las escuelas públicas de nivel preescolar atienden a estudiantes con discapacidad; el 36.6% de nivel primaria atienden a esta población; el 35.4% de nivel secundaria los atiende, asi como el 28.2% de escuelas públicas de educación media superior.

De igual manera, “sólo una de cada tres primarias y secundarias tiene rampas […]. Existen sanitarios amplios y con agarraderas en apenas el 20% de las escuelas de educación básica. El mayor déficit está en escuelas indígenas y en telesecundarias”. El “98% de las escuelas carecen de señalización auditiva o táctil”, y sólo un 5% “cuenta con señalización visual”.

Asimismo, “menos del 30% de las primarias y 1 de cada 6 secundarias cuentan con personal de apoyo para estos maestros”. “Nuevamente, el mayor déficit está en escuelas indígenas y en telesecundarias”. El “81.7% de las primarias y 76.8% de las secundarias con estudiantes con sordera o debilidad auditiva no cuentan con personas que enseñen ni con diccionario de lengua de señas ni con software especializado”. En ese sentido, el “68% de los grupos de sexto grado con estudiantes con ceguera o debilidad visual no cuentan con material de apoyo”.

Por último, las escuelas indígenas, así como los cursos comunitarios del Consejo Nacional de Fomento Educativo, no cuentan con ayuda de los servicios de apoyo para la atención de los alumnos con necesidades educativas especiales con o sin discapacidad. En preescolar, sólo un tercio de los que tienen estudiantes con discapacidad reciben este tipo de apoyo; en primaria sólo el 46% cuenta con este tipo de servicios, y en secundaria sólo el 22%.

Oferta Educativa a niños indígenas

De acuerdo con el informe presentado por el INEE, 9 de cada 10 niños, niñas o adolescentes indígenas que asisten a la escuela se ubican en localidades de alta o muy alta marginación. De igual manera, se apunta que “las condiciones de vulnerabilidad social y económica en las que vive una proporción importante de niñas, niños y adolescentes indígenas tienen repercusiones en el ámbito educativo”. En consecuencia, el 23% de niños, niñas y adolescentes no asiste a la escuela; más del 80% se encuentra por debajo del nivel básico en aprendizaje y sólo el 7.2% ha concluido la educación media superior.

En ese tenor, el porcentaje de personas de 15 años y más que son analfabetas o que no han concluido la primaria es mayor en las localidades donde hay un mayor grado de presencia indígena. Asimismo, a pesar de que el 90% se matricula oportunamente, “9 de cada 100 niños en localidades indígenas están en extra edad grave”, frente a los “3 de cada 100 en localidades con poca presencia indígena”.

Sólo 7.2% de los niños indígenas ha concluido la educación media superior

Por si fuera poco, 8 de cada 10 niños que asisten a escuelas indígenas poseen un nivel de aprendizaje insuficiente, frente a los 5 niños de cada 10, del promedio general, lo que se explica toda vez que, en escuelas indígenas de nivel preescolar y primaria, sólo el 53% y 47.5%, respectivamente de los docentes son hablantes de lengua indígena; en tanto que, en 25% de las escuelas, los docentes hablan una lengua distinta a la de sus alumnos.

Aunado a lo anterior, de los 215 mil alumnos hablantes de lengua indígena, sólo el 68% asiste a escuelas indígenas, el 23% asiste a una escuela general, y un 9% lo hace a una escuela comunitaria. Por su parte, de los 663 mil alumnos hablantes de lengua indígena en primaria, sólo el 53% asiste a escuelas indígenas, en tanto que el 43% lo hace a una escuela general, y el 3% restante a una comunitaria. Por último, el 52% de los estudiantes hablantes de lengua indígena asisten a una telesecundaria, en tanto que el 23% lo hace a una técnica, el 21% a una escuela general, el 3% a una comunitaria, y el 0.34% a una escuela para trabajadores.

Asimismo, dos terceras partes de sus escuelas primarias son multigrado, esto quiere decir que, una gran parte de escuelas de matrícula reducida en localidades rurales tienen a todos los docentes atendiendo a más de un grado escolar; y, en casos extremos, hay un solo docente atiende todos los grados. Por ello, el INEE señala que esto no debería ser así, pues “las escuelas generales de educación preescolar y primaria, así como preescolares y primarias indígenas deberían disponer de un docente por grupo y grado, pues dichos centros escolares no están preparados explícitamente para cuando no ocurre esto. Además tendría que asegurarse que los docentes de escuelas indígenas hablaran la lengua materna de sus alumnos”.

No hay materiales en todas las lenguas
De igual manera, la mayoría de las escuelas indígenas se encuentran en condiciones materiales precarias, y carecen de servicios básicos; no hay materiales en todas las lenguas, y de los que hay, datan de 1993, por lo que están desactualizados. Tampoco hay materiales especiales para las escuelas multigrados, y, prácticamente en escuelas secundarias no hay materiales en lenguas indígenas.

Por si fuera poco, existe una falta de formación pertinente y relevante de docentes, además de que los docentes no saben leer y escribir en su lengua materna y laboran con un salario inferior al de los docentes de escuelas generales. Asimismo, 8 de cada 10 directores de escuelas indígenas cumplen funciones de docentes; el 25% de las escuelas tienen incompleta la planilla de docentes, dado que la rotación de trabajadores es alta, y la sustitución escasa.

Inserción a la docencia de docentes nóveles

El INEE reporta que, de 2014 a 2016, sólo el 59% de los docentes nóveles tuvo acceso al apoyo de tutorías, y sólo 32% de los tutores refirió haber recibido el incentivo económico de 2015-2016, a pesar de ser prioritarias estas tutorías para la implementación de la reforma educativa, por lo que el INEE recomendó “mejorar la estrategia de tutorías” y “generar una política integral de inserción a la docencia “acompañamiento, con diseño coherente y modelo de gestión”.

Abandono escolar

El informe señala que es importante combatir el abandono escolar en educación media superior, porque aún es alta la proporción de jóvenes entre 15 y 19 años que se encuentran fuera de la escuela, o que la dejan. El INEE argumenta que el “abandono no es un acontecimiento espontáneo, sino fruto de un proceso complejo con largos antecedentes que deriva en una decisión influenciada por preferencias, expectativas y restricciones, así como por falta de apoyos”, pues “una tercera parte abandona por razones económicas, otro tercio por cuestiones institucionales y escolares, y entre el 15[%] y 20% por razones familiares o individuales”.

Los datos del informe revelan un panorama nada alentador: del 100% de los estudiantes que ingresan a primaria, el 96.3% la culminan; el 86.6% ingresa a secundaria, pero sólo el 73.7% la concluye; del 73.4% que ingresan a la educación media superior, sólo el 47.7% logra graduarse. Es decir, del 100 de estudiantes que ingresan a primaria, sólo el 23.8% culminan la educación media superior.

Conclusiones

El informe del INEE muestra la falta de equidad en el acceso, permanencia y calidad de aprendizaje en el sistema educativo, por lo que el cumplimiento al derecho de una educación obligatoria de calidad para niñas, niños y adolescentes, no se ha garantizado de manera satisfactoria.

La SEP no ha tenido acciones concretas
De igual manera, el informe corrobora que el 10% de la población que se encuentra en situación de desventaja es indígena. A este respecto, cabe resaltar que el instituto concluyó que hay desvinculación con la comunidad, así como una falta de pertinencia cultural y lingüística de la oferta educativa, por lo que es necesario priorizar la atención educativa a este sector poblacional. Por último, para hacer frente a la formación inicial de docentes de educación básica, el INEE ya ha realizado recomendaciones con anterioridad, pero la SEP no ha respondido con acciones concretas. ¿Qué salida podemos plantear para terminar con esta acumulación de desventajas de nuestros niños y jóvenes?

CRÉDITOS

Investigación: Juan Manuel Ramírez Velasco

Edición: César Alan Ruiz Galicia

Diseño: Francisco Jesús Trejo Corona

Referencias   [ + ]

1. Íbid.
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