Defraudadores y periodistas: Polarizada nación

Mientras Tomás Yarrington espera tranquilamente en una prisión italiana que lo deporten a Estados Unidos o a México y su abogado dice que el asunto no es tan grave (sic espantado), acá  se libera al señor Amado Yáñez, de Oceanografía, el cual defraudó decenas  miles de millones de pesos a Banamex y el SAT, en los sexenios de Vicente Fox y Felipe Calderón, sobre todo en operaciones con Pemex. Nos enteramos, también,  por la revista brasileña Veja (Vea en español), que Emilio Lozoya, ex director de la mencionada petrolera, recibió un soborno de cinco millones de dólares de la empresa Obredecht, por contratos de obras, versión, obviamente, negada por Lozoya.

Lo que muestra claramente porque nos encontramos  en el Índice Global de Impunidad en el lugar 58 de 59 países (sólo cuatro décimas abajo de Filipinas). Los detenidos luego de saquear el erario alcanzan la libertad ya que el poder judicial integra mal los expedientes, dejan resquicios para obtener amparos o son castigados con leves sentencias, que después cumplirán en sus domicilios pues  tienen  una justificación aparente. No se olvide que hasta el nonagenario Luis Echeverría estuvo arrestado dos años en su domicilio por los sucesos de 1968 y 1971.

En otro lado de la cancha, no obstante las protestas en muchos lugares (recientemente en la Autopista del Sol por miembros del SNRP, Guanajuato y San Luis Potosí)  por los asesinatos de tres informadores: Miroslava  Breach, Ricardo Monlui y Cecilio Pineda en marzo de este año, la matazón continúa ya que en La Paz, Baja California, ultimaron el viernes 14 a Maximino Rodríguez, reportero del Colectivo Pericú. Con éste ya son 31 los tecleadores que han caído en la administración de Enrique Peña Nieto, sin que haya justicia en ninguno de los casos.

Contraste importante, ya que mientras los que esquilman a la nacional huyen (en pocas ocasiones son aprehendidos)  y logran  casi todas las veces obtener su libertad,  los deudos de los periodistas no obtienen la menor justicia. Una muestra más de nuestra polarizada nación.

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@jamelendez44

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